Guadalajara contrata a un exalcalde condenado por malversación

El exalcalde de Fontanar (Guadalajara), Víctor San Vidal, en una imagen de archivo

El Ayuntamiento de Guadalajara ha contratado como operario de Cultura a Víctor San Vidal, exalcalde de Fontanar (Guadalajara), quien fue condenado en mayo de 2025 a cinco años de inhabilitación para el ejercicio de empleo público por malversación de caudales públicos durante su mandato al frente de ese municipio. La contratación, de dos meses de duración, ha sido acordada por el equipo de gobierno municipal, formado por el PP y Vox.

El Consistorio defiende que la contratación no es directa, sino que se realizó a través de una bolsa de empleo de Operarios de Servicios/Peones vigente, y que la inhabilitación especial impuesta a San Vidal no alcanza a la categoría de peón de cultura. La oposición ha reclamado a la alcaldesa que se "depuren responsabilidades" de forma urgente.

El equipo de gobierno municipal de Guadalajara, formado por PP y Vox, contrató a Víctor San Vidal, exalcalde de Fontanar (Guadalajara), como operario de Cultura durante dos meses, según un decreto al que tuvo acceso la agencia EFE. La contratación se produjo pese a que San Vidal había sido condenado ese mismo año por la Audiencia Provincial de Guadalajara a cinco años de inhabilitación para empleo público por malversación de fondos municipales durante su etapa al frente del consistorio fontanero, entre 2017 y 2018. El área que dirigirá las tareas de San Vidal es la de Cultura, cuya concejalía recae en Javier Toquero, de Vox, que invocó necesidades de producción para justificar la incorporación.

Desde el Consistorio, fuentes municipales defendieron que "no se trata de una contratación directa" sino que la incorporación de San Vidal responde al llamamiento de una bolsa de empleo de Operarios de Servicios/Peones actualmente vigente. Las mismas fuentes argumentaron que "no existe ningún motivo" para haberlo excluido del proceso, ya que "la inhabilitación especial no alcanza al puesto objeto de contrato", que es el de peón de cultura, una categoría que el Ayuntamiento considera ajena al ámbito de la sentencia.

La condena: cinco años de inhabilitación por malversación

La sentencia que sustenta la controversia fue dictada el 14 de mayo de 2025 por la Audiencia Provincial de Guadalajara y condena a San Vidal por su actuación al frente de Fontanar entre 2017 y 2018. Según el tribunal, el entonces alcalde se apropió indebidamente de varias fuentes de ingresos municipales: aportaciones voluntarias de vecinos para las fiestas patronales, beneficios de comidas populares y recaudaciones del polideportivo municipal. El importe total de lo malversado asciende a cerca de 5.500 euros.

El tribunal consideró acreditado que San Vidal accedió directamente a esos fondos o modificó la forma en que se recaudaban, de modo que el dinero era recogido por él mismo o por otros cargos sin que la totalidad llegara a ingresar en la cuenta del ayuntamiento. La sentencia señala, además, que manipuló facturas relacionadas con comidas de un campamento de verano de Fontanar, aparentando haber adelantado gastos de su propio bolsillo para después reclamar el reembolso con cargo a fondos públicos.

El fallo también le atribuye la simulación de un curso de herrería que nunca llegó a impartirse. Según el tribunal, San Vidal aparentó organizar esa formación, promovida por el ayuntamiento, con el objetivo exclusivo de obtener una subvención pública.

La oposición pide responsabilidades urgentes

La noticia de la contratación generó una reacción inmediata desde los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Guadalajara. Susana Martínez, concejala del grupo Aike, confirmó a EFE que su formación envió un escrito a la alcaldesa, Ana Guarino, y a los concejales de Personal, Isabel Nogueroles, y de Cultura, Javier Toquero, así como a la jefa de Recursos Humanos, para exigir que "se depuren responsabilidades" en relación con esta incorporación.

Aike reclamó que se adopten de forma "urgente" las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de la sentencia e impedir que forme parte de la plantilla del área de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara "una persona con inhabilitación".

Un historial judicial que se extiende desde 2022

La trayectoria de Víctor San Vidal al frente de Fontanar estuvo jalonada de episodios judiciales. Ejerció como alcalde por primera vez entre 2015 y 2019 bajo las siglas del PSOE y repitió el cargo en los comicios de 2019 y 2023, en esa segunda etapa con la candidatura independiente Entre todos Fontanar.

Su salida definitiva del consistorio llegó en 2024, cuando presentó la dimisión tras la filtración de un vídeo en el que insultaba a una trabajadora municipal con expresiones como "subnormal, retrasada mental y tonta". El episodio también derivó en condena judicial: fue declarado autor de un delito de acoso laboral y condenado a cuatro meses de prisión. Previamente, en 2022, fue juzgado por la presunta adjudicación irregular de obras en el municipio, aunque en aquella ocasión la Audiencia Provincial lo absolvió.

El caso plantea un interrogante jurídico de fondo que está por resolver: si una inhabilitación especial para empleo público decretada por un tribunal puede quedar neutralizada por la categoría concreta del puesto que ocupa el condenado, o si la contratación supone, en la práctica, un incumplimiento de la sentencia. Esa cuestión quedó en manos del Ayuntamiento de Guadalajara y, eventualmente, de los juzgados, ante la presión de la oposición para que se actúe de forma inmediata.