La producción industrial de Castilla-La Mancha cae un 4,9% en marzo

La producción industrial de Castilla-La Mancha cae un 4,9% en marzo

La producción industrial de Castilla-La Mancha retrocedió un 4,9% en términos interanuales durante el mes de marzo, siete puntos por debajo de la media nacional, que creció un 2,1%, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En lo que va de año, la caída acumulada en la región alcanza el 4,3%, frente a un descenso del 0,7% en el conjunto del país, lo que sitúa a Castilla-La Mancha entre las cuatro comunidades autónomas con mayor retroceso industrial del territorio nacional.

La producción industrial de Castilla-La Mancha cayó un 4,9% en marzo respecto al mismo mes de 2025, según el Índice General de Producción Industrial (IPI) publicado por el INE, lo que coloca a la región entre las cuatro comunidades con peores resultados del país, junto a Extremadura, Asturias y Baleares. El dato contrasta de forma marcada con el avance del 2,1% registrado a nivel nacional, que además supone la vuelta a tasas positivas tras dos meses consecutivos de descensos.

El diferencial de siete puntos respecto a la media estatal pone en evidencia el comportamiento divergente de la economía industrial castellanomanchega frente al conjunto de España. En el acumulado anual, la situación no es más alentadora: el IPI regional retrocedió un 4,3% en los tres primeros meses del año, frente a una caída contenida del 0,7% en el promedio nacional.

Bienes de energía, el lastre principal

El análisis por destino económico revela que no todos los segmentos productivos evolucionaron igual en la región. Los bienes de consumo registraron un comportamiento positivo en su conjunto, con una subida del 0,9%: los bienes duraderos crecieron un 3,3% y los no duraderos, un 0,7%. Los bienes de equipo anotaron el avance más destacado, con un 15,3% de incremento interanual, y los bienes intermedios sumaron un 4,4% más.

Sin embargo, el capítulo energético actuó como principal lastre del conjunto regional. Los bienes de la energía registraron una caída del 28,5% en tasa interanual, un desplome de tal magnitud que arrastró a la baja el indicador general e impidió que los avances en otros segmentos se tradujeran en un resultado positivo para el IPI regional.

El mapa autonómico, entre los peores registros

En el conjunto de España, nueve comunidades autónomas elevaron su producción industrial en marzo y ocho la redujeron. Las subidas más pronunciadas correspondieron a Murcia (+11,7%), Castilla y León (+9,6%), Andalucía (+7,1%) y Madrid (+4,8%). En el extremo contrario, Extremadura encabezó los retrocesos con una caída del 13,9%, seguida de Asturias (-7,1%), Baleares (-5%) y Castilla-La Mancha (-4,9%).

El posicionamiento de la región en el cuartil inferior del mapa autonómico no es puntual. La acumulación de un 4,3% de caída en el primer trimestre, en un contexto en el que la media nacional apenas retrocedió siete décimas, apunta a una dinámica estructural que difiere de la tendencia general.

España recupera terreno en el contexto nacional

A nivel nacional, el IPI de marzo supuso un punto de inflexión tras los descensos registrados en enero y febrero. El avance interanual del 2,1% fue impulsado principalmente por los bienes de consumo no duradero (+4,8%) y los bienes intermedios (+2,3%), mientras que los bienes de consumo duradero (-6,4%) y los energéticos (-2%) frenaron el repunte.

Por ramas de actividad, los mayores ascensos se concentraron en otras industrias extractivas (+12,8%) y en la fabricación de otro material de transporte (+11,8%). Las caídas más pronunciadas afectaron a la confección de prendas de vestir (-7,8%) y las artes gráficas (-7,5%).

En la serie corregida de efectos estacionales y de calendario, la producción industrial avanzó un 1,8% interanual, retomando también la senda positiva tras el retroceso de febrero. En términos mensuales —marzo sobre febrero—, el IPI creció un 2,3%, el repunte más pronunciado en la serie desestacionalizada desde diciembre de 2024, cuando anotó el mismo avance. Los bienes intermedios lideraron el crecimiento mensual con un +3,1%, mientras que los bienes de consumo duradero registraron el único retroceso, del 0,5%.

La divergencia entre la recuperación industrial en el conjunto de España y el deterioro sostenido en Castilla-La Mancha pone el foco en los factores que explican el comportamiento específico de la región, entre los que destaca la fuerte dependencia del sector energético, cuya caída del 28,5% en marzo actúa como el principal elemento diferenciador respecto a la media nacional.