Guadalajara instala 19 desfibriladores y ya suma 47 dispositivos

Guadalajara instala 19 desfibriladores y ya suma 47 dispositivos

El Ayuntamiento de Guadalajara ha incorporado 19 nuevos desfibriladores externos semiautomáticos a su red de cardioprotección, con lo que el número total de dispositivos en la ciudad pasa de 28 a 47, un incremento del 68% que sitúa al municipio en una ratio de cinco equipos por cada 10.000 habitantes.

Por primera vez, dos de los nuevos aparatos se instalan en la vía pública en formato tótem —uno ya operativo en la plaza de Santo Domingo y otro previsto en la plaza de España, frente al Palacio del Infantado—, accesibles las 24 horas del día y utilizables por cualquier ciudadano sin formación previa gracias a sus instrucciones de voz.

La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, presentó este viernes en la plaza de Santo Domingo el mayor despliegue de desfibriladores que ha acometido el Ayuntamiento hasta la fecha, una actuación que refuerza el objetivo del equipo de Gobierno de consolidar el municipio como una "ciudad cardioprotegida" capaz de responder con rapidez ante una parada cardiorrespiratoria. Acompañaron a la regidora en el acto el concejal de Salud, Roberto Narro; el concejal de Seguridad, Chema Antón; y el presidente de la Asociación de Críticos y Emergencias, Rubén Viejo.

Los 19 nuevos dispositivos se distribuyen de la siguiente forma: 12 equipos se instalan en centros sociales y dependencias municipales de los barrios anexionados de Usanos, Valdenoches, Iriépal y Taracena; 4 equipos móviles refuerzan los servicios de emergencia —dos para la Policía Local, uno para Bomberos y uno para Protección Civil—; y 2 tótems se ubican por primera vez en el espacio público, en la plaza de Santo Domingo y en la plaza de España.

"No hay nada más importante en la vida que la salud. Si podemos salvar vidas, bienvenido sea cualquier medio para hacerlo", señaló Guarinos, que situó esta actuación dentro de la estrategia más amplia del Ayuntamiento para que Guadalajara forme parte de la Red de Ciudades Saludables. "Una ciudad cardioprotegida es aquella que está preparada para responder ante una parada cardiorrespiratoria, y ese es el objetivo en el que venimos trabajando desde el primer día", subrayó.

Los tótems de vía pública, la novedad más destacada

La instalación de los dos desfibriladores en formato tótem en el espacio público constituye la principal novedad del despliegue. Los aparatos funcionan con baterías autónomas de una duración aproximada de cuatro años, están geolocalizados para facilitar la intervención coordinada de los servicios de emergencia y pueden ser manejados por cualquier ciudadano sin necesidad de formación específica. Una vez abiertos, el propio equipo activa instrucciones de voz que guían paso a paso al usuario durante la intervención: cómo colocar los electrodos, cuándo aplicar la descarga y cómo proceder en cada momento.

El primer tótem ya se encuentra operativo en la plaza de Santo Domingo. El segundo se ubicará en la plaza de España, frente al Palacio del Infantado, aunque el Ayuntamiento no precisó en qué fecha quedará instalado.

Cada minuto cuenta

Guarinos insistió en la urgencia que impone una parada cardiorrespiratoria: "Cada minuto que pasa reduce un 10% las probabilidades de supervivencia", mientras que una intervención inmediata con desfibrilador puede elevar las posibilidades de sobrevivir hasta el 90%. En esa misma línea, la regidora animó a la ciudadanía a formarse en técnicas de reanimación: "Cualquier persona puede aprender a realizarla; es sencillo y puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte".

Los datos respaldaron el argumento. El presidente de la Asociación de Críticos y Emergencias, Rubén Viejo, recordó que en España se producen unas 30.000 paradas cardíacas anuales en la vía pública y que actualmente solo sobrevive entre el 5% y el 10% de los afectados. "Si una persona es atendida desde el minuto cero por un ciudadano que inicia las maniobras de reanimación y utiliza un desfibrilador, las probabilidades de supervivencia se incrementan hasta el 90%", explicó.

Emergencias y formación, pilares del modelo

El concejal de Seguridad, Chema Antón, puso en valor que Policía Local, Bomberos y Protección Civil cuentan con formación específica para el uso de estos dispositivos y ya han protagonizado intervenciones exitosas gracias a esa capacitación. Por su parte, el concejal de Salud, Roberto Narro, subrayó que la iniciativa "sitúa a Guadalajara en la línea de las ciudades más avanzadas en cardioprotección" y la definió como "un proyecto de ciudad y de salud".

Un corzo en la ciudad, telón de fondo del acto

Al margen de la presentación de los desfibriladores, el acto tuvo como telón de fondo mediático la aparición el día anterior de un corzo en el entorno de los parques de San Roque y La Concordia. El concejal Antón confirmó que el animal fue localizado en las inmediaciones del centro de salud del Ferial y trasladado sin incidentes al Zoo Municipal de Guadalajara, donde recibió atención veterinaria antes de ser devuelto a su entorno natural.

Antón aclaró expresamente que el corzo no procedía del zoológico: "Había uno y el que había está", precisó, descartando cualquier escape de las instalaciones. La alcaldesa atribuyó la aparición a la elevada densidad de esta especie en el entorno del municipio. "Si uno circula por las carreteras de Marchamalo o Torija puede ver numerosos corzos. Hay una importante población y algunos animales terminan acercándose a la ciudad en busca de espacio, agua o alimento", explicó Guarinos, que reconoció que existe una sobrepoblación de corzos en la zona y que episodios como este se han repetido también en municipios cercanos. El Ayuntamiento había pedido previamente a los vecinos que evitaran acercarse al animal y que respetaran las indicaciones de los servicios de emergencia.

Con la puesta en marcha de los nuevos desfibriladores, Guadalajara alcanza una cobertura inédita en su historia reciente en materia de cardioprotección. El reto que se apunta el equipo de Gobierno para los próximos meses es extender la formación ciudadana para que la disponibilidad de los equipos se traduzca en intervenciones reales y efectivas cuando más se necesiten.