Muere un trabajador atrapado en una máquina en Azuqueca de Henares
Un trabajador de la empresa Panel y Acero Solutions SL perdió la vida en la madrugada del martes al quedar atrapado en una bobinadora cortadora de chapa en el polígono industrial de Miralcampo, en Azuqueca de Henares (Guadalajara). Es el primer accidente laboral mortal registrado en la provincia en lo que va de 2026.
Los sindicatos CCOO y UGT han reaccionado con dureza ante la noticia, calificando la jornada como "una de las más negras del año" en materia de siniestralidad laboral en Castilla-La Mancha, y han exigido el cumplimiento estricto de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Un trabajador de 50 años, operario de línea de corte, perdió la vida en la madrugada del martes, 6 de mayo, tras quedar atrapado en el interior de una bobinadora cortadora de rollos de chapa de grandes dimensiones en las instalaciones de la empresa Panel y Acero Solutions SL, ubicada en la calle Plástico, número 10, del polígono industrial de Miralcampo, en Azuqueca de Henares (Guadalajara). El Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha recibió el aviso a las 23.47 horas de ese mismo día.
Según las fuentes consultadas, el trabajador, que se encontraba solo en el taller, accedió por la parte inferior de la bobina y quedó atrapado, falleciendo por aplastamiento. La Guardia Civil, que participó en el operativo junto a los bomberos de Azuqueca de Henares, la Policía Local y una UVI móvil, constató que el operario presentaba "lesiones incompatibles con la vida". Los bomberos tuvieron que proceder a su rescate del interior de la máquina antes de que la unidad médica pudiera certificar su fallecimiento en el propio lugar de los hechos.
Se trata del primer accidente laboral mortal registrado en la provincia de Guadalajara en 2026, según los últimos datos oficiales disponibles.
La reacción sindical: "Una jornada de las más negras del año"
Tanto Comisiones Obreras (CCOO) como la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) en Castilla-La Mancha emitieron de inmediato sendos comunicados para lamentar el fallecimiento y exigir responsabilidades.
La secretaria de diálogo social y salud laboral de CCOO Castilla-La Mancha, Raquel Payo, señaló que la región "tiene una debilidad en materia de siniestralidad laboral" y que la gestión preventiva "no es una prioridad para las empresas". El sindicato hizo hincapié en que trabajos de alto riesgo como el que realizaba la víctima deberían contar con al menos otra persona presente que pudiera detener las máquinas o prestar auxilio en caso de accidente. CCOO subrayó que "el grueso de accidentes en la región tienen su origen en causas materiales —caídas, golpes, atrapamientos— cuyas causas pueden prevenirse".
Por su parte, la coordinadora regional de Prevención de Riesgos Laborales de UGT Castilla-La Mancha, Irene Ortega, calificó lo ocurrido en las últimas horas como "una de las jornadas más negras de accidentes laborales del año en la región". Ortega trasladó las condolencias del sindicato a la familia del operario fallecido y exigió una investigación exhaustiva de la Inspección de Trabajo en el centro afectado. "¿Cómo es posible que en pleno 2026 un trabajador salga de su casa y no sepa si va a volver porque los sistemas de bloqueo o las protecciones eléctricas fallan o son inexistentes?", preguntó en su comunicado. "No son 'accidentes', son fallos de seguridad evitables".
Una jornada de cuatro siniestros en menos de 48 horas
El fallecimiento en Azuqueca de Henares no fue el único siniestro laboral grave registrado en Castilla-La Mancha en esas horas. Según la información facilitada por CCOO, en Pozorrubielos de la Mancha (Cuenca) un trabajador de 40 años de una empresa dedicada al cultivo y empaquetamiento de setas quedó atrapado en una paletizadora y tuvo que ser rescatado por los bomberos de Motilla del Palancar, siendo posteriormente trasladado al hospital. El mismo lunes se registraron dos incidentes más cuyas causas están siendo investigadas: un trabajador que cayó a un foso de unos cuatro metros en una zona agraria de Tobarra (Albacete), y otro que resultó electrocutado al manipular un cuadro eléctrico en Escalona (Toledo).
Ambos sindicatos pusieron en contexto los cuatro accidentes para trazar un diagnóstico de la situación en la región. UGT reclamó a la administración autonómica que dote al sistema de "más técnicos y vigilantes para que las normas se cumplan en el tajo, en la fábrica y en el campo", y fue más allá al situar la salud mental como otra dimensión del problema: "Ver morir a un compañero en una turbina o presenciar una electrocución deja cicatrices invisibles que ninguna venda puede curar", señaló Ortega, quien defendió que "la seguridad debe ser integral: queremos cuerpos sanos, pero también mentes libres de la presión y el miedo que genera la precariedad".
Exigencia de cumplimiento de la ley
Ante el conjunto de lo ocurrido, CCOO lanzó un llamamiento urgente para que se cumpla la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y se imparta la formación adecuada a los trabajadores, a quienes describió como "el eslabón más débil de la cadena productiva". El sindicato subrayó que medidas como garantizar la presencia de un segundo operario en trabajos de alto riesgo podrían haber evitado la muerte del operario de Azuqueca.
UGT, por su parte, exigió que la Inspección de Trabajo investigue exhaustivamente cada uno de los cuatro centros implicados —con especial atención al caso del fallecimiento en la industria metalúrgica y al incidente por electrocución— y reclamó más recursos públicos para la vigilancia del cumplimiento de la normativa. "Desde UGT CLM exigen justicia para las víctimas y un compromiso real, sin excusas. Porque mañana, ningún trabajador debería ser noticia por no poder regresar a su hogar", concluyó Ortega.