Matamoros denuncia a Makoke: "Tiene que caer sobre ti el peso de la ley"
Según recoge La Razón, el enfrentamiento mediático y legal entre Kiko Matamoros y su exmujer, Makoke, acaba de alcanzar un nuevo nivel. Este marzo se cumplieron cinco años desde que la colaboradora le denunció por supuestas amenazas, vejaciones e incluso vulneración de su intimidad. Matamoros aseguró en un plató de televisión que poseía varias grabaciones en las que su ella aparecía criticándolo y dañando gravemente su reputación con terceros (su hijo Javier y el padre de este), y advirtió con hacerlas públicas.
Makoke interpretó esas declaraciones y advertencias como amenazas e intimidación, además de una posible violación de su intimidad, y decidió denunciarlo y solicitar una orden de alejamiento. Matamoros fue citado por la policía, acudió con su abogado y pasó unas horas en comisaría, prestando declaración sobre los hechos de los que su ex le acusaba.
Una actuación que mermó gravemente la reputación de Kiko Matamoros, que incluso tuvo que responder ante sus jefes cuando la demanda de Makoke llegó a su puesto de trabajo. Sin embargo, el juicio nunca llegó a celebrarse y fue aplazado en dos ocasiones a petición de la propia demandante.
Matamoros interpreta que la denuncia se interpuso como una maniobra por parte de Makoke y las otras personas involucradas en la grabación a la que se hacía referencia al principio para “tapar” el contenido de la misma, y ahora que los hechos de los que fue acusado han prescrito, ha decidido denunciar a su exmujer.
“En la denuncia que ella presenta contra mí hay declaraciones absolutamente falsas que encabezan el cuerpo de la denuncia. Dice que yo la he injuriado llamándola ‘puta’ y ‘cocainómana’ en televisión. Invito a cualquiera a que bucee en los archivos de Mediaset, y si encuentran eso, yo me pego un tiro y me vuelo la cabeza. Lo juro. En la vida he pronunciado yo esos términos para referirme a ella. Jamás he hecho públicamente esas afirmaciones”, ha comentado Matamoros en “Entrañables criaturas”, el programa de YouTube que comparte con Kiko Hernández.
Es por esta y otras razones por las que Matamoros ha interpuesto una denuncia contra Makoke por “por la posible comisión de un delito de denuncia falsa previsto en el artículo 456 del Código Penal y, subsidiariamente, de un delito de simulación de delito del artículo 457 del mismo texto legal y, con carácter igualmente subsidiario, de un delito de calumnias previsto en los artículos 205 y siguiente del Código Penal”.
Además, en el cuerpo de su denuncia, Matamoros explica que la Fiscalía determinó el sobreseimiento de la demanda interpuesta por Makoke “al considerar que los hechos no resultaban incardinables en el delito de amenazas imputado”. Continúa exponiendo con detalle las dos ocasiones en los que su exmujer solicitó el aplazamiento de un juicio del que ella era la primera interesada en que se celebrara: “el procedimiento continuó hasta fase de juicio oral, cuyo señalamiento ha sido suspendido en dos ocasiones a instancia de la denunciante, constando que obedecieron a compromisos personales consistentes en un viaje de recreo a Mónaco y en su participación en el programa televisivo Supervivientes”.
Del mismo modo, Matamoros señala en su denuncia lo llamativo que le resulta que Makoke comentara en un programa de televisión que no tendría ningún inconveniente a la hora de coincidir con Kiko en el reality show, teniendo en cuenta que había solicitado una orden de alejamiento: “Es una afirmación difícilmente compatible con la existencia de un temor real derivado de una imputación sostenida durante años como amenaza grave y, simultáneamente, utilizada como base para interesar medidas de protección”.
Si se demuestra que Makoke cometió un delito de denuncia falsa, la pena dependerá de la gravedad del delito que imputó falsamente: si fue un delito grave, podría enfrentarse a prisión de 6 meses a 2 años y multa; si fue un delito menos grave, la pena sería exclusivamente de multa de 12 a 24 meses; y si fue un delito leve, la multa sería de 3 a 6 meses. Además de la sanción penal, lo más probable es que deba pagar una indemnización económica por daños morales y los costes judiciales derivados de un proceso que se ha alargado durante años.