El Hospital de Guadalajara personaliza el tratamiento de la apnea

El Hospital de Guadalajara personaliza el tratamiento de la apnea

El Hospital Universitario de Guadalajara, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), ha incorporado a su cartera de servicios la somnoscopia inducida por fármacos (DISE), una técnica diagnóstica avanzada que permite identificar con exactitud dónde y cómo se colapsa la vía aérea durante el sueño para seleccionar el tratamiento más adecuado en cada paciente con apnea obstructiva.

La incorporación, posible gracias a la colaboración entre los servicios de Neumología, Otorrinolaringología y Medicina Intensiva, evita derivaciones a otros centros y permite ofrecer una atención altamente especializada en el propio hospital de referencia. La neumóloga María Castillo, impulsora del proyecto, destaca que la prueba permitirá "evitar intervenciones innecesarias o poco eficaces y mejorar la calidad de vida de los pacientes".

El Hospital Universitario de Guadalajara ha sumado a su cartera asistencial la somnoscopia inducida por fármacos (DISE, Drug-Induced Sleep Endoscopy), una exploración diagnóstica de vanguardia que permite observar en tiempo real el comportamiento de la vía aérea superior mientras el paciente se encuentra bajo una sedación ligera que reproduce las condiciones fisiológicas del sueño. La técnica está orientada a pacientes con apnea obstructiva del sueño que no responden adecuadamente a los tratamientos convencionales o que requieren una evaluación individualizada antes de decidir la intervención más adecuada.

La DISE consiste en la realización de una endoscopia flexible de la vía aérea superior durante un sueño inducido por fármacos bajo sedación controlada. A diferencia de otras pruebas diagnósticas, esta exploración permite ver directamente dónde y cómo se produce el colapso de la vía respiratoria, información que hasta ahora no podía obtenerse de forma directa. El procedimiento complementa a la polisomnografía —el estudio del sueño convencional—, que diagnostica la enfermedad y determina su gravedad, pero que no revela el mecanismo concreto de la obstrucción.

Una prueba para los casos más complejos

La técnica está indicada, en primer lugar, para pacientes con apnea obstructiva del sueño que no toleran la presión positiva continua (CPAP), el tratamiento de referencia para esta enfermedad. También resulta de especial utilidad en candidatos a cirugía o a terapias avanzadas como los dispositivos de avance mandibular (DAM), la terapia posicional o la estimulación del nervio hipogloso. En todos estos casos, conocer con precisión dónde se origina la obstrucción resulta determinante para elegir la intervención más eficaz y evitar procedimientos innecesarios.

La neumóloga María Castillo, responsable de la implementación de la técnica en el centro, subrayó que su incorporación "supone un importante avance en la calidad asistencial" al permitir ofrecer una atención mucho más personalizada. "La información que obtenemos durante el procedimiento nos permite seleccionar el tratamiento más adecuado para conseguir mejores resultados, evitar intervenciones innecesarias o poco eficaces y mejorar la calidad de vida de los pacientes", precisó.

Trabajo multidisciplinar y sin desplazamientos para el paciente

La puesta en marcha de la DISE en Guadalajara ha requerido la coordinación de cuatro servicios del hospital: Neumología, Otorrinolaringología, Medicina Intensiva y el personal de Enfermería especializado. Este abordaje multidisciplinar, según destacó Castillo, garantiza la máxima seguridad durante la prueba y una valoración integral del paciente, ya que la sedación controlada exige una vigilancia clínica rigurosa a lo largo de todo el procedimiento.

Uno de los beneficios directos para los pacientes es la eliminación de desplazamientos a otros centros de mayor especialización. Hasta ahora, los casos que requerían este nivel de estudio debían ser derivados fuera de Guadalajara. Con la incorporación de la DISE, el hospital refuerza su papel como unidad de referencia en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos respiratorios del sueño en la provincia y amplía su cartera de procedimientos avanzados para este ámbito.

Una enfermedad frecuente con graves consecuencias cardiovasculares

La apnea obstructiva del sueño afecta a un porcentaje relevante de la población. Se estima que alrededor del 15% de los adultos padece esta enfermedad, caracterizada por el colapso repetido de la vía respiratoria durante el sueño, que provoca pausas en la respiración, descensos en la oxigenación sanguínea y un descanso de mala calidad con importantes consecuencias sobre la salud y el rendimiento diario.

Más allá de los ronquidos, que habitualmente son la señal de alarma que lleva a los pacientes a consultar, la apnea obstructiva del sueño es un factor de riesgo cardiovascular de primer orden. Su presencia se asocia a mayor probabilidad de desarrollar hipertensión arterial, infarto de miocardio, ictus, fibrilación auricular, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo. Asimismo, la somnolencia diurna que provoca incrementa significativamente el riesgo de accidentes de tráfico y laborales.

La incidencia de la enfermedad aumenta con la edad y guarda relación con determinadas características anatómicas de la vía aérea y con el sobrepeso, aunque también afecta a personas jóvenes y sin exceso de peso. Es más frecuente en hombres, si bien en las mujeres su incidencia se eleva de forma notable tras la menopausia, un dato que los especialistas consideran relevante para mejorar el diagnóstico en este grupo, históricamente infradiagnosticado.