SIBF demanda a Geacam ante el TSJCLM por fraude en el convenio

En la imagen de archivo bomberos forestales de Castilla-La Mancha convocados por el SIBF en una concentración

El Sindicato Independiente de Bomberos Forestales denuncia a la empresa pública ante el Tribunal Superior de Justicia tras fracasar la mediación arbitral.

El SIBF acusa a Geacam de imponer limitaciones que superan las legalmente establecidas con el objetivo de bloquear cualquier mejora salarial y la redefinición de grupos profesionales en el nuevo convenio colectivo.

El Sindicato Independiente de Bomberos Forestales (SIBF) ha presentado una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJ-CLM) contra la empresa pública Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (Geacam) por considerar que esta está obstaculizando de forma fraudulenta la negociación del nuevo convenio colectivo de la plantilla forestal. La denuncia judicial llega tras el fracaso de los intentos de alcanzar un acuerdo a través del Jurado Arbitral de Toledo, que no logró desbloquear el conflicto.

Según expone el sindicato en una nota, desde Geacam se intentó convencer a la representación social de que debía asumir unas limitaciones que, a juicio del SIBF, "exceden las legalmente establecidas". El objetivo de esas restricciones, denuncia la organización, sería doble: impedir una mejora salarial real y efectiva para los trabajadores, y limitar la redefinición de aquellos grupos profesionales que pudieran verse afectados en futuros acuerdos.

La empresa pública Geacam gestiona el dispositivo de lucha contra los incendios forestales de la comunidad autónoma y emplea a los trabajadores cuya situación laboral y salarial es el objeto central de la disputa.

Una negociación con múltiples frentes abiertos

El SIBF va más allá en su relato del conflicto y apunta directamente al Gobierno de Castilla-La Mancha como corresponsable del bloqueo. El sindicato denuncia que la Junta, por un lado, rechaza integrar a los bomberos forestales como personal propio de la administración autonómica, una reivindicación que el SIBF lleva años sosteniendo, y que, por otro, ha obstaculizado también la posibilidad de desarrollar un convenio de sector para el conjunto del colectivo, extremo que la organización afirma haber denunciado en su momento.

El resultado de esa doble negativa es, según el sindicato, la situación actual: una negociación de convenio de empresa en la que el SIBF considera que se está actuando con "trampas". Para la organización sindical, el intento de cercenar los logros posibles en la mesa negociadora no es un hecho aislado, sino "una prueba más" de una estrategia sistemática de vaciamiento de derechos de los bomberos forestales.

Alta temporalidad y retenes de tres meses

El escrito sindical va acompañado de una denuncia sobre las condiciones estructurales del servicio. El SIBF advierte de que la precarización del dispositivo de extinción de incendios forestales es cada vez más acusada y que una parte significativa de la plantilla trabaja en régimen de alta temporalidad. En el año en curso, distintos retenes operarán durante apenas tres meses, tras los cuales sus trabajadores pasarán a engrosar las listas del paro.

La organización subraya la paradoja de esa situación: trabajadores que dedican el verano a combatir incendios forestales son recompensados, concluida la campaña, con el desempleo, sin que exista una apuesta institucional por la estabilización del servicio.

La fiesta de los 20 años de Geacam, en el ojo del huracán

En un tono especialmente crítico, el SIBF pone también en el foco el acto institucional celebrado el 11 de abril con motivo del 20 aniversario de Geacam. El sindicato describe el evento como una celebración "encaminada solamente a que los de siempre se hiciesen la foto", a la que acusa de servir para "esconder las miserias" a las que está siendo abocado el servicio de emergencias. La coincidencia entre ese aniversario y la interposición de la demanda judicial convierte el momento en un elemento de contraste simbólico en la ofensiva sindical.

El conflicto abre un nuevo frente judicial en una disputa que lleva tiempo enquistada y que pone sobre la mesa la estabilidad del dispositivo forestal de Castilla-La Mancha en plena antesala de la temporada de mayor riesgo de incendios. La demanda ante el TSJ-CLM deberá ahora ser admitida a trámite, lo que determinará si la discrepancia entre las partes pasa a dirimirse en sede judicial o si existe aún margen para reactivar la negociación colectiva.