Una trilera Alejandra Rubio deja con el trasero al aire a quien la paga cada mes
Un artículo de Jesús Manuel Ruiz publicado en exclusiva en EsDiario
La nena de Terelu Campos lo ha vuelto a hacer. Ha vendido una información importante de su vida a otro medio diferente al medio donde trabaja. Ahora lo ha hecho en De Viernes y ha dejado con el culo al descubierto a la productora de Ana Rosa Quintana. Con otras palabras más finas se lo dijo este lunes la presentadora de Vamos a Ver, Patricia Pardo.
Alejandra Rubio es una trilera. De las de verdad. Sin miramiento. Y con lágrimas en los ojos. Muy teatralizadas. No se lo cree ni ella. Ni su mamá tampoco. Anunció este pasado fin de semana en el programa de Telecinco que espera su segundo hijo con su “macho” Carlo Costanzia. De nuevo preñada. Su oficio. El teatro no lo pisa ni como interesada y el otro es ser colaboradora televisiva de sus cosas y la de su familia en los programas de televisión.
En las últimas horas se ha arrepentido de no contar nada de su embarazo a su tita Carmen Borrego. No se lo ha dicho porque no se fía de ella. La Borrego o la de la papada operada lo vende todo. Empieza por lo suyo y termina por lo ajeno. Lo hizo antes y lo repite ahora. En esto es una todoterreno. En los controles de los programas de televisión algo menos. Mucho menos. Aún la recuerdan en la televisión autonómica de Castilla La Mancha cuando dirigía un programa de copla o parecido.
Borrego tiene que recurrir a cuando paseaba a su sobrina de niña a darle una vueltecita por el parque de la zona. Sacar viejos trapos para intentar limpiar los nuevos. Ya no hay lavadoras suficientes para tanta porquería que ostenta la familia Campos. Por los jardines de la abuela Teresa no se producían esos encuentros de sus familiares. Entre escasos y pocos.
La hija de Terelu Campos es el claro ejemplo de ser una individuo trilero. Y no es la primera vez. Ya son dos. Con su primer embarazo siendo la actriz sin escenario colaboradora del programa Así es la Vida que presentaban Sandra Barneda y César Muñoz en la cadena principal de Mediaset. En ese momento Rubio desmintió la información de su embarazo. Días después lo confirmaba en la revista Hola. La misma tesitura actualmente. Y con el mismo presentador César Muñoz. Dos goles te ha metido. Y avisando, querido.
No lo ha hecho en sus programas Vamos a Ver o El Tiempo Justo y ha confirmado un secreto a voces en otra productora de la cadena que no es la suya. Con esta producción televisiva, Mandarina producciones tiene a la mamá para estas cosas. Para compensar lo que hacen otras. Enseguida va Carmen Borrego. Y también para que arrastren a la mayor de las Campos viernes tras viernes por su incoherencia y prepotencia con mirada de soslayo y más desprecio hacia la verdad. De tal palo tal astilla.
El argumento de Alejandra Rubio el pasado fin de semana fue que se conociera su persona en realidad. Es la misma una que otra. La que miente y la que dice la verdad. Es una marioneta de su pasado y de su presente. El futuro será diferente. El último episodio de esta historia puede recordar a lo que contó, siendo mentira, su querida Rocío Carrasco en relación a su pasado. Tiempo al tiempo que el tiempo, tiempo dará. Y volverá a llorar en un plató. Y su mamá “la Terelu” también.