Kiko Rivera estalla y suelta lo más grande: "Para hablar de mí, lávate la boca"

En la imagen Kiko Rivera junto a Lola, su actual pareja
El DJ estalla en redes tras el testimonio de Almudena Mateos, defendiendo con garras a su mujer, Lola García, y lanzando una durísima advertencia económica a Mediaset para sus próximas e inevitables intervenciones.

Según recoge EsDiario, la guerra por Cantora ha sumado un capítulo de extrema violencia verbal tras la respuesta de Kiko Rivera a las acusaciones de Almudena Mateos. El DJ, visiblemente fuera de sí, ha utilizado sus redes sociales para cargar contra la mujer que denunció un supuesto asalto a la finca y un trato vejatorio hacia su hija. Lejos de desmentir la mudanza forzosa, el hijo de la tonadillera ha reivindicado su derecho a entrar en la propiedad.

El eje central de la ira de Kiko Rivera ha sido la defensa a ultranza de su pareja, Lola García, a quien la guardesa calificó de "provocadora" y "barriobajera". El músico no ha escatimado en descalificaciones hacia la empleada, acusándola de buscar beneficio económico a costa del dolor ajeno. "A la vista está que necesita el dinero y las ganas constantes de vivir del cuento... Para hablar de mi mujer, de mi familia o de mí, primero lávate la boca. Pero bien lavada", sentenciaba el DJ, quien además intentó desacreditar el testimonio de Mateos sobre la desprotección de su hija afirmando que "la hija no era menor ya que venía conduciendo".

Guerra abierta contra Mediaset

Tras años de idas y venidas con Mediaset, este episodio parece haber dinamitado cualquier puente ético entre el artista y el grupo de comunicación. Rivera ha confesado estar "muy cansado" de que se dé voz a personas que, según él, solo buscan destruir, y ha desvelado su cínica estrategia financiera para futuras colaboraciones. "Haré lo único inteligente que se puede hacer: cada vez que llamen los de 'Mediaset' sacarles hasta el último céntimo”, ha declarado, reduciendo su relación con la cadena a una mera cuestión de "tajada".

En el plano personal, el DJ ha querido blindar la imagen de Lola García, describiéndola como una persona "noble, educada, sensible y, sobre todo, buena gente". Kiko lamenta profundamente el daño reputacional que estas declaraciones puedan causar a la bailarina y asegura que su amor por ella es el motor que le lleva a enfrentarse a quien sea necesario. "Yo solo sé una cosa: la amo por encima de todo y siempre voy a sacar las garras por ella. Siempre. Te amo, Lola mía", escribía junto a una imagen de ambos, intentando proyectar una unidad familiar inquebrantable frente a las críticas.

Este nuevo incendio mediático deja a Isabel Pantoja en una posición legal delicada, mientras su hijo se sitúa en el centro de una polémica que ya no solo trata sobre enseres o mudanzas, sino sobre derechos laborales y respeto institucional. El ataque frontal a la guardesa y el desafío económico a Telecinco marcan un punto de no retorno en la gestión de la herencia de Cantora. Con una batalla judicial en el horizonte por los impagos denunciados y la agresividad mostrada en redes, el clan Pantoja vuelve a demostrar que su única respuesta ante la adversidad es el señalamiento público y la guerra de trincheras.