La polémica herencia de Irene de Grecia: aparta a Leonor y Sofía para favorecer a...
Según recoge Lecturas, apenas han pasado unos días del fallecimiento de Irene de Grecia a los 83 años tras una larga enfermedad. La Familia Real española se ha reunido para ofrecer el último adiós a la princesa griega. Primero en la capital del país y después en Atenas, casi todos los miembros de la Casa Real han querido arropar a la reina Sofía tras la dura pérdida de su hermana pequeña. Pero, ¿qué pasará con su herencia? Una pregunta que la princesa griega ha dejado muy bien atada antes su triste despedida.
La situación que ha ocurrido en nuestro país con el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) ha provocado que los monarcas hayan tenido que abandonar rápidamente la capital del país heleno. Apenas han tenido tiempo de despedirse de la ‘tía Pecu’, pero el deber los ha llamado. Felipe y Letizia han acudido este mismo martes a la zona cero de la localidad cordobesa, donde los trenes sufrieron una trágica colisión, de la que todavía se investigan las causas del mayor accidente de la alta velocidad en nuestro país.
La herencia de Irene de Grecia
Volviendo al tema de la princesa griega, parece que Irene de Grecia tenía todo muy bien pensado antes de su fallecimiento. La hermana de la reina Sofía siempre apostó por un perfil discreto y secundario. A la sombra de su hermana mayor, Irene siempre fue el apoyo de la emérita, desde su infancia hasta sus últimos días. Su espiritualidad y entrega a las causas humanitarias estuvieron muy presentes en su vida, marcada por estas características.
Irene nunca tuvo descendencia debido a la vida que eligió vivir. Por tanto, la decisión de su legado estaba en el aire. Sin embargo, desde ‘ESDiario’ han podido contactar con fuentes cercanas que han hablado sobre esta herencia de la hermana pequeña de la emérita. Según han desvelado, la princesa Leonor y la infanta Sofía han sido apartadas de esta determinación. Una decisión que ha generado un gran debate sobre ello.
La gran beneficiaria de esta herencia ha resultado ser Irene Urdangarin. Con ella ha compartido nombre, pero también ha sido su ahijada. De ahí a que no haya existido tanta sorpresa al respecto. Pero también ha querido acordarse de sus hermanos. El mencionado diario ha señalado que Irene de Grecia ha optado por ser bastante generosa con todos los hijos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin.
Los motivos de su decisión
Lo cierto es que esta determinación ha llamado poderosamente la atención por varias razones. Por un lado, las hijas de los reyes Felipe y Letizia han estado muy cercanas a la hermana de su abuela. Irene ha residido en el Palacio de la Zarzuela en los últimos años de su vida. Además, también ha estado presente en sus vacaciones de verano en el Palacio de Marivent. Por ello, el contacto entre ellas ha sido bastante estrecho.
Con la única hija de la infanta Cristina, su vínculo ha sido mucho más próximo durante su vida. Según han destapado desde el mencionado diario, la pequeña de los Urdangarin ha sido la gran beneficiada de esta herencia al recibir una significativa parte de su patrimonio. De hecho, también han señalado que esta decisión se ha debido fundamentalmente a la materialización de sus prioridades afectivas antes que las protocolarias.
Esta decisión no ha sido a causa de un desencuentro familiar o de cualquier detalle entre la princesa griega y el resto de nietos de su hermana mayor. Para ella ha sido prioritario el hecho de basarse en los vínculos afectivos que ha tenido a lo largo de su vida, dejando a un lado todas las normas protocolarias que han podido surgir por el estatus. Es por ello, que la hermana de la emérita ha optado por favorecer a los Urdangarin por su cercanía con ellos.
Los detalles del último adiós
El pasado lunes, la reina Sofía no podía contener las lágrimas en la despedida de su hermana en Atenas. Las imágenes dieron la vuelta al mundo por la emoción de la emérita que nunca pierde la compostura. Su dolor fue evidente, pero estuvo arropada por la mayor parte de sus nietos. De hecho, Leonor y Sofía no se separaron de su lado, mientras que Irene Urdangarin y Victoria Federica fueron las encargadas de portar los cojines con las condecoraciones de la princesa griega.
Si hubo una ausencia destacada fue la del rey emérito Juan Carlos I. en un principio se alegaron motivos médicos, pero Pilar Eyre destapó la verdadera razón. “Dicen que se encontraba mal y que los médicos le aconsejaron no volar. Me han dicho que no es cierto. Iba a venir, pero se le recordó desde Casa Real que no podía pernoctar en la Zarzuela. Y entonces dijo que no venía. Por eso se ha buscado esto de los médicos. No se entiende porque cada dos por tres va a las regatas o a las carreras de coches. Es difícil de creer. No le dejaban dormir y con chulería dijo ‘pues no voy’”, detalló la experta en realeza.