Page pide en Bruselas blindar los fondos para jóvenes agricultores

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, asiste a la 170 sesión plenaria del Comité de las Regiones, que se celebra en el Parlamento Europeo, en Rue Wiertz, 60 de Bruselas.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado en Bruselas reforzar las políticas europeas para facilitar la incorporación de jóvenes al campo y garantizar el relevo generacional en el sector agrario.

Durante su participación en el Comité Europeo de las Regiones, también ha advertido de que el agua se está convirtiendo en una de las grandes víctimas del cambio climático, mientras el Gobierno regional se ha sumado a una alianza de territorios europeos para defender la gestión del recurso hídrico y reclamar más inversiones en la UE.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado este miércoles en Bruselas (Bélgica) una mayor implicación de las instituciones europeas para facilitar la incorporación de jóvenes al sector agrario, un reto que considera clave para garantizar el futuro del campo europeo. La reivindicación se ha producido durante la reunión del Intergrupo del Vino en el Comité Europeo de las Regiones, donde el jefe del Ejecutivo autonómico ha defendido que el relevo generacional es fundamental para consolidar las inversiones realizadas durante décadas en el sector primario y evitar el abandono de la actividad agrícola en Europa.

El Gobierno regional ha trasladado esta posición en un contexto de debate sobre el futuro de las políticas agrarias comunitarias y sobre el papel del sector primario en la economía europea. Al mismo tiempo, la Junta ha anunciado la adhesión de Castilla-La Mancha a la Alianza de Regiones Europeas por la Resiliencia Hídrica, una iniciativa impulsada por varios territorios del continente que pretende situar el agua como un asunto prioritario en la agenda comunitaria y promover inversiones en infraestructuras y tecnología para afrontar la sequía y otros fenómenos climáticos extremos.

El relevo generacional, clave para el futuro del campo europeo

Durante su intervención en el Comité de las Regiones, García-Page ha defendido que el relevo generacional en el sector agrario es uno de los principales desafíos que afronta Europa, ya que de la incorporación de nuevas generaciones depende en gran medida que el campo siga siendo un sector estratégico en el medio y largo plazo.

El presidente regional ha subrayado que la entrada de jóvenes agricultores y ganaderos no solo garantiza la continuidad de la actividad, sino que también aporta iniciativa empresarial, innovación y nuevas formas de producción que resultan imprescindibles para adaptar el sector a los cambios del mercado y a las nuevas demandas de los consumidores.

En este contexto, ha advertido de que Europa ha destinado durante décadas “muchísimos miles de millones de euros” a sostener el campo, reestructurarlo y hacerlo más competitivo. Por ello, ha considerado que sería un fracaso que, después de varias generaciones de inversión pública, el sector primario terminara siendo abandonado por falta de relevo generacional.

García-Page ha participado en este encuentro acompañado por el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, y ha destacado el esfuerzo que se está realizando en Castilla-La Mancha para facilitar la entrada de jóvenes en la actividad agraria. Según ha explicado, la comunidad autónoma concentra actualmente cerca de la mitad de todos los jóvenes que se incorporan al sector primario en España, un dato que atribuye a las políticas impulsadas por el Ejecutivo regional para favorecer el relevo generacional en el campo.

Blindar las políticas agrarias y reforzar el sector del vino

El presidente regional ha aprovechado su intervención para advertir de que las políticas agrarias europeas no deben verse perjudicadas por otros debates presupuestarios, como el aumento del gasto en seguridad que actualmente centra parte de la agenda comunitaria.

En su opinión, el campo no puede convertirse en una víctima indirecta de ese esfuerzo y cualquier incremento en las inversiones en seguridad debe realizarse mediante recursos adicionales, sin reducir el apoyo a políticas que requieren continuidad a lo largo de generaciones para mantener la cohesión territorial y la seguridad alimentaria.

Durante la reunión del Intergrupo del Vino, García-Page también ha puesto en valor el peso del sector vitivinícola, recordando que Castilla-La Mancha es la mayor región productora de vino del planeta. En este sentido, ha defendido la importancia de mantener una intervención sectorial vitivinícola con carácter obligatorio dentro de las políticas comunitarias, con el objetivo de garantizar estabilidad en la producción y reforzar las medidas de innovación en el sector.

