El PIB de Castilla-La Mancha crecerá un 2% en 2026, según Unicaja

Un operario trabaja en un polígono de la provincia de Toledo - Archvo/EFE/Ismael Herrero

Unicaja prevé que el Producto Interior Bruto de Castilla-La Mancha crecerá un 2% en 2026, una décima por debajo de la media nacional, apoyado en el consumo privado y el empleo, pero con la amenaza del conflicto en Oriente Próximo como principal factor de riesgo. Para 2027, las estimaciones de la sociedad de estudios del Grupo Unicaja apuntan a una nueva moderación hasta el 1,8%, similar a la proyectada para el conjunto de España.

Así lo recoge el noveno número del informe Previsiones Económicas de Castilla-La Mancha, elaborado por Analistas Económicos de Andalucía y publicado este miércoles, que incluye datos cerrados para 2025 y previsiones para los dos próximos ejercicios. El documento advierte de que los riesgos se inclinan a la baja y que un escenario de mayor duración e intensidad del conflicto bélico podría reducir el crecimiento hasta el 1,9% en 2026 y el 1,1% en 2027 para el conjunto de España, arrastrando también a la economía regional.

La economía de Castilla-La Mancha crecerá un 2% en 2026, según las previsiones elaboradas por Analistas Económicos de Andalucía, la sociedad de estudios del Grupo Unicaja, una tasa inferior a la media española (2,2%) y por debajo de las expectativas que manejaba el propio organismo antes del estallido del conflicto armado en Irán. Para 2027, las estimaciones apuntan a una nueva moderación hasta el 1,8%, similar a la proyectada para el conjunto de la economía nacional. Así lo recoge el noveno número del informe Previsiones Económicas de Castilla-La Mancha, publicado este miércoles con datos cerrados a 20 de abril de 2026.

El documento subraya que los riesgos para estas perspectivas se inclinan claramente a la baja. Un escenario de mayor intensidad y duración del conflicto en Oriente Próximo, con precios de la energía sostenidos en niveles altos, podría comprometer de forma significativa la senda de crecimiento trazada para los dos próximos ejercicios.

Un crecimiento sostenido en la demanda interna

El avance del 2% previsto para 2026 se apoyaría fundamentalmente en la demanda interna, con el consumo privado como principal motor, sustentado a su vez en el mantenimiento del empleo. La demanda exterior, en cambio, podría actuar como lastre ante las turbulencias del contexto internacional, que han generado —según el propio informe— niveles de incertidumbre en máximos de las últimas décadas.

Este diagnóstico conecta con la lectura que organismos como la OCDE y el Banco de España realizan sobre la economía española y europea. La OCDE prevé un crecimiento mundial del 2,9% en 2026 y del 3% en 2027, estimaciones que podrían verse gravemente afectadas si las tensiones energéticas asociadas al conflicto se prolongan más allá de mediados de 2026. El Banco de España, por su parte, ha revisado a la baja sus proyecciones y estima que la economía española crecerá un 2,3% en 2026, aunque apunta que en escenarios más adversos ese crecimiento podría caer hasta el 1,9%.

En ese entorno, Castilla-La Mancha cerró 2025 con un crecimiento del PIB del 2,6%, por debajo del registrado en España (2,8%) y del ejercicio anterior. Según estimaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), el ritmo de expansión fue algo más intenso en la segunda mitad del año, con un avance del 0,8% en el cuarto trimestre en términos trimestrales y del 2,2% en términos interanuales, por debajo del 3,1% con que arrancó el año.

El empleo, clave del ciclo regional

En materia laboral, el informe ofrece datos que sitúan a Castilla-La Mancha en una posición relativamente favorable respecto al conjunto nacional. El empleo creció en la región un 3,3% en el promedio de 2025, frente al 2,6% de España, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En el cuarto trimestre, la tasa de variación interanual del empleo alcanzó el 4,3%, lo que supone uno de los registros más elevados del año.

El número de ocupados se situó a finales de 2025 en 950.100, es decir, 10.100 más que en el trimestre anterior y 38.800 más que un año antes. El crecimiento del empleo se sustentó, por situación profesional, en el aumento de los asalariados con contrato indefinido (39.900 más que a finales de 2024), en línea con la reforma laboral. Las afiliaciones a la Seguridad Social también reflejaron esta tendencia positiva, con un avance del 2,7% interanual en el cuarto trimestre, ritmo que se mantuvo en los primeros meses de 2026.

La tasa de paro se situó en el 12,1% a finales de 2025, dos puntos por encima de la media nacional (9,9%). Entre los menores de 25 años, el desempleo alcanzó el 28,3%, frente al 23% en España. Pese a la mejora del empleo, el paro aumentó en términos interanuales un 6,2% en el cuarto trimestre, coincidiendo con un repunte de la población activa —la comunidad con mayor incremento de activos del país en ese periodo, fundamentalmente de nacionalidad española.

Para 2026, las previsiones de Unicaja apuntan a que el número de ocupados podría crecer un 2% en el promedio del año, hasta situarse en 946.900, con aumentos en todos los sectores y especial dinamismo en los servicios. La tasa de paro se reduciría hasta el 12,3% en media anual, y volvería a descender en 2027 hasta el 11,8% (frente al 9,5% proyectado para España), con un crecimiento del empleo del 1,2%.

