Isabel Pantoja y Kiko ahogados: sus problemas económicos y su orden de desahucio

Isabel Pantoja y Kiko ahogados: sus problemas económicos y su orden de desahucio
Isabel Pantoja afronta la mayor crisis económica de su vida con la finca Cantora abocada a la subasta por impagos millonarios, mientras su hijo, Kiko Rivera, vuelve a estar en el foco mediático por problemas financieros y una orden de desahucio que salpica a su entorno más cercano.

Isabel Pantoja, la famosa tonadillera española, y su hijo Kiko Rivera se enfrentan a una de sus crisis económicas más duras: la histórica finca Cantora —símbolo del legado familiar— ha sido puesta a subasta por el banco tras años de impagos y cargas financieras, mientras que Kiko Rivera vive una intensa presión mediática y personal por supuestas deudas vinculadas a su actual pareja y la herencia familiar.

Un patrimonio icónico en riesgo de perderse

La emblemática finca Cantora, situada en Medina Sidonia (Cádiz), patrimonio patrimonio de varias generaciones de la familia Pantoja-Rivera, sale a subasta por la entidad bancaria por un precio de salida cercano al millón de euros, según declaraciones de Luis Pliego, director de la revista Lecturas. El motivo: Isabel Pantoja acumula impagos de hipoteca estimados en más de 2,2 millones de euros y ha dejado de abonar las mensualidades durante los últimos años, lo que ha llevado al banco a proceder con la ejecución y ofrecer la deuda al mejor postor previo al remate judicial.

La finca cuenta con 370 hectáreas de terreno y una casa principal de más de 1.200 metros cuadrados, pero según Pliego, cualquier comprador se encontrará con una propiedad “en ruinas y sin elementos básicos”, pues muchas instalaciones han sido desmanteladas o vandalizadas con el tiempo.

Este paso representa el final de un ciclo para Isabel Pantoja, cuyo nombre ha estado ligado a Cantora desde que fue adquirida por su familia hace décadas y que hoy enfrenta la realidad de un remate judicial tras años de dificultades económicas y cargas fiscales acumuladas.

Además, las cargas que pesan sobre Cantora y las negociaciones con Hacienda y acreedores podrían implicar que Kiko Rivera pierda parte de la herencia que tenía asegurada en esa finca, dado que la propiedad estaba repartida entre madre e hijo.

Deudas millonarias y herencia en vilo

La historia financiera de Isabel Pantoja no es de ahora. Informes de prensa que rastrean los registros públicos señalan que las deudas garantizadas vinculadas a Pantoja superan los cuatro millones de euros, incluyendo hipotecas y cargas con Hacienda, lo que durante años ha tensionado su patrimonio y relaciones familiares, especialmente con Kiko Rivera.

Expertos legales han explicado que, si bien las deudas de Pantoja no recae directamente en Rivera, en caso de fallecimiento como heredero legal él estaría obligado a responder por derechos y deberes del patrimonio heredado, incluido Cantora.

Durante años, el propio Rivera planteó públicamente la posibilidad de vender la propiedad para sanear las cargas económicas tanto de su madre como personales, aunque nunca llegó a concretarse un acuerdo estable.

Kiko Rivera y la presión mediática sobre sus finanzas personales

Mientras la situación de Cantora ha acaparado portadas, Kiko Rivera ha sido objeto de atención por rumores sobre las finanzas personales de su actual pareja, Lola García, quien según varios medios habría enfrentado en 2021 una orden de desahucio por impago de alquileres en un local donde ejercía su actividad profesional, con deudas que ascenderían a unos 32.000 euros.

Rivera ha defendido públicamente a su pareja y ha criticado a la prensa por la difusión de estas informaciones, señalando que el enfoque en asuntos personales es injusto y que la relación merece respeto.

En las últimas semanas, tras un viaje a Nueva York con Lola, Rivera ha enfrentado preguntas intensas de los medios a su llegada a Madrid, donde evitó hablar directamente sobre los rumores financieros, aunque su actitud corporal reflejó el malestar ante las cámaras.

El impacto mediático y familiar

La situación financiera de Pantoja y Rivera ha generado una ola de cobertura mediática en programas de prensa rosa como ¡De viernes! o El tiempo Justo, donde se han debatido tanto las posibles consecuencias del remate de Cantora como los rumores sobre deudas ajenas y la presión sobre la vida personal del DJ.

Esta crisis repercute también en el entorno familiar, con voces públicas dentro de la familia ampliada que evalúan el impacto emocional y patrimonial de lo que puede ser una de las etapas más complicadas para dos figuras del espectáculo español que han sido centro de atención durante décadas.