La Junta aborda con el sector turístico la recuperación de la Sierra Norte
La directora general de Turismo, Comercio y Artesanía, Arantxa Pérez Gil, y la delegada provincial de Economía, Susana Blas, se reunieron el pasado viernes en Cogolludo (Guadalajara) con una quincena de empresas y autónomos del sector turístico afectados por el incendio de La Mierla para escuchar sus demandas de recuperación.
En paralelo, los vecinos de Bustares (Guadalajara) homenajearon este domingo a los cuerpos de emergencia y a los propios vecinos que combatieron las llamas, con una placa conmemorativa en la plaza Mayor y un discurso que exigió a las administraciones más medios para proteger la sierra.
El sector turístico de la Sierra Norte de Guadalajara trasladó a representantes de la Junta de Castilla-La Mancha sus principales preocupaciones tras el incendio de La Mierla, el más devastador de la historia de la región, durante un encuentro de trabajo celebrado el pasado viernes en Cogolludo (Guadalajara). La caída de reservas y el daño a la imagen de la comarca como destino centraron el debate.
El encuentro se enmarcó en la ronda de reuniones que el Gobierno regional mantiene con los sectores económicos afectados para impulsar la recuperación del territorio. Este domingo, los vecinos de Bustares (Guadalajara) celebraron a su vez un acto de homenaje a quienes lucharon contra las llamas, con la colocación de una placa conmemorativa en la plaza Mayor del municipio.
La reunión en Cogolludo reunió a la directora general de Turismo, Comercio y Artesanía, Arantxa Pérez Gil, y a la delegada provincial de Economía, Empresas y Empleo, Susana Blas, con cerca de una quincena de representantes de empresas y personas trabajadoras autónomas del sector turístico de los municipios afectados por el incendio forestal de La Mierla, declarado el 16 de julio en la Sierra Norte de Guadalajara y que se convirtió en el peor de la historia de Castilla-La Mancha. Durante el encuentro, ambas responsables escucharon las preocupaciones del sector, especialmente las vinculadas a la caída de reservas y al impacto del fuego sobre la actividad turística de la comarca.
Las representantes del Ejecutivo autonómico trasladaron la voluntad de seguir trabajando de forma coordinada con el territorio para impulsar medidas que contribuyan a recuperar la actividad económica y a reforzar la imagen de la Sierra Norte como destino turístico una vez superada la emergencia.
La sierra pide ayuda para no perder visitantes
La reunión de Cogolludo se inscribió en un proceso de interlocución más amplio que la Junta viene manteniendo con los distintos sectores económicos de la comarca desde que el incendio quedó extinguido. El turismo, actividad central en una zona de alto valor natural, ha sufrido un golpe directo en plena temporada estival: la imagen de la sierra devastada por el fuego ha disuadido a visitantes y ha reducido la ocupación de establecimientos de la zona.
La Junta no concretó públicamente, tras la reunión, las medidas que pondrá en marcha ni los plazos previstos para su aplicación. Las representantes del Gobierno regional se comprometieron a seguir trabajando en coordinación con el territorio, pero sin anunciar un plan específico de actuación para el sector turístico.
Bustares homenajea a quienes salvaron el pueblo
Mientras la recuperación económica avanza en paralelo en las mesas de trabajo institucionales, la recuperación emocional tomó forma este domingo en Bustares, municipio de la Sierra Norte que vivió de cerca las llamas durante semanas. Sus vecinos celebraron un acto de homenaje a todos los cuerpos y personas que participaron en las labores de extinción, con la colocación de una placa conmemorativa en la plaza Mayor del pueblo. La inscripción reza: 'En agradecimiento a todas aquellas personas que, de manera ejemplar, defendieron de las llamas a nuestro pueblo en el incendio de julio de 2026'.
En el discurso pronunciado desde el centro del pueblo, los vecinos pusieron en valor un triple compromiso: quienes "hacen pueblo", quienes "viven el pueblo" y quienes, en las circunstancias más extremas, "lo salvan de un incendio". El reconocimiento se dirigió a los bomberos forestales, al personal de Infocam, a la Unidad Militar de Emergencias (UME) y, de forma destacada, a los propios vecinos que "estuvieron luchando mano a mano contra un frente de fuego descomunal, que avanzaba rápido y no dejaba descanso".
El discurso recordó la magnitud del desastre: según las palabras pronunciadas durante el acto, el fuego afectó a 34 municipios de Guadalajara con un perímetro de 120 kilómetros, con llamas que en algunos puntos superaban los 30 metros de altura y con humo que en ocasiones impedía ver y respirar. "Era una guerra contra el fuego y el viento", se subrayó en el homenaje.
Reivindicación desde la despoblación
El acto no se limitó al agradecimiento. Los vecinos de Bustares aprovecharon la ocasión para lanzar un mensaje reivindicativo dirigido a las administraciones públicas: "Vivimos en una zona prácticamente despoblada, donde los medios son escasos y los ayuntamientos logran sobrevivir a duras penas, rascando donde pueden. Por eso este pequeño acto también tiene un aspecto reivindicativo. Les recordamos y exigimos a las administraciones públicas que ellos son los responsables de poner los medios necesarios para preservar nuestro patrimonio".
El discurso también hizo mención expresa a los apicultores y ganaderos afectados por el incendio, colectivos que han sufrido pérdidas directas en sus explotaciones y cuya recuperación forma parte igualmente de las demandas al Ejecutivo regional. El acto concluyó con una declaración de resistencia y pertenencia que resumió el estado de ánimo de una comunidad que se niega a rendirse: "Bustares, al igual que la sierra, vive, y seguirá viviendo gracias a todos nosotros que seguimos habitando, viniendo, disfrutando, y teniendo un amor profundo hacia nuestro pueblo, un lugar en un entorno privilegiado al que de una forma u otra tenemos el orgullo de pertenecer".