El Hospital de Guadalajara usa un nuevo tratamiento para la degeneración macular
El Hospital Universitario de Guadalajara, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), evalúa los resultados tras la utilización de un tratamiento intravítreo aplicado a la degeneración macular asociada a la edad y al edema macular de origen diabético que permite la administración cada cuatro meses. Se trata de Aflibercept, una proteína recombinante que evita que crezcan vasos sanguíneos anormales y frágiles que provocan inflamación, sangrado y pérdida de visión.
El tratamiento se administra mediante inyección intravítrea en el ojo y su principal ventaja respecto a las anteriores formulaciones radica en la durabilidad, ya que se mantiene activo en el ojo durante más tiempo y permite intervalos de tratamiento más largos entre inyecciones, según ha informado la Junta en nota de prensa.
Con ello se reducen visitas al hospital, pasando en la mayor parte de los pacientes de inyecciones mensuales a una frecuencia trimestral, pudiendo incluso extenderse el intervalo en determinados casos hasta cinco o seis meses sin renunciar a eficacia en el tratamiento.
El nuevo tratamiento se empezó a ofrecer en el centro guadalajareño tras su financiación en junio de 2024, después de un año de experiencia. Como subraya la jefa del servicio de Oftalmología del Hospital de Guadalajara, Inmaculada Ortega, durante este tiempo "sus resultados confirman un cambio de paradigma en el tratamiento de estos problemas de la retina, muy prevalentes y que en nuestro país afectan a casi medio millón de personas".
Hasta ahora el tratamiento de estas patologías exigía inyecciones intraoculares mensuales, "lo que suponía una gran carga y un gran impacto en la vida de los pacientes y sus cuidadores, contribuyendo además a aumentar la presión asistencial y las consiguientes esperas en una especialidad con una alta demanda".
Los datos que recoge el servicio de Oftalmología, señala la doctora Ortega, avalan una mejora drástica en el manejo de estas enfermedades. "Un 80 por ciento de los pacientes que antes dependían de inyecciones mensuales han podido espaciar sus visitas manteniendo una visión estable y quienes han iniciado su tratamiento directamente con el nuevo tratamiento muestran respuestas terapéuticas superiores y en plazos más breves que con las terapias anteriores".
PATOLOGÍAS ALTAMENTE LIMITANTES
La degeneración macular asociada a la edad es una patología que afecta de forma brusca o evolutiva a la visión central y su prevalencia es superior al cinco por ciento en población de más de 50 años. Constituye la principal causa de ceguera en mayores de 65 años, mientras que la retinopatía diabética es el principal motivo de ceguera en adultos jóvenes de 25 a 65 años.
La mácula es una parte del centro de la retina que envía al cerebro imágenes de los detalles que vemos. Cuando se produce una degeneración de la mácula asociada a la edad, se forman vasos sanguíneos anómalos por debajo de la misma, resultando afectada la visión central si bien se mantiene la parte periférica de la visión.
Esta pérdida de visión condiciona enormemente la vida diaria al depender de familiares o cuidadores para actividades cotidianas y para acudir a revisiones, con la consiguiente carga emocional, logística y social. Por este motivo, prolongar los intervalos entre tratamientos reduce este impacto favoreciendo la autonomía del paciente, mejorando su rutina diaria y la seguridad, entre otras ventajas.
En el Hospital Universitario de Guadalajara se venían administrando más de 6.000 inyecciones intravítreas cada año y desde que se ha empezado a aplicar el nuevo fármaco se ha conseguido aumentar el intervalo en casi la totalidad de los pacientes, de los que más del 70 por ciento ha conseguido alcanzar intervalos de 12 semanas o más entre inyecciones.
La gerente del Área Integrada de Guadalajara, Elena Martín, ha valorado el esfuerzo del servicio de Oftalmología para incorporar esta técnica que integra "eficacia, seguridad y calidad de vida, ya que no solo contribuye a mejorar la visión de los pacientes sino también a reducir el impacto de los tratamientos en su vida social, familiar y laboral". Estas actuaciones ponen de manifiesto y refuerzan el compromiso del Sescam y del Gobierno de Castilla-La Mancha con los pacientes.