Una trabajadora postal y su pareja roban 21 móviles en Azuqueca

Una trabajadora postal y su pareja roban 21 móviles en Azuqueca

La trabajadora aprovechaba su acceso a la paquetería durante las labores de clasificación para sustraer los terminales, cuyo valor total asciende a casi 11.000 euros.

La Guardia Civil ha localizado varios de los teléfonos gracias al rastreo de sus identificadores electrónicos, que revelaron que estaban siendo usados por familiares de la detenida.

La Guardia Civil de la Comandancia de Guadalajara ha detenido en Azuqueca de Henares (Guadalajara) a dos personas, de 49 y 54 años, como presuntas autoras de la sustracción de 21 teléfonos móviles valorados en 10.913 euros que circulaban dentro de la red de distribución postal de un servicio logístico de la localidad. La investigación, iniciada tras una denuncia de los responsables de seguridad de la empresa, ha concluido con la identificación de la trabajadora que presuntamente ejecutaba los robos y de su pareja, detenida como presunta cómplice.

Todo comenzó cuando los servicios de seguridad de la empresa postal detectaron la desaparición reiterada de paquetes que contenían terminales móviles. Los envíos sustraídos habían desaparecido en el tramo comprendido entre el centro logístico ubicado en un polígono industrial de Azuqueca de Henares y la oficina que la compañía tiene en esa misma localidad, un punto de la cadena de distribución de acceso restringido al personal.

La trazabilidad de los envíos, clave para resolver el caso

Los agentes del Área de Investigación de la Comandancia de Guadalajara asumieron la investigación con el objetivo de determinar con precisión en qué momento de la cadena logística se producían las sustracciones. Para ello realizaron un exhaustivo análisis de la trazabilidad de los envíos y llevaron a cabo diversas gestiones con el personal vinculado al transporte y a la manipulación de la paquetería.

El trabajo de campo permitió localizar varios de los terminales desaparecidos mediante el rastreo de sus identificadores electrónicos. Los datos obtenidos revelaron que los teléfonos estaban siendo utilizados por personas con vínculos familiares con una de las empleadas de la empresa, lo que orientó de forma decisiva la investigación hacia esa trabajadora.

La empleada se aprovechaba del acceso a la clasificación

Los investigadores establecieron que la detenida, aprovechando su puesto de trabajo y el acceso directo a los envíos durante las tareas de clasificación y distribución, presuntamente se apoderaba de los terminales móviles antes de que completaran su recorrido hasta el destinatario. Los teléfonos sustraídos no permanecían en su poder: eran redistribuidos entre familiares y personas de su entorno inmediato, lo que dificultaba su rastreo inicial.

Como resultado de la operación, la Guardia Civil procedió a la detención de la empleada y de su pareja como presuntos autores de 21 delitos de hurto. El valor económico del total de terminales sustraídos asciende a 10.913 euros, según informó el instituto armado.

La investigación pone de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de distribución postal ante sustracciones protagonizadas por personal interno con acceso a la paquetería, y la creciente eficacia de las herramientas de trazabilidad electrónica —como los identificadores únicos de los terminales móviles— como recurso probatorio en este tipo de delitos.