Sigüenza nombra Hijo Predilecto al doctor Javier Sanz Serrull
El Ayuntamiento de Sigüenza ha nombrado Hijo Predilecto de la ciudad al académico, médico e investigador Francisco Javier Sanz Serrulla en un acto solemne celebrado este sábado en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial.
El homenajeado, nacido en Sigüenza en 1957 y académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina de España desde 2016, ha dedicado buena parte de su carrera a investigar y divulgar la historia de la ciudad que le vio nacer.
El Ayuntamiento de Sigüenza (Guadalajara) nombró este sábado Hijo Predilecto de la ciudad a Francisco Javier Sanz Serrulla, médico, historiador e investigador de trayectoria nacional e internacional, en reconocimiento a su contribución científica y académica y a su permanente vínculo con la historia y la identidad seguntinas. El acto solemne, celebrado en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial, congregó a familiares, amigos, representantes institucionales, miembros de la Corporación municipal y numerosos vecinos que abarrotaron la sala en lo que fue una de las jornadas más emotivas vividas recientemente en la vida cultural de la ciudad.
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, abrió el acto destacando que el reconocimiento iba más allá de una trayectoria académica excepcional. "Tus libros han ayudado a entender mejor quiénes fuimos y también quiénes somos", afirmó la regidora, quien definió a Sanz Serrulla como "uno de los grandes embajadores culturales de Sigüenza" y calificó el nombramiento como "un acto de gratitud colectiva de toda una ciudad". Merino subrayó que la distinción reconocía también "una forma de querer y representar a Sigüenza desde el conocimiento, la memoria y el compromiso con sus raíces".
La alcaldesa cerró su intervención con unos versos inspirados en el pregón que el propio homenajeado ofreció en las fiestas de San Roque de 2024, y concluyó entre los aplausos del público: "Porque este pueblo te quiere, y hoy lo dice sin medida: ¡Viva Javier Sanz Serrulla! ¡Y viva siempre Sigüenza querida!"
Una carrera de cuatro doctorados y décadas de investigación
A continuación, la concejala de Cultura, Ana Blasco, realizó la lectura pública de los méritos del homenajeado, repasando una carrera académica que la administración local considera referencia nacional e internacional en el ámbito de la Historia de la Medicina y de la Odontología.
Nacido en Sigüenza en 1957, Javier Sanz Serrulla acumula cuatro títulos de doctor: en Medicina y Cirugía, en Odontología, en Historia y en Farmacia. Desde 2016 es académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), y ha desarrollado una extensa labor docente e investigadora vinculada a la Universidad Complutense de Madrid y a diversas instituciones científicas nacionales e internacionales durante décadas.
Blasco le definió como "un gran ejemplo de la historia humanista de Sigüenza" y subrayó que el homenajeado "ha sabido escuchar a Sigüenza y escribir todo lo que la ciudad le cuenta", reivindicando su labor como una aportación decisiva para preservar y compartir la memoria histórica seguntina. "Muy pocas personas han investigado, escrito y querido tanto esta ciudad desde el conocimiento y desde el corazón", afirmó la concejala.
Una bibliografía que es ya referencia indispensable
El Ayuntamiento puso especialmente en valor la contribución bibliográfica de Sanz Serrulla a la historia local. Entre sus obras más destacadas figuran títulos como Historia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sigüenza, Historia de la Medicina de la Ciudad de Sigüenza, Historia de la Botica del Hospital de San Mateo y V siglos de Toros en Sigüenza, trabajos que se han convertido en referencia indispensable para el estudio de la historia seguntina y que han proyectado el nombre de la ciudad en los ámbitos académicos nacionales e internacionales.
La concejala recordó también el pregón pronunciado por el homenajeado durante el IX Centenario de Sigüenza, del que evocó algunos de sus versos más recordados: "¡Seguntinas! ¡Seguntinos! / de este Patrimonio en alza, / de un noveno Centenario, / de una ciudad coronada." Blasco señaló que aquel pregón "consiguió emocionar a varias generaciones de seguntinos porque hablaba de la ciudad desde la memoria, la tradición y el sentimiento de pertenencia".
"Dando gracias a la vida por tanto"
Uno de los momentos más emotivos de la mañana llegó con la intervención del propio Javier Sanz Serrulla, que agradeció emocionado el reconocimiento y repasó sus vínculos personales, familiares y sentimentales con la ciudad donde nació y creció.
El homenajeado evocó su infancia seguntina con detalle y emoción, compartiendo recuerdos del Colegio de San José, de las procesiones del Corpus, de las fiestas de San Roque y de los juegos infantiles en torno a la Catedral. "Nunca tuve los ojos más abiertos al regalo que fue nuestra vida, donde no teníamos nada pero teníamos todo", afirmó en uno de los pasajes más aplaudidos de su discurso.
Sanz Serrulla reivindicó el valor de la identidad compartida y definió Sigüenza como un lugar donde "el realismo mágico no era extraordinario, era habitual y seguntino". Compartió también una reflexión nacida de un reciente viaje a Guatemala, donde aseguró haber tomado aún más conciencia del privilegio que supuso crecer en Sigüenza: "Lo que parecía normal, no lo era. Fue fantástico", señaló.
En el tramo final de su intervención, el nuevo Hijo Predilecto dedicó el reconocimiento a toda la generación de seguntinos con quienes compartió infancia: "Sólo así puedo hacerlo. Dando gracias a la vida por tanto", concluyó entre una prolongada ovación del público asistente. Acto seguido, la alcaldesa María Jesús Merino hizo entrega de la placa y el diploma acreditativos entre los aplausos del salón.
La nómina de los mejores
Con este nombramiento, Javier Sanz Serrulla se incorpora oficialmente a la nómina de Hijos Predilectos de Sigüenza, la máxima distinción honorífica de la ciudad, reservada a aquellas personas cuya trayectoria representa de manera ejemplar los valores, la historia y la identidad colectiva seguntina. Un reconocimiento que llega al hombre que durante décadas eligió, desde la ciencia y desde el afecto, contar la historia de su ciudad al mundo.