Máxima preocupación por Tita Cervera: última hora del estado de la baronesa

Tita Cervera, trasladada en helicóptero a un hospital y arropada por su hijos
La baronesa se encuentra en su residencia bajo estrecho control médico y rodeada de todos sus seres queridos.

Según recoge La Razón, La preocupación por el estado de salud de Tita Cervera sigue creciendo en las últimas horas. La baronesa Thyssen, de 83 años, se encuentra su residencia de Sant Feliu de Guíxols, en la Costa Brava, tras sufrir días atrás una grave neumonía. La situación ha provocado una incesante movilización en su entorno familiar y social más cercano.

La baronesa tuvo que ser trasladada de urgencia hace un par de semanas hasta Barcelona para ser atendida en la clínica Teknon, donde permaneció ingresada varios días. Aunque recibió el alta hospitalaria, continúa bajo una estricta vigilancia médica debido a las secuelas respiratorias derivadas de la neumonía.

Las últimas noticias apuntan a que Tita Cervera es atendida en su residencia de Mas Mañanas rodeada de un amplio dispositivo sanitario. La vivienda habría sido parcialmente adaptada para facilitar su recuperación y que incluso se habría habilitado una habitación medicalizada donde personal especializado controla de forma permanente su evolución.

Vigilancia continua

La atención médica incluye vigilancia respiratoria continua, seguimiento constante de la oxigenación y controles frecuentes para evitar posibles recaídas. Fuentes próximas al entorno de la baronesa señalan además que durante estos últimos días los controles han sido exhaustivos, debido a la delicadeza de su estado de salud.

Precisamente, el movimiento más significativo dentro de su círculo íntimo ha sido el reencuentro de sus tres hijos, Borja y las mellizas Carmen y Sabina. Fuentes cercanas aseguran que la gravedad inicial del episodio de salud ha logrado unir de nuevo a la familia tras años de distanciamiento y tensiones internas.

Máxima expectación mediática

Mientras tanto, en torno a la residencia familiar la expectación mediática es máxima. Fotógrafos y reporteros llevan días pendientes de cualquier movimiento en la vivienda, especialmente de las entradas y salidas de familiares, médicos y allegados. La presencia continuada de vehículos y visitas ha alimentado aún más la inquietud de la prensa, que sigue minuto a minuto la evolución de la baronesa.

Otro de los aspectos que más comentarios ha generado es el aislamiento casi total en el que permanece Tita desde que regresó a su casa. Las visitas están muy restringidas y solo acceden familiares directos y personal sanitario, lo que ha incrementado todavía más el hermetismo alrededor de la baronesa Thyssen.

Pese a la preocupación existente, el entorno de la coleccionista intenta transmitir tranquilidad. Amigos cercanos han reconocido, no obstante, que la situación "es para estar preocupados".