Tres muertos en el trabajo en Castilla-La Mancha en 72 horas movilizan a sindicatos
Castilla-La Mancha ha registrado tres accidentes laborales mortales en menos de 72 horas: un operario de 42 años cayó desde cinco metros en Miguelturra (Ciudad Real) el jueves; otro de 66 murió al precipitarse desde ocho metros sobre una cubierta en Toledo el viernes; y un joven de 22 años falleció electrocutado el sábado en El Casar de Escalona (Toledo).
La sucesión de tragedias ha movilizado este domingo a los dos grandes sindicatos de la región: Comisiones Obreras (CCOO) anuncia que estudiará personarse en los juicios por accidentes mortales con indicios de negligencia preventiva, mientras que la Unión General de Trabajadores (UGT) reclama la puesta en marcha urgente de la figura del delegado territorial de prevención de riesgos laborales.
Tres trabajadores han muerto en Castilla-La Mancha en menos de tres días como consecuencia de accidentes laborales ocurridos en Miguelturra (Ciudad Real), Toledo y El Casar de Escalona (Toledo) entre el jueves 2 y el sábado 4 de julio de 2026. La acumulación de tragedias en un intervalo tan corto ha generado una fuerte conmoción en el ámbito sindical y ha forzado este domingo una respuesta coordinada de CCOO y UGT, que exigen investigación rigurosa, depuración de responsabilidades y medidas estructurales para atajar lo que ambas organizaciones califican de déficit preventivo crónico en la región.
El primero de los siniestros se produjo en la madrugada del jueves 2 de julio, a las 2:19 horas, en el Polígono Industrial La Estrella de Miguelturra (Ciudad Real). Un operario de 42 años cayó desde una altura de cinco metros mientras realizaba trabajos de soldadura en el tejado de una nave industrial en la calle Curtidores. El 112 movilizó un médico de urgencias y una UVI móvil, pero los sanitarios solo pudieron confirmar su muerte en el lugar. Acudieron también efectivos de la Guardia Civil y la Policía Local de Miguelturra.
Menos de 36 horas después, el viernes 3 de julio a las 11:29 horas, un operario de 66 años perdía la vida en la ciudad de Toledo al precipitarse desde ocho metros de altura mientras trabajaba sobre la cubierta de una nave industrial en la calle Río Jarama, en el Polígono Industrial de Santa María de Benquerencia. Tampoco sobrevivió a la caída. Al lugar se desplazaron sanitarios del 112 junto a efectivos de la Policía Nacional y la Policía Local de Toledo.
El tercer accidente se produjo el sábado 4 de julio a las 12:04 horas en la calle Salvador Dalí de la urbanización Cerro-Alberche, en El Casar de Escalona (Toledo). Un joven de 22 años murió electrocutado mientras manipulaba un cuadro eléctrico instalado en la vía pública. Los equipos sanitarios del 112 no pudieron hacer nada por salvar su vida. Acudieron igualmente efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Local de El Casar de Escalona. Las causas exactas de la electrocución y la empresa para la que trabajaba el joven no han sido aclaradas de forma oficial; la investigación quedó en manos de la Guardia Civil.
Los dos primeros accidentes responden al patrón más letal del sector de la construcción e industria —la caída en altura—, mientras que el tercero es de naturaleza eléctrica en la vía pública, lo que amplía el espectro de riesgos que en esta ocasión se ha cobrado tres vidas en la región.
CCOO anuncia que irá a los juzgados
Ante esta sucesión de muertes, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) en Castilla-La Mancha anunció este domingo que estudiará personarse como acusación en los procedimientos judiciales derivados de accidentes laborales mortales cuando existan indicios de incumplimiento de la normativa de prevención y seguridad por parte de las empresas implicadas.
El secretario general de CCOO en Castilla-La Mancha, Javier Ortega, fue el encargado de trasladar la posición del sindicato, que considera que detrás de muchos siniestros mortales no existe una fatalidad inevitable, sino "fallos evitables en la organización preventiva, en las medidas de protección o en el cumplimiento de la normativa de seguridad". La organización subrayó que esta decisión responde a la necesidad de garantizar que las investigaciones judiciales "se desarrollen hasta sus últimas consecuencias" y que ninguna muerte en el trabajo quede sin una indagación completa.
Para articular esta línea de actuación, CCOO adelantó que ofrecerá asistencia jurídica para valorar su presencia como parte en los procedimientos vinculados a siniestros mortales con indicios de posibles incumplimientos preventivos. El objetivo declarado es triple: contribuir al esclarecimiento de los hechos, exigir responsabilidades cuando corresponda y defender el interés colectivo de los trabajadores.
