Kiko Matamoros ejerce de padrino orgulloso en la boda de su hija Irene
Según recoge Informalia, día grande en el clan Matamoros Flores. Irene, la hija menor de Kiko Matamoros y Marián Flores, ha dado el "sí, quiero" este fin de semana en Lucena, en Córdoba, a su novio de hace años, Pedro Romero, en una boda marcada por la discreción y el ambiente familiar.
Fiel a su carácter reservado, la joven ha elegido el Santuario de la Virgen de Araceli para una ceremonia íntima, alejada del foco mediático que suele rodear a su apellido.

Sin embargo, la cita no ha estado exenta de rostros conocidos: allí han estado sus hermanos, Laura y Diego, que recientemente acapararon titulares por su tenso enfrentamiento televisivo con su primo Carlo, hijo de Mar Flores.
Para la ocasión, Laura ha apostado por un look vibrante y muy en clave primaveral con un favorecedor diseño en fucsia. El conjunto, de estética sofisticada, estaba compuesto por un top asimétrico, con un sugerente hombro al aire, y una falda satinada con cortes estratégicos que realzaban la silueta. Ha rematado el outfit con un tocado tipo diadema con red a tono, y lo ha combinado con un bolso de mano de estampado chanel en rosa. Como broche final, unas sandalias en color burgundi.

Tampoco ha faltado al enlace Marta López Álamo, actual mujer de Kiko Matamoros, que ha acompañado al colaborador en este día tan señalado. La modelo ha lucido un vestido por encima de la rodilla en azul bebé, de silueta marcada, y se ha cubierto con un chal azul marino.

Kiko, por su parte, ha vivido la jornada con especial emoción ejerciendo de padrino orgulloso. El televisivo ha acompañado a su hija hasta el altar luciendo un chaqué en azul marino con raya diplomática blanca.

Para su gran día, Irene ha apostado por la elegancia sin artificios: se ha decantado por un diseño de Claudia Llagostera, de líneas depuradas y aire romántico: un vestido de escote cuadrado, acompañado de mangas vaporosas, ligeramente abullonadas y translúcidas.

La falda, fluida y etérea, caía con una abertura en pico que sumaba un toque delicadamente moderno al estilismo, sin restar protagonismo a la sencillez del diseño. Ha completado el look con un velo liso, sin excesos, y un ramo de novia muy cuidado, adornado con un lazo bordado en tono beige.