Guadalajara elimina los garajes obligatorios en el casco histórico

La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos (c), ha presentado el nuevo Plan Especial de Reforma Interior y Mejora (Perim) del Casco Histórico de Guadalajara

La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, presentó este martes el nuevo Plan Especial de Reforma Interior y Mejora (Perim) del Casco Histórico, un documento urbanístico con el que el Ayuntamiento pretende revitalizar el centro de la ciudad eliminando trabas normativas que han bloqueado durante años nuevas promociones y rehabilitaciones.

El plan suprime la obligación de construir plazas de aparcamiento en el centro, elimina el límite máximo de viviendas por parcela y amplía el catálogo de protección patrimonial. Su tramitación comenzará previsiblemente en junio con la aprobación inicial en Junta de Gobierno Local, aunque la aprobación definitiva no llegará antes de dos años.

La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, presentó este martes el nuevo Plan Especial de Reforma Interior y Mejora (Perim) del Casco Histórico de la capital alcarreña, un instrumento urbanístico con el que el Ayuntamiento busca reactivar el centro de la ciudad mediante la flexibilización normativa, la recuperación de solares vacíos y la agilización de futuras promociones y rehabilitaciones. El acto, celebrado en el Ayuntamiento, reunió a los principales responsables técnicos y políticos del proyecto en una presentación que arranca la cuenta atrás hacia una tramitación que se prolongará, como mínimo, dos años.

Junto a la alcaldesa compareció el segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Alfonso Esteban; el urbanista y director del documento, José María Ezquiaga; la jefa del Área de Urbanismo, Blanca Causapié; y el jefe de Servicio de Urbanismo, César Gismero. Cada uno de ellos desgranó los aspectos técnicos, patrimoniales y procedimentales de un plan que afecta a cerca del 30% del término municipal y a unas 12.000 viviendas concentradas en el corazón y los barrios colindantes de la ciudad.

El ámbito de actuación desborda los límites del casco histórico tradicional para incorporar zonas como El Alamín, Las Casas del Rey, La Llanilla, la avenida de Castilla o el entorno de la calle Cifuentes, dentro de una estrategia urbanística más amplia que se vincula también al futuro Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS).

La supresión de los garajes, medida estrella

La novedad de mayor impacto inmediato es la eliminación de la obligatoriedad de construir plazas de aparcamiento en el centro histórico, especialmente en el denominado "triángulo" central. El Consistorio lleva años diagnosticando que esta exigencia había terminado por bloquear numerosas promociones en solares pequeños o estrechos, muchos de ellos afectados además por la sensibilidad arqueológica del subsuelo. El nuevo planteamiento dejará en manos del promotor la decisión de incluir o no garajes, bajo la premisa de que existe una parte de la población interesada en residir en el centro sin necesidad de vehículo privado.

"El objetivo es que desaparezcan los solares y que donde hoy hay vacíos urbanos pueda haber vivienda", señalaron los responsables municipales durante la presentación, defendiendo que algunas obligaciones actuales hacían inviables determinadas actuaciones y perpetuaban el deterioro del casco. El concejal Esteban insistió en que el casco histórico "debe volver a ser una oportunidad" y que el plan permitirá "aprovechar el potencial de cientos de viviendas en el centro en un contexto de alta demanda".

Sin límite de viviendas por parcela, pero con estándares mínimos

El documento también elimina la densidad máxima de viviendas por parcela para facilitar la viabilidad económica de las promociones. No obstante, el plan conserva criterios mínimos de calidad y habitabilidad que actúan como contrapeso: la superficie mínima de 30 metros útiles por vivienda, la posibilidad de construir estudios diáfanos y la exigencia de que al menos el 30% de las viviendas de cada promoción supere los 65 o 75 metros cuadrados útiles.

