La inesperada y lujosa escapada de Cristina con un empresario millonario

La inesperada y lujosa escapada de la infanta Cristina con un empresario millonario
La hija de los Reyes Eméritos está en plena mudanza y ha sorprendido su ‘aventura malagueña’ gracias a un buen amigo barcelonés que la ha tratado a cuerpo de reina.

Según recoge EsDiario, la Infanta Cristina ya ha puesto rumbo a una nueva etapa vital. Mientras los camiones de mudanza recorren el trayecto entre Ginebra y Barcelona, la hermana del Rey Felipe VI se permitió una escapada sorpresa a Ronda, uno de los rincones más emblemáticos y flamencos de Andalucía, justo antes de instalarse definitivamente en la Ciudad Condal.

La hija de los Reyes Eméritos Don Juan Carlos Doña Sofía aterrizó en la ciudad malagueña hace unos días, una escapada inesperada en pleno proceso de traslado de sus pertenencias. Se alojó en una lujosa villa de la Finca La Melonera, invitada por el millonario empresario barcelonés Jorge Viladomiu, y disfrutó de un programa privado que incluyó visitas guiadas a bodegas rondeñas, al Palacio de Mondragón y a la Casa del Gigante, además lógicamente de dar buena cuenta de la rica gastronomía local.

El punto más emotivo, tal y cómo recoge el portal Mujerhoy, llegó en la Peña Flamenca, donde asistió a un concurso de saetas: la Infanta sacó su móvil y fotografió a los cantaores, siendo reconocida al instante por el público, lo que la llevó a abandonar discretamente el lugar para preservar su intimidad.

Esta breve incursión andaluza parece haber sido un “entrenamiento” de desconexión antes de la intensa agenda familiar de las vacaciones de Semana Santa. Cristina de Borbón tiene previsto acompañar a su hermana la Infanta Elena y a la Reina Sofía en varias procesiones, entre ellas las de Palma de Mallorca, Murcia y Cartagena, después de haber apoyado a su madre en Madrid durante las últimas semanas, en medio del duelo por el fallecimiento de Irene de Grecia y de Tatiana Radziwill.

En paralelo, la mudanza de la Infanta ya está en marcha. Desde su residencia en Ginebra —donde ha vivido desde 2012— los enseres viajan hacia el piso que Doña Cristina ha reformado íntegramente en el exclusivo barrio de Pedralbes, en el mismo bloque donde crió a sus cuatro hijos junto a quien es ahora su ex marido, Iñaki Urdangarin. Su hijo Pablo ya reside allí, y Cristina planea pasar largas temporadas en Barcelona a sus ya 60 años, lejos del foco institucional y con un perfil público cada vez más bajo y más centrado en lo personal, sobre todo a raíz de estallar el polémico caso Nóos y la imputación y posterior condena y encarcelamiento de quien era su marido, el entonces Duque de Palma.

Tras años de una vida marcada por la discreción en Suiza, la Infanta Cristina cierra un ciclo y abre otro en la ciudad que la vio formar su familia. Una mudanza silenciosa, una escapada flamenca y una vuelta a España que, por ahora, se presenta sin grandes alharacas ni presencia pública. Solo parece el comienzo de una nueva normalidad que también contempla pasar muchos días en Madrid, en Zarzuela, para hacer compañía a su madre, la Reina Emérita.