UGT denuncia el bloqueo de la negociación en la hostelería de Castilla-La Mancha

UGT denuncia el bloqueo de la negociación en la hostelería de Castilla-La Mancha

La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT en Castilla-La Mancha ha denunciado este lunes el bloqueo de los convenios colectivos del sector de la hostelería en tres de las cinco provincias de la región: Cuenca, Albacete y Toledo.

La secretaria general de FeSMC-UGT CLM, Ana González, ha advertido de que se trata de un sector "marcado por la precariedad y las irregularidades", con horas extras impagadas, jornadas parciales falsas y festivos cobrados como días laborables ordinarios, y ha reclamado a la patronal que se siente a negociar.

La rama regional de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT denunció este lunes, 3 de agosto de 2026, el estado de bloqueo en que se encuentra la negociación colectiva de la hostelería en Castilla-La Mancha, señalando de forma expresa los convenios de Cuenca, Albacete y Toledo como los focos de mayor preocupación para el sindicato. La denuncia pone de relieve una situación que afecta a cerca de 35.000 trabajadores en toda la comunidad autónoma.

La secretaria general de FeSMC-UGT Castilla-La Mancha, Ana González, explicó que la situación no es homogénea en toda la región. Guadalajara y Ciudad Real cuentan con convenios vigentes que regulan las condiciones laborales del sector hasta diciembre de 2026 y hasta 2027, respectivamente. Sin embargo, las otras tres provincias presentan un vacío que el sindicato califica de grave: en Cuenca, los trabajadores llevan años sin convenio colectivo, lo que, a juicio de UGT, paraliza de forma relevante el avance en las mejoras laborales. En Toledo, la hostelería lleva sin convenio desde 2024, mientras que en Albacete la última actualización salarial data de 2025.

Jornadas parciales falsas y horas extras ocultas

González puso especial énfasis en las prácticas irregulares que, a su juicio, caracterizan al sector. "Son muy frecuentes las jornadas parciales; en muchos casos, estamos hablando de jornadas parciales falsas en las que la persona trabajadora se ve obligada a hacer una jornada completa o superior a la pactada, cobrando y cotizando las horas restantes de forma irregular", afirmó la responsable sindical.

La secretaria general de FeSMC apuntó también que la hostelería es uno de los sectores donde las horas extras permanecen más ocultas y donde menos se abonan y cotizan a la Seguridad Social. A esta situación se suma, según González, que los fines de semana y festivos son retribuidos como cualquier otro día laboral ordinario, sin el complemento que corresponde por trabajar en esas jornadas. "Ya es hora de que en la hostelería se reconozca, como en otras muchas actividades, que trabajar un sábado o un domingo no pueden cobrarse igual que un lunes", subrayó.

Toledo y Cuenca, las provincias con más trabajadores del sector

De los cerca de 35.000 trabajadores que emplea la hostelería en Castilla-La Mancha, Toledo y Cuenca son las provincias que concentran el mayor número, lo que convierte el bloqueo de sus convenios en una cuestión de especial calado social para el sindicato. FeSMC-UGT traslada a las mesas de negociación un conjunto de exigencias que incluye el aumento de las retribuciones, la reducción de la jornada laboral, una mejor regulación de los festivos y fines de semana trabajados, la reducción de la temporalidad y la implantación de medidas de conciliación.

UGT emplaza a la patronal a negociar

González dirigió un llamamiento directo a la patronal del sector para que se incorpore a la mesa de negociación. El sindicato considera que solo a través del diálogo colectivo será posible abordar dos de los problemas estructurales que arrastra la hostelería en la región: la excesiva precariedad de sus trabajadores y la dificultad para cubrir puestos vacantes, una paradoja que UGT vincula directamente con las malas condiciones laborales del sector.

FeSMC-UGT Castilla-La Mancha sitúa así la renovación de los convenios de Cuenca, Albacete y Toledo como una prioridad urgente para el otoño de 2026, y advierte de que la prolongación del bloqueo seguirá penalizando a decenas de miles de trabajadores que, según el sindicato, prestan su labor en condiciones que no reflejan la realidad de sus jornadas ni el esfuerzo de los días festivos y de fin de semana.