El jefe de Servicio, Gismero, destacó la importancia de la flexibilización normativa para hacer viable el desarrollo de solares vacantes, especialmente en parcelas de pequeño tamaño. El plan introduce herramientas como el uso del estudio de detalle para adaptar condiciones de edificabilidad, lo que permitirá adaptar la normativa caso por caso sin necesidad de modificar el plan en su conjunto.

Edificios fuera de ordenación y nuevos elementos protegidos

Otra de las patas del documento son las medidas específicas destinadas a los edificios fuera de ordenación, muchos de ellos levantados hace décadas y donde reside buena parte de la población del centro. En estos inmuebles se amplía el catálogo de obras autorizables, permitiendo actuaciones de consolidación, conservación, mantenimiento o adaptación normativa que hoy resultan problemáticas bajo la legislación vigente.

En materia patrimonial, el nuevo catálogo de protección añade elementos como el Teatro Buero Vallejo, el monumento al Conde de Romanones o el Parque Móvil, tras una revisión actualizada de los bienes protegidos del conjunto histórico. La normativa también establece condiciones estéticas para rehabilitaciones y nuevas construcciones, con especial atención a fachadas, balconadas, proporciones de huecos y acabados. Se regula, además, la conversión de locales comerciales en viviendas para evitar soluciones que alteren la imagen urbana del centro.

Un proceso largo: dos años hasta la aprobación definitiva

La jefa del Área de Urbanismo, Causapié, explicó el procedimiento de tramitación: una vez aprobado inicialmente en la primera Junta de Gobierno del mes de junio, el documento se someterá a información pública durante 45 días, junto con su evaluación ambiental, abriendo un período de participación para ciudadanos, profesionales y administraciones. Posteriormente, requerirá informes sectoriales de distintas administraciones regionales y estatales, entre ellas las áreas de Medio Ambiente, Fomento, Defensa e Interior, antes de alcanzar la aprobación definitiva.

"Esperemos que sea menos de dos años, siendo realista", reconoció Causapié, asumiendo la complejidad administrativa del procedimiento. El propio Consistorio se comprometió a seguir concediendo licencias urbanísticas durante toda la tramitación, siempre que los proyectos sean compatibles tanto con el planeamiento actual como con el futuro plan especial, aplicando en caso de discrepancia la normativa más restrictiva para evitar la paralización de la actividad.

El casco, en una "situación de oportunidad"

El urbanista Ezquiaga subrayó que el documento no es únicamente un plan de protección, sino una herramienta "para revitalizar, estimular y activar el centro", con una visión integral que abarca vivienda, dotaciones, comercio, espacio público e infraestructuras. "El objetivo es evitar que el casco histórico se convierta en un museo y consolidarlo como un espacio vivo, dinámico y habitable", afirmó. Ezquiaga también señaló que el número de personas que viven solas en el centro de Guadalajara está creciendo y que la zona se encuentra en una situación de "oportunidad" que el plan pretende capitalizar.

El equipo de Gobierno enmarca esta actuación en una estrategia global de revitalización a la que ya se han sumado, en los últimos meses, medidas como la renaturalización del casco, la implantación de un minibús eléctrico, la dinamización del mercado de abastos o la ordenanza de transformación de locales en viviendas. El perfil de población del centro histórico es hoy mayoritariamente de mayor edad, aunque el Consistorio detecta un creciente interés inversor y residencial en áreas próximas y en edificios emblemáticos pendientes de rehabilitación.

La alcaldesa Guarinos cerró el acto con un mensaje de determinación. "El casco histórico no es solo una parte más de la ciudad, sino su origen, su historia y su esencia", aseveró. Existe, dijo, "un compromiso firme y determinante de actuar sobre el casco, conseguir dinamismo y conservar el patrimonio", con el objetivo de que la gente vuelva al lugar del que se fue. Y aunque admitió que "queda mucho por hacer", concluyó que su meta es que el centro mantenga su identidad pero que se adapte a las nuevas necesidades y "recupere su esplendor".