Sigüenza revive la Edad Media con sus XXVII Jornadas Medievales
Sigüenza (Guadalajara) acoge del 10 al 12 de julio la XXVII edición de sus Jornadas Medievales, declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional, con un programa que transforma el casco histórico de la ciudad en un gran escenario de recreación al aire libre centrado en la figura de doña Blanca de Borbón y el reinado de Pedro I de Castilla.
Durante tres días, las calles, plazas y monumentos de la ciudad —la Catedral de Santa María, el Castillo episcopal, la Plaza Mayor o las antiguas puertas de la muralla— acogerán combates, cetrería, teatro de calle, música en directo, espectáculos nocturnos y recreaciones históricas en los mismos escenarios donde transcurrieron los hechos que se reviven.
Sigüenza (Guadalajara) regresa este fin de semana al siglo XIV. Del 10 al 12 de julio, la ciudad celebrará la vigésimo séptima edición de sus Jornadas Medievales, un evento que, desde hace más de un cuarto de siglo, convierte su conjunto monumental en un escenario vivo donde la historia de doña Blanca de Borbón y el convulso reinado de Pedro I de Castilla dejan de ser relato para convertirse en experiencia. El Ayuntamiento de Sigüenza, junto a la Asociación Medieval Seguntina y centenares de vecinos, voluntarios y colaboradores, ha preparado durante meses una programación de tres días pensada para todos los públicos.
Lo que distingue a las Jornadas de Sigüenza de otras recreaciones históricas es precisamente su anclaje en un episodio real y documentado: el cautiverio de la reina doña Blanca de Borbón en el Castillo episcopal seguntino. La ciudad no recrea una Edad Media genérica ni una historia de ficción, sino los mismos hechos que hace casi siete siglos marcaron el destino de Sigüenza y de la Corona de Castilla. Desde la torre del Castillo —hoy Parador de Turismo—, la propia doña Blanca contempló en su día la ciudad que durante el fin de semana del 10 al 12 de julio volverá a resonar con el pulso de aquella época.
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, subraya el significado del evento para la ciudad: "Las Jornadas Medievales representan una de las expresiones más auténticas de nuestra identidad. Nos permiten compartir con orgullo la historia de Sigüenza desde los mismos lugares donde sucedió, poniendo en valor un patrimonio excepcional y unos personajes históricos que forman parte de nuestra memoria colectiva". Merino invita a vecinos y visitantes a "vivir un fin de semana en el que la ciudad vuelve a latir al ritmo de la Edad Media", y define las Jornadas como "un magnífico ejemplo de cómo poner el pasado al servicio del ilusionante futuro de una ciudad que crece, llena de optimismo y dinamismo".
El patrimonio monumental de Sigüenza
El extraordinario legado monumental de la ciudad es, al mismo tiempo, escenario y protagonista de las Jornadas. La Catedral de Santa María, el Castillo episcopal, la Plaza Mayor, la Casa del Doncel, las Travesañas, la iglesia de Santiago, la iglesia románica de San Vicente o las antiguas puertas de la muralla no ejercen de decorado: son los lugares exactos donde sucedieron los hechos que cada edición se reviven. Esa autenticidad sitúa a Sigüenza entre los destinos patrimoniales más singulares del interior de España.
El concejal de Turismo, Alejandro Cabra, destaca el valor del evento también como palanca de atracción turística: "Quien nos visite esos días encontrará una ciudad monumental llena de vida, donde patrimonio, cultura, gastronomía e historia se unen para ofrecer una experiencia difícil de olvidar. Son una invitación a recorrer nuestras calles, conocer nuestros monumentos y disfrutar de uno de los destinos patrimoniales más singulares del interior de España".
El programa, día a día
Las Jornadas arrancan el viernes 10 de julio a las 23:30 horas con el concierto del grupo Galatta en la Plaza Mayor, seguido a medianoche de la presentación de los personajes que protagonizarán el fin de semana.
El sábado 11 concentra el grueso de la programación. A las 11:30 horas partirá el gran desfile medieval desde la Plaza Hilario Yaben hasta el Patio de Armas del Castillo, con participación abierta al público, manifiesto de la reina doña Blanca de Borbón y bienvenida oficial a cargo del grupo Turdión. A partir de las 13:00 horas se abrirá el campamento medieval con exposiciones de armas y máquinas de asedio, y se sucederán las exhibiciones de vuelo de aves rapaces, los combates medievales, el teatro de calle itinerante y las actuaciones musicales. La tarde culminará con dos de los momentos más esperados por el público: la representación de la Batalla de Araviana a las 20:00 horas y el torneo a caballo a las 20:30 horas. Ya entrada la noche, la célebre Noche del Embrujo a las 23:00 horas dará paso al gran espectáculo de fuego, danzas, antorchas, malabares y queimadas, cerrando la jornada con el concierto del grupo Grimorium a medianoche.
El domingo 12 traerá el desenlace de la historia. A las 12:00 horas se escenificará el destierro de doña Blanca de Borbón, la batalla de Nájera y la muerte de Pedro I en Montiel, seguidos a las 13:15 horas por el cortejo fúnebre del monarca desde el Castillo hasta el atrio de la Catedral. A las 14:00 horas tendrá lugar el desfile de despedida, y la jornada cerrará a las 19:00 horas con teatro infantil en la Plaza Mayor. A lo largo de toda la mañana habrá también talleres infantiles de cartografía y caligrafía, pasacalles, batallas de catapultas y animación permanente en distintos puntos del casco histórico.
Más de un cuarto de siglo de historia propia
Las Jornadas Medievales de Sigüenza son el resultado de más de veinticinco años de trabajo continuado. Su motor ha sido desde el principio la Asociación Medieval Seguntina, cuya presidenta, Sonsoles Arcones, describe así el compromiso que sostiene el proyecto: "Cada edición supone muchos meses de preparación y el compromiso de numerosas personas que participan de manera desinteresada. Nuestro propósito ha sido siempre acercar la historia al público con el mayor rigor posible, poniendo en valor la figura de doña Blanca de Borbón y el importante papel que desempeñó Sigüenza en la historia de Castilla".
La declaración como Fiesta de Interés Turístico Regional en 2023 reconoció institucionalmente una cita que ya era, mucho antes de ese reconocimiento, una de las señas de identidad más sólidas del verano castellanomanchego. Del 10 al 12 de julio, miles de visitantes tendrán la oportunidad de recorrer una ciudad que, durante tres días al año, no solo enseña su historia sino que la revive.