Álvaro Morata y Alice Campello paran su divorcio y se dan otra oportunidad

Álvaro Morata y Alice Campello paran su divorcio y se dan otra oportunidad
El jugador y la empresaria italiana confirman su regreso tras dejarse ver de forma muy cómplice durante un evento multitudinario en Madrid.

Según recoge CHIC, la relación entre Álvaro Morata y Alice Campello ha dado un nuevo giro. Cinco meses después de anunciar la que parecía ser su separación definitiva y cuando todo apuntaba a que habían formalizado su divorcio, han sorprendido al darse una nueva oportunidad. Los trámites legales, que incluyeron movimientos patrimoniales por parte del futbolista para separar sus empresas de las de la italiana, han quedado paralizados ante esta inesperada reconciliación.

La confirmación de este acercamiento se produjo durante el concierto del cantante Bad Bunny en el Estadio Metropolitano de Madrid. Lejos de ocultarse, la pareja apareció con una actitud cómplice y cariñosa, despejando así los rumores que apuntaban a que habían retomado el contacto. El periodista Javier de Hoyos compartió en sus redes sociales imágenes del matrimonio disfrutando del evento, lo que precipitó el reconocimiento oficial de su vuelta.

Posteriormente, el propio deportista reconoció ante el programa de televisión D Corazón que, en efecto, han decidido retomar su matrimonio. "No puede vivir sin ella, es la mujer de su vida, la madre de sus hijos y tienen una familia tan bonita que eso provoca que haya pasado esto", explicaron desde el espacio televisivo tras recoger las impresiones del madrileño. La prioridad para ambos vuelve a ser la estabilidad familiar y el bienestar de los cuatro hijos que tienen en común: los mellizos Alessandro y Leonardo, Edoardo y Bella.

El historial de altibajos de la pareja comenzó en agosto de 2024, cuando, siete años después de su boda en Venecia, anunciaron su primera ruptura mediante un comunicado. En aquel momento, la separación duró apenas de cinco meses. Juntos iniciaron entonces una nueva etapa en Turquía, motivada por el fichaje del delantero por el Galatasaray, buscando dejar atrás la crisis que había desgastado su convivencia. Ambos admitieron que el difícil estado anímico, provocado por la depresión posparto de Campello y la presión deportiva sobre Morata, había sido determinante.

Tras aquella primera reconciliación, la familia se trasladó en el verano de 2025 a Italia, país natal de la creadora de contenido, una vez que el atacante fichó por el Como 1907. A pesar de que la mudanza parecía asentar su vida matrimonial, a finales de ese mismo año resurgieron los desencuentros. Estas fricciones cristalizaron en enero de 2026, momento en el que el jugador abandonó el domicilio conyugal para instalarse en una residencia cercana, lo que supuso la segunda ruptura oficial.

Ahora, contra todo pronóstico, la voluntad de mantener su hogar ha pesado más que las diferencias matrimoniales. El entorno cercano al jugador y a la empresaria ya había filtrado que llevaban un tiempo viéndose en privado para tratar de acercar posturas. Con su aparición conjunta en la capital de España, demuestran que han aparcado los trámites de separación y que confían en que este nuevo intento logre consolidar definitivamente el proyecto de vida que comenzaron hace una década.