Page propone en Bruselas que el 10% de la PAC sea para jóvenes

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presenta, en Bruselas, el dictamen para el relevo generacional en la agricultura, en el marco de la 8ª Reunión de la Comisión de Recursos Naturales del Comité Europeo de las Regiones.

El presidente de Castilla-La Mancha lidera en el Comité de las Regiones de la UE un dictamen aprobado por unanimidad para garantizar el relevo generacional en el campo europeo.

García-Page ha criticado también el giro de la Comisión Europea en la Política Agraria Comunitaria, que prevé recortes y cambios estructurales que, a su juicio, convierten a agricultores y ganaderos en "los principales perjudicados" de la legislatura comunitaria.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, urgió este martes en Bruselas a abordar el relevo generacional en el sector primario como "una cuestión de Estado" y "una cuestión estructural que va más allá de las fronteras ideológicas", al tiempo que lideró la aprobación prácticamente por unanimidad del dictamen encargado a la región para promover la incorporación de jóvenes al campo europeo en el seno de la 8ª Reunión de la Comisión de Recursos Naturales (NAT) del Comité Europeo de las Regiones (CdR). En su intervención en el Edificio Jacques Delors de la capital comunitaria, el dirigente autonómico propuso reservar al menos el 10 % del presupuesto de la próxima Política Agraria Comunitaria (PAC) para el período 2028-2034 como medida central para revertir el envejecimiento de un sector cuya edad media en Europa se sitúa en los 57 años.

García-Page subrayó ante los representantes regionales europeos que el problema del relevo generacional "choca por completo con el cortoplacismo y con las urgencias a las que se ve sometido hoy el mundo y también la Unión Europea", y alertó de que resolverlo "va a requerir tiempo para su implementación y una reflexión de varios mandatos". Por ello, consideró "esencial que exista un consenso", una filosofía que guió deliberadamente la redacción del dictamen castellanomanchego y que se vio avalada por el respaldo cuasi unánime de todos los grupos del CdR.

El jefe del Ejecutivo regional estuvo acompañado en la reunión por el vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero; el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; y la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo.

Un 10 % de la PAC y créditos para atraer jóvenes al campo

El dictamen, encargado a la delegación castellanomanchega y presentado por García-Page como documento "comprometido" que "propone posibles enfoques y soluciones", contempla varias líneas de actuación concretas. La más destacada es la reserva del 10 % de la PAC para la incorporación de jóvenes al sector agrícola, una cifra que supera el 6 % propuesto por la Comisión Europea y que se alinea con la posición del Ministerio de Agricultura español. A esa medida se suman la concesión de ayudas específicas y acceso a crédito para facilitar la entrada de jóvenes al sector, y la apuesta decidida por la desburocratización y desregulación de los procedimientos administrativos que disuaden a potenciales nuevos agricultores.

García-Page insistió en que el concepto de incorporación no debe limitarse al tradicional relevo de padres a hijos. "No se trata solo del relevo de los hijos a los padres, porque puede que los hijos no quieran, o puede que los padres no quieran que sus hijos se dediquen", razonó. El dictamen apuesta así por atraer a jóvenes "de otros municipios, o dentro del mismo, o emigrantes", descartando distinciones entre nacionales y trabajadores de terceros países, en un marco en el que, a juicio del presidente, la tecnificación y la inteligencia artificial harán del campo "una buena forma de buscarse la vida" precisamente porque "la inteligencia artificial tenga menos que aportar que en otros sectores donde se desplazará la mano de obra".

La despoblación, obstáculo clave para el relevo

El dictamen vincula de forma expresa el relevo generacional con el reto de la despoblación rural, un nexo que García-Page defendió como "troncal" para el conjunto de la propuesta. El presidente argumentó que "un chico o una chica joven que se quiera dedicar al campo no está desconectado de tener centros de salud, instalaciones educativas o buenos servicios en su entorno", y que privar de esos recursos a las zonas rurales equivale a "condenarlos a una emigración hacia el mundo urbano".

El texto aprobado reclama por ello una mejora sustancial de las condiciones de vida en el medio rural, con especial atención a la sanidad, la educación, las comunicaciones y los servicios públicos de proximidad. Para García-Page, se requiere "un estímulo muy concreto de la cohesión social, que es cohesión en primera instancia entre el mundo rural y el urbano". En este punto, el presidente quiso destacar el papel de Castilla-La Mancha como ejemplo replicable: en los últimos diez años, la región ha conseguido incorporar a dos jóvenes al día al sector primario, lo que representa la mitad de todas las nuevas incorporaciones registradas en España.

Page avisa: "No está Europa para giros como el que ha planteado la Comisión"

Antes de la reunión en el CdR, García-Page no escatimó en críticas a la Comisión Europea por el rumbo que está tomando la PAC de cara al próximo Marco Financiero Plurianual. El presidente calificó de "convulsión" los cambios de coordenadas planteados por Bruselas y aseguró que los agricultores y ganaderos están siendo "los principales perjudicados" de esta legislatura comunitaria, en abierta contradicción con el discurso que los grandes partidos europeos sostuvieron durante la campaña de las elecciones de junio de 2024.

"No es eso lo que se votó realmente en las últimas elecciones europeas", denunció. Y fue especialmente contundente al rechazar la posibilidad de que la PAC mute hacia un sistema de transferencias directas a los Estados: "Desde luego rechazamos que se deshaga la política europea para volver al cheque nacional. No se trata de que cada estado reciba un dinero y que ya se administren las cuentas como quiera". En su opinión, esa fórmula equivaldría a "ponerle la puntilla a la política agraria comunitaria, si no hoy, a la vuelta de unos años".

El mandatario autonómico mostró no obstante un optimismo cauteloso ante la posibilidad de revertir la propuesta inicial antes de que el Pleno del CdR debata el dictamen en julio. "Lo mejor para poder torcerle el brazo a la propuesta inicial de la Comisión es tener posiciones muy claras", afirmó. Y fijó dos premisas innegociables: que el presupuesto agrario no se reduzca y que la estructura de pilares de la anterior PAC se mantenga como marco compatible con los nuevos objetivos.

Seguridad alimentaria, tan urgente como la defensa militar

En el plano estratégico, García-Page relacionó el debate agrario con el concepto ampliado de seguridad que se abre paso en la agenda europea ante la amenaza de Rusia y la escalada de tensiones comerciales globales. "La seguridad no solamente lo es frente a una amenaza de Rusia o de un Estado vecino", razonó. "Es seguridad también ante la enfermedad, como vimos con el COVID, ante las guerras comerciales y, por tanto, la necesidad de tener autonomía y soberanía alimentaria y la de tener el sector primario absolutamente en funcionamiento y con autonomía", detalló.

Con ese argumento, el presidente apeló a la coherencia de la Unión Europea ante la magnitud de lo que está en juego. "Sería muy triste que después de años y años invirtiendo en la política agraria comunitaria en Europa, miles y miles de millones, finalmente no haya suficientes europeos como para seguir tirando de la labor productiva del campo", advirtió. Y se preguntó, en el cierre de su intervención ante los representantes regionales, si "después de tanto dinero invertido, realmente puede morir de éxito el campo en Europa". A su juicio, la respuesta pasa por garantizar el relevo generacional como condición sine qua non para que toda esa inversión acumulada no se pierda: "Es indispensable que aseguremos que esa inversión sigue en el tiempo".