Lola Romero rompe su silencio tras el embarazo de la amante de Omar Montes
Según recoge CHIC, el culebrón de Omar Montes suma un nuevo capítulo: tras seis años de relación aparentemente sólida con Lola Romero, la madre de su segundo hijo —un pequeño que apenas cuenta con siete meses de vida—, la estabilidad de la pareja se ha desmoronado ante el testimonio público de Rocío Martín. Esta joven se ha sentado por primera vez en un plató de televisión para narrar los pormenores de una presunta relación paralela con el artista de Pan Bendito, aportando una noticia que ha dinamitado la paz familiar: asegura estar embarazada del cantante.
Lola Romero, quien a sus 24 años se enfrenta a la supuesta infidelidad de su pareja y a la noticia de una paternidad extramatrimonial, ha roto su silencio de forma sutil pero contundente a través de sus redes sociales. Lejos de emitir comunicados directos, la joven ha optado por la vía de la introspección emocional, compartiendo textos que reflejan una profunda decepción vital. En una de sus publicaciones más reveladoras, Lola se identificaba con un escrito que repasa su propia personalidad y su estado de ánimo actual: "Amo las flores. Odio que rompan las promesas. Soy muy indecisa, suelo amar mucho y no poco. Parezco fría, pero en el fondo soy muy sensible. Me río casi todo el tiempo. Soy muy fan de los atardeceres. Hablo mucho cuando estoy en confianza. Me gusta ver bien a las personas que quiero".
Esta confesión digital de "odiar que rompan las promesas" llega poco después de que Rocío Martín desgranara en televisión cómo reaccionó supuestamente Omar Montes al enterarse de su nuevo estado. Según el relato de la presunta amante, el cantante de 37 años recibió la noticia con una ambivalencia sorprendente. "Cuando se lo dije, se puso contento. Le daba pena no estar ahí para darme un abrazo", explicaba Rocío ante las cámaras, aunque matizaba que, acto seguido, el artista le confesó que la situación "ahora no le venía bien". El testimonio fue más allá al mencionar la existencia de supuestos mensajes borrados y la propuesta de un acuerdo legal en el que el cantante pretendía desentenderse económicamente del futuro bebé a cambio de no solicitar jamás la custodia del mismo.
Mientras Lola Romero se refugia en la espiritualidad para sobrellevar este trance, compartiendo salmos que hablan de justicia divina como el que reza: "Dios te dará alegría en la misma medida que sufriste y te llenará de bien los años que te dolieron", el paradero sentimental de la pareja es una incógnita. Aunque han circulado informaciones que apuntan a que Lola habría abandonado el domicilio familiar en Boadilla del Monte tras conocer la noticia, ella mantiene el silencio y conserva, por el momento, las fotografías de su pasado común en su perfil público. Resulta llamativo que, días antes de que estallara el escándalo, la propia Lola entonaba en un vídeo la frase "Yo no quiero que seas de nadie, que seas solo mío", lo que ahora muchos interpretan como un mensaje subliminal ante las sospechas que ya sobrevolaban la relación.
Por su parte, Omar Montes ha optado por una estrategia de distracción o, al menos, de absoluto silencio respecto a su vida privada. En pleno auge de la polémica, el artista se convertía en noticia por un motivo radicalmente distinto: el rescate de un perro encerrado en un vehículo en un centro comercial. Tras romper la ventanilla para salvar al animal, el cantante emitía un comunicado centrado exclusivamente en este acto de civismo: "La perrita ya se quedó con sus dueños. No me arrepiento de haber roto una ventana por sacar a un animal que lleva dos horas solo y encerrado en un coche llorando. Me tocará pagar la ventanilla, pero la pago con gusto". Mientras él se enfoca en su faceta más heroica y despreocupada, Lola Romero continúa procesando la traición de una historia de amor que ha pasado de los Latin Grammy a los juzgados y los platós de televisión.