Consumo, vivienda y exportaciones, con señales positivas en 2025

El informe repasa también los principales indicadores de actividad del ejercicio 2025, que en conjunto muestran una región con comportamientos por encima de la media nacional en varias magnitudes clave. Las ventas minoristas cerraron el año con un crecimiento del 5,2%, muy por encima del 4,1% nacional y más del doble del registrado en 2024 (2,3%). Las matriculaciones de turismos aumentaron un 16,6% (frente al 15,3% de España), mientras que la demanda hotelera creció un 4,5% en número de viajeros alojados, con un incremento del ingreso medio por habitación disponible (RevPAR) del 10,2% (frente al 6,3% nacional).

En el mercado de la vivienda, las compraventas se incrementaron un 17,7% en 2025, frente al 11,5% de España, impulsadas principalmente por la vivienda usada, que representa en torno al 80% de las transacciones. El valor tasado de la vivienda libre subió un 10,1% en el promedio del año, aunque los precios siguen por debajo de los máximos de 2008. Las hipotecas constituidas sobre viviendas aumentaron un 23,3%, con un importe medio de 113.155 euros. El número de viviendas iniciadas creció más de un 40%, muy por encima del virtual estancamiento registrado a nivel nacional.

Las exportaciones de bienes alcanzaron los 11.165,5 millones de euros en 2025, con un avance del 4,4%, que contrasta con el ligero incremento del 0,7% registrado en el conjunto de España. Las ventas de vehículos (+16,4%), carne (+7,2%), productos lácteos y huevos (+8,6%), materias plásticas (+8,8%) y aluminio (+6,2%) lideraron el crecimiento. El vino, que representa cerca de la quinta parte de las exportaciones vinícolas de toda España, también contribuyó positivamente. En sentido contrario, las exportaciones a EE.UU. cayeron un 8,5%, lastradas por las tensiones arancelarias.

La inflación repunta en 2026 por la energía

La presión sobre los precios, contenida a finales de 2025, ha vuelto a tensarse en el arranque de 2026. El IPC general de Castilla-La Mancha se situó en diciembre de 2025 en el 2,7% interanual, tres décimas por debajo de la media nacional. Sin embargo, en marzo de 2026 la inflación general repuntó hasta el 3,7% (3,4% en España), como consecuencia directa del encarecimiento de la energía derivado de la guerra. La inflación subyacente también escaló hasta el 2,9%, similar a la media nacional. Las rúbricas con mayor presión alcista en 2025 fueron los huevos (21,1%), la carne de vacuno y el café (en torno al 15%).

En cuanto a los salarios, el incremento pactado en los convenios colectivos hasta diciembre de 2025 fue del 3,1% en la región, por encima del crecimiento de los precios pero inferior al promedio nacional (3,5%).

La deuda pública regional se reduce levemente

En lo que respecta a las finanzas públicas, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha registró en 2025 una necesidad de financiación del -0,14% del PIB regional, que incluye el impacto de la DANA. Sin ese efecto extraordinario, el saldo habría sido positivo (0,06% en 2024). La AIReF estima que la región cerrará 2026 con superávit. Por su parte, la deuda pública se redujo ligeramente hasta los 16.609,6 millones de euros, el 28,3% del PIB regional, ratio superior a la media nacional pero inferior a la registrada a finales del ejercicio anterior.

Toledo y Guadalajara, las provincias más dinámicas

El análisis provincial del informe revela diferencias significativas entre los cinco territorios de la región. En el conjunto de 2025, Toledo lideró el crecimiento con un 2,9%, seguida de Guadalajara (2,8%) y Albacete (2,7%), todas por encima de la media regional. Las previsiones para 2026 apuntan a que Guadalajara (2,5%) y Toledo (2,4%) volverán a encabezar la tabla, mientras que Albacete crecería en línea con la media regional (2%). Los registros más modestos corresponderían a Cuenca (1,4%) y Ciudad Real (1,7%).

En el mercado laboral provincial, la evolución fue dispar en el cuarto trimestre de 2025: Albacete lideró el crecimiento del empleo con un avance del 11% interanual, seguida de Ciudad Real (5,6%) y Toledo (4,5%). En cambio, Cuenca y Guadalajara registraron descensos del empleo por segundo trimestre consecutivo, del 3% y el 1,7%, respectivamente.

En vivienda, Albacete (25,7%) y Ciudad Real (25,1%) fueron las únicas provincias que superaron el crecimiento regional de las compraventas. Toledo y Guadalajara concentraron los precios más dinámicos, con incrementos del valor tasado que superaron el 13% interanual. Guadalajara registra el precio de la vivienda más elevado de la región, con 1.604,6 euros/m², mientras que Ciudad Real presenta el valor más reducido, con 791,1 euros/m².

En materia exportadora, Guadalajara (+12,5%) y Toledo (+11,1%) impulsaron el conjunto regional, mientras que Ciudad Real (-6,4%) y Cuenca (-4,3%) registraron caídas. La actividad turística también refleja esta jerarquía: Guadalajara (+12,5% en pernoctaciones) y Toledo (+6,5%) se destacaron sobre el resto, con Cuenca como único territorio con descenso (-2%).

El tejido empresarial de la región alcanzó las 124.033 empresas a 1 de enero de 2025, con un incremento de 547 respecto al año anterior (+0,4%). Guadalajara (+1%) y Cuenca (+0,8%) lideraron el crecimiento relativo, mientras que Albacete fue la única provincia que registró un descenso, con 15 empresas menos. La creación de sociedades mercantiles aumentó un 9,8% en el conjunto regional, hasta las 3.708 nuevas sociedades.