UPA impulsa una IGP para la miel regional y reclama ayudas directas
La organización agraria pide más apoyo al sector apícola y propone pagos por colmena en la nueva PAC.
Alerta de una crisis estructural por costes, importaciones y cambio climático.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha ha reclamado este 25 de marzo en Albacete un mayor respaldo institucional y social para el sector apícola, al tiempo que ha planteado la creación de una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para la miel regional y la implantación de ayudas directas por colmena en la futura PAC, en un contexto marcado por el aumento de costes y la competencia exterior.
El secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, ha explicado en rueda de prensa la situación actual del sector tanto a nivel nacional como autonómico, subrayando su carácter “fundamental” para la agricultura, el medio ambiente y la sociedad. La organización también ha detallado las propuestas que está defendiendo ante las administraciones para mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de la apicultura.
Acompañado por el secretario de Ganadería de UPA, José Ramón González, y el presidente de la Asociación Provincial de Apicultores de Albacete (Asapa), Ricardo Ortega, Morcillo ha incidido en el potencial estratégico de Castilla-La Mancha y en la “situación de emergencia” que atraviesan los apicultores.
Una IGP para reforzar la calidad y la interprofesional
UPA y Asapa trabajan junto a la Consejería de Agricultura en la creación de una nueva figura de calidad para la miel de Castilla-La Mancha, que se articularía mediante una IGP vinculada a la Interprofesión regional.
“Estamos trabajando para poner en marcha una nueva figura de calidad: una IGP de la miel de Castilla-La Mancha”, ha señalado Morcillo, quien ha destacado que esta herramienta serviría como “acicate” para revitalizar la interprofesional y defender la calidad de los productos regionales.
Ayudas directas por colmena en la nueva PAC
En paralelo, UPA ha planteado que la apicultura tenga un mayor peso en la futura Política Agraria Común (PAC) posterior a 2027. La propuesta concreta pasa por implantar una ayuda acoplada como pago directo por colmena, una medida que busca reconocer el papel del sector en la polinización y en el equilibrio del ecosistema agrario.
Según González, España es el primer productor de miel de Europa, con cerca de 36.500 apicultores, de los que unos 2.500 (el 7%) están en Castilla-La Mancha, siendo el 21% profesionales.
El dirigente agrario ha defendido que la apicultura debe situarse “en el vagón de cabeza” de las ayudas europeas, al prestar un servicio esencial al conjunto de actividades agrarias.
Competencia exterior y crisis de rentabilidad
Uno de los principales problemas señalados por UPA es la entrada masiva de miel importada, especialmente de países como China, Argentina y Ucrania, que en muchos casos se mezcla en el mercado dificultando distinguir su origen.
“Entra mucha más miel de la que se produce en España”, ha advertido González, quien ha añadido que esta situación agrava la falta de rentabilidad del sector.
A ello se suma que el coste de producción supera el precio medio de venta, debido a factores como las enfermedades, el cambio climático y una “crisis estructural” que impide cubrir costes.
Insumos, enfermedades y cambio climático
El presidente de Asapa, Ricardo Ortega, ha incidido en el impacto del encarecimiento de los insumos, que se añade a problemas recurrentes como la varroa, la competencia desleal y los efectos del cambio climático.
Además, tanto Ortega como Morcillo han confirmado que mantienen contactos a nivel estatal para que el Ministerio incluya a los apicultores en las ayudas derivadas de la guerra comercial de la Administración Trump, dado que uno de los principales gastos del sector es el gasóleo.