La intrahistoria de la venta a saldo de Cantora que oculta Isabel Pantoja
Según recoge La Razón, la histórica finca Cantora, durante décadas símbolo del legado familiar de Isabel Pantoja y del torero Paquirri, ha cambiado oficialmente de manos, marcando un antes y un después en uno de los patrimonios más mediáticos de España. Situada en Medina Sidonia (Cádiz), esta extensa propiedad no solo ha sido residencia habitual de la artista, sino también el epicentro de numerosos conflictos familiares y complicados problemas económicos.
Según la información adelantada en televisión por la periodista Mónika Vergara, la finca ya no pertenece ni a Isabel Pantoja ni a entidades bancarias. El nuevo propietario es un empresario de origen libanés con nacionalidad francesa, cuya intención es explotar económicamente los terrenos mediante la creación de una yeguada. El precio final de la transacción ha sorprendido: aproximadamente 1,2 millones de euros. Esta cifra se sitúa muy por debajo de las valoraciones iniciales que durante años se situaban entre los 10 y 15 millones. La drástica reducción del precio refleja tanto el deterioro del inmueble como la urgencia económica de la cantante, que arrastraba importantes deudas con Hacienda y otras obligaciones financieras. Además, la complejidad legal del inmueble y su exposición mediática han dificultado encontrar compradores dispuestos a asumir el riesgo.