"Es una provocación". La encerrona de Iñaki y Ainhoa que hace estallar a Cristina

En el fotomontaje en imágenes de archivo Ainhoa Armentia, Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina - EP
El entorno de la infanta Cristina ha confirmado lo molesta que estaría tras el último gesto de Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia

Según recoge Lecturas, si algo han pretendido siempre la infanta Cristina (60 años) e Iñaki Urdangarin (58 años), ha sido dejar claro que entre ellos hay buena relación. Cuando hace unos meses él publicó sus memorias, tuvo buenas palabras para la madre de sus hijos. Además, vieron la luz informaciones sobre que doña Cristina no se habría tomado mal la publicación del libro. Pero esa buena sintonía, se podría haber roto. Semanas después, se supo que doña Cristina estaría algo disgustada con el libro. En los últimos días, ha habido algo más que ha echado más leña al fuego. Se trata de un movimiento protagonizado por Iñaki y su actual pareja Ainhoa Armentia que habría molestado a doña Cristina.

Hace unos días, la infanta Cristina acudió a un partido de balonmano disputado por su hijo Pablo Urdangarin. Cuando puede, acude a ver los encuentros de su hijo y deja ver que es su mayor fans. Normalmente, luce sonriente, feliz cuando el equipo gana, nerviosa cuando la cosa va más ajustada… Pero en ese partido, hubo un momento en el que se le torció el gesto. Tal y como informaron desde ‘Vanitatis’, en cuanto vio entrar a Iñaki y Ainhoa, su cara lo dijo todo.

Los movimientos que doña Cristina vio como "una provocación"

Hacía mucho tiempo que no se veía a la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin compartir el mismo lugar. Jamás se había visto en el mismo sitio a doña Cristina y Ainhoa Armentia. Tal y como informó la revista ‘Diez Minutos’, la de Iñaki era una presencia que estaba prevista y que no pilló a la Infanta por sorpresa. Pero aunque estaba preparada para encontrarse con él, lo que no esperaba era ver a Ainhoa. Cristina se habría enterado de su presencia tan solo unos minutos antes de que sucediera. 

Ainhoa ya había ido en alguna ocasión a ver a Pablo Urdangarin jugar algún partido de balonmano. Pero nunca había estado en el mismo partido que la infanta Cristina. Una coincidencia que, inevitablemente, eclipsó a lo que estaba ocurriendo en la pista. Una presencia la de la pareja que la infanta Cristina se tomó como “una provocación”. Eso es lo que han comentado ahora fuentes de su entorno al medio 'Monarquía Confidencial'.

La publicación ha hablado con fuentes cercanas a la infanta Cristina que habrían confirmado que se habría sentido mal con la presencia de Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia en el partido de su hijo. Pero no por el hecho de que estuvieran allí. Lo que le habría dolido a la hermana del rey Felipe más allá de enterarse minutos antes de la presencia de la pareja de su exmarido, habrían sido “las formas y el contexto” en el que se produjo. En especial, hubo un detalle que le habría hecho sentir mal.

Desde el medio, han contado que entre los gestos que habrían molestado a la infanta Cristina, estaría g el hecho de que Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia se sentaran en el palco de honor mientras ella lo hizo en las gradas. El motivo por el que la pareja estuvo en el palco, fue que desde la directiva invitaron a Iñaki a sentarse ahí en señal de reconocimiento a su trayectoria. Pero aunque estuviera justificada, esa diferencia habría resultado hiriente para doña Cristina porque se habría sentido en menor rango que la pareja.

En un primer momento, desde el entorno de doña Cristina quitaron importancia al hecho de que coincidiera con Iñaki y Ainhoa. Tal y como comentaron desde ‘Vanitatis’, personas cercanas a ella aseguraron que “como expareja bien avenida que son y con cuatro hijos en común, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin suelen compartir sus planes, sobre todo cuando atañen a sus hijos, así que no hay que buscar fantasmas en ningún sitio”. Sin embargo, ahora ha visto la luz que para la Infanta habría sido una situación desagradable.

Planes por separado después del partido

Una muestra de esa tensión, fue el hecho de que en el partido de su hijo Pablo ni siquiera se dirigieron la palabra. Tampoco una mirada. Después de meses asegurando que se llevan bien, en esta coincidencia pública no hubo ni un saludo entre Iñaki y Cristina. Mucho menos entre Ainhoa y la Infanta. Tampoco cuando acabó el partido, cuando ellos tomaron un camino y ella otro y en ningún momento se cruzaron. Todo lo contrario.

El citado portal informó sobre que al terminar el encuentro, Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia abandonaron rápidamente el estadio. Lo hicieron junto a unos amigos con los que se marcharon a disfrutar de un almuerzo. Mientras, doña Cristina se quedó junto a Pablo Urdangarin y esperó a que el joven terminara todo lo que tenía que hacer. Madre e hijo salieron juntos y se fueron a comer con unos amigos. Ahí se separaron sus caminos y doña Cristina, ese día, pudo respirar tranquila.