Los secretos de Cristina Pardo: su novio marino y la relación con Tamara Falcó
Según recoge EsDiario, el gran público identifica a Cristina Pardo con su perfil más reconocible: el de periodista política incisiva, directa y poco dada a concesiones. Sin embargo, ese retrato, construido a lo largo de dos décadas en televisión, apenas deja entrever una parte esencial de su historia, mucho más ligada a lo cotidiano, a lo familiar y a una biografía que explica mejor que nada cómo ha llegado hasta aquí.
Ese otro lado, mucho menos expuesto, es el que ahora se pone sobre la mesa en un perfil que cobra especial relevancia en un momento clave de su carrera, justo cuando se dispone a iniciar una nueva etapa profesional tras veinte años vinculada a La Sexta. La imagen que emerge no es la de un personaje construido, sino la de una trayectoria bastante más orgánica de lo que podría parecer.
Conviene subrayar que todos estos detalles proceden de un perfil publicado por la revista Vanity Fair, que se adentra con precisión en su vida personal, aportando datos concretos que hasta ahora habían permanecido en un segundo plano.
Cristina Pardo nació en Navarra y creció en una familia profundamente ligada al ámbito sanitario. Su padre, Javier Pardo, es médico —ya jubilado— y natural de Maella, en Zaragoza, mientras que su madre, Teresa Virto, es pediatra nacida en Teruel. Ese entorno familiar, alejado del foco mediático, marcó de forma decisiva su infancia y también su carácter. De hecho, uno de los detalles más reveladores es que su vocación periodística nace en casa, escuchando de niña junto a su padre y sus hermanos los programas radiofónicos de José María García, una influencia directa que la llevó inicialmente a querer ser periodista deportiva.
No fue, sin embargo, una estudiante brillante en sus primeros años. Ella misma ha reconocido que no le gustaba especialmente estudiar y que se limitaba a aprobar, un dato que contrasta con la disciplina que después ha demostrado en su carrera profesional. Tras esa etapa, dio el salto a la Universidad de Navarra, donde estudió Periodismo, y comenzó su trayectoria en la radio, trabajando con nombres como Antonio Herrero, Luis Herrero o Federico Jiménez Losantos.
El giro definitivo llegó en 2006, cuando Antonio García Ferreras la fichó para el equipo de La Sexta Noticias, una decisión que marcaría el resto de su carrera. Desde ahí pasó a especializarse en información política, especialmente en la cobertura del Partido Popular, consolidándose como uno de los rostros más reconocibles de ese ámbito.
Pero si hay un rasgo que define su vida fuera de las cámaras es la discreción.
A pesar de su popularidad, ha mantenido su vida privada prácticamente blindada. Se sabe, por ejemplo, que mantiene desde hace años una relación con un marino, una información que salió a la luz casi por accidente durante una intervención en televisión y que ella misma trató con humor, reconociendo lo poco habitual que era que se conociera ese detalle. Esa relación, como el resto de su entorno personal, se mantiene al margen del foco mediático.
También se conoce que reside en una vivienda con jardín en una zona próxima a Arturo Soria, en Madrid, un entorno residencial donde convive con otros rostros conocidos de la televisión, entre ellos Risto Mejide.
En el plano personal, otro de los vínculos más llamativos es su amistad con Tamara Falcó, surgida a raíz de su colaboración en El Hormiguero. Lo que comenzó como una relación profesional ha terminado convirtiéndose en una amistad consolidada, hasta el punto de que Pardo fue una de las invitadas a la boda de Falcó.
Más allá de ese círculo, mantiene también relaciones estrechas con compañeras en La Sexta. En cuanto a sus aficiones, destaca su afición por la bicicleta y su gusto por el Camino de Santiago, que ha realizado en varias ocasiones.
Incluso en el ámbito familiar hay detalles que aportan contexto. Su padre, ya retirado de la medicina, ha iniciado una faceta como escritor, llegando a publicar una obra titulada Asesinato de un Borbón. Además, se sabe que tiene varios hermanos, algunos de ellos dedicados al diseño gráfico, aunque siempre han permanecido fuera del foco público.