La personación sindical en procedimientos penales derivados de accidentes laborales es una herramienta legal reconocida en el ordenamiento jurídico español, aunque su uso varía notablemente entre organizaciones y territorios. La apuesta expresa de CCOO por explorar esta vía en CLM supone un endurecimiento de su postura frente a la siniestralidad laboral en la región.
UGT exige el delegado territorial de prevención
La Unión General de Trabajadores (UGT) en Castilla-La Mancha también reaccionó este domingo con una nota de prensa en la que expresó su "más profundo pesar" por las tres muertes y reclamó que se investiguen "con el máximo rigor" las circunstancias de los accidentes para esclarecer sus causas y depurar las responsabilidades que pudieran existir.
La secretaria de Organización y Política Sindical de UGT CLM, Silvia López, fue contundente: "No podemos normalizar esta tragedia. La seguridad y la salud en el trabajo son un derecho, no una opción." López añadió que la prevención "no puede convertirse en un mero trámite administrativo ni quedar relegada por las prisas, la falta de inversión o la insuficiente organización del trabajo", y reclamó reforzar los recursos de la Inspección de Trabajo, incrementar las campañas de vigilancia y control, y garantizar una formación preventiva de calidad.
La principal propuesta estructural de UGT es la puesta en marcha urgente de la figura del delegado territorial de prevención de riesgos laborales, una reivindicación que el sindicato viene defendiendo desde hace años y que cobra especial urgencia, a su juicio, en el contexto de esta semana. Esta figura, inexistente en Castilla-La Mancha, estaría destinada específicamente a las pequeñas y medianas empresas —donde en muchas ocasiones no existe representación legal de los trabajadores ni, por tanto, delegados de prevención— y tendría como funciones asesorar, impulsar la cultura preventiva, detectar deficiencias y promover el cumplimiento de la normativa. López insistió en que es el momento de "impulsar medidas eficaces y valientes que permitan llegar allí donde hoy la prevención sigue siendo insuficiente, especialmente en las empresas de menor tamaño, donde se concentra una parte importante del tejido productivo de Castilla-La Mancha".
Datos y contexto: el verano, temporada de riesgo
Los datos respaldan la alarma sindical. Según cifras del Ministerio de Trabajo y Economía Social correspondientes a los cuatro primeros meses de 2026, Ciudad Real y Cuenca son las provincias castellanomanchegas con mayor número de muertes laborales: la ciudadrealeña acumula cinco víctimas mortales entre enero y abril; el conjunto de la región suma 15 fallecidos en ese mismo periodo. A lo largo de la semana en que se produjeron los tres accidentes mortales, el 112 de Castilla-La Mancha gestionó además cuatro incidentes por caída en altura, dos con resultado de muerte y dos con heridos graves.
Los sindicatos alertan de que los meses de verano elevan el riesgo en los trabajos al aire libre y en cubiertas por factores como las altas temperaturas, la fatiga y el estrés térmico, que deterioran la concentración y la capacidad de reacción de los trabajadores. UGT había reclamado ya medidas de choque para frenar la siniestralidad nada más conocerse el primer accidente, el del jueves en Miguelturra.
La consejera de Economía, Empresas y Empleo de Castilla-La Mancha, Patricia Franco, ya había abordado esta semana la siniestralidad laboral en una entrevista con Europa Press. Franco reconoció que, pese a que el índice de incidencia acumula un descenso del 8,1% en lo que va de año, los accidentes mortales siguen creciendo y ese dato "a nadie nos debe dejar tranquilos". Se mostró especialmente firme en relación con los accidentes por caídas en altura: "No puede haber un mortal más en Castilla-La Mancha debido a una falta de línea de vida." La consejera también señaló que desde la llegada del actual Gobierno regional la plantilla de inspectores y subinspectores de Trabajo ha pasado de 75 a 129 efectivos, y anunció iniciativas educativas conjuntas con la Consejería de Educación para fomentar la cultura preventiva desde edades tempranas.
Con tres muertos en 72 horas, dos grandes sindicatos movilizados y una consejería que admite que las cifras de fallecidos siguen sin mejorar, la siniestralidad laboral en Castilla-La Mancha entra en el verano de 2026 como una emergencia que las organizaciones de trabajadores ya no están dispuestas a dejar en manos exclusivamente de la administración.