El presidente ha señalado que uno de los retos actuales pasa por mejorar la calidad de las producciones y adaptarse a los cambios en el mercado, especialmente a nuevas demandas de consumo. También ha defendido reforzar el apoyo europeo a la promoción del vino en terceros países para consolidar la presencia internacional del producto europeo.

Solo un 12% de los agricultores europeos son jóvenes

El consejero de Agricultura, Julián Martínez Lizán, ha puesto el acento en la dimensión estructural del problema del relevo generacional. Según ha explicado, apenas un 12% de los agricultores europeos pueden considerarse agricultores jóvenes, una cifra que refleja el envejecimiento progresivo del sector agrario en la Unión Europea.

A su juicio, este escenario obliga a abordar el debate sobre la futura Política Agraria Común (PAC) como una cuestión estratégica para el desarrollo de las zonas rurales. En este sentido, ha defendido la necesidad de una PAC fuerte, con financiación vinculante y obligatoria, que refuerce el desarrollo rural y reduzca el exceso de burocracia que actualmente soportan agricultores y ganaderos.

Martínez Lizán ha señalado además que el relevo generacional debe ir acompañado de medidas que faciliten la transmisión del conocimiento entre generaciones y que refuercen el papel de las cooperativas agrarias en la organización del sector. También ha destacado la importancia de impulsar políticas que favorezcan la incorporación de la mujer al mundo rural y agrario, reconociendo el trabajo que históricamente han desarrollado las mujeres en el campo y que, según ha recordado, durante muchos años ha permanecido invisibilizado.

Desde el Ejecutivo autonómico se ha defendido igualmente la necesidad de mantener medidas fiscales y administrativas de acompañamiento que faciliten la incorporación al sector, como las impulsadas en Castilla-La Mancha a través de su ley pionera contra la despoblación.

El agua, víctima del cambio climático

Tras su participación en la reunión del Intergrupo del Vino, el presidente de Castilla-La Mancha ha asistido también a la 170 sesión plenaria del Comité Europeo de las Regiones, celebrada en el Parlamento Europeo, donde ha defendido la necesidad de situar el agua como uno de los grandes asuntos estratégicos de la agenda europea.

Durante su intervención, García-Page ha advertido de que la mayoría de los grandes debates políticos, económicos y sociales que afronta actualmente la Unión Europea están vinculados directa o indirectamente con el agua, incluso cuestiones relacionadas con la seguridad internacional. En este sentido, ha recordado que históricamente buena parte de los conflictos que ha vivido la humanidad han tenido relación con el acceso o la escasez de recursos hídricos, un problema que, a su juicio, adquiere hoy una dimensión aún mayor en un contexto marcado por el cambio climático.

El presidente regional ha reconocido que, en la actualidad, otros recursos energéticos como el petróleo siguen siendo motivo de disputas geopolíticas, pero ha subrayado que el agua se está convirtiendo en un elemento cada vez más determinante para el desarrollo de los territorios y para la estabilidad global.

En este contexto, ha señalado que el agua es una de las principales víctimas del cambio climático, una realidad que, según ha indicado, ya es visible en numerosas regiones europeas y especialmente en zonas con fuerte dependencia del sector agroalimentario. A su juicio, a esta situación se suma también el impacto derivado del uso inadecuado de los recursos hídricos, un problema que afecta tanto al agua dulce como al agua salada.

García-Page ha defendido que uno de los grandes retos de las próximas décadas será gestionar de forma eficaz el agua potable disponible y mejorar la relación con los ecosistemas marinos, apostando por un uso responsable y sostenible de ambos recursos. En su intervención, el presidente autonómico ha trasladado además el apoyo de Castilla-La Mancha al dictamen debatido en el Comité de las Regiones, así como a las propuestas y enmiendas planteadas en el marco de este debate europeo sobre la gestión del agua.

Castilla-La Mancha se suma a una alianza europea para defender el agua

En paralelo a estos debates, el Gobierno regional ha anunciado también que Castilla-La Mancha se ha incorporado a la Alianza de Regiones Europeas por la Resiliencia Hídrica, una iniciativa presentada en Bruselas que reúne a 19 territorios del continente con el objetivo de reforzar la política del agua dentro de la Unión Europea.

La presentación de esta alianza ha contado con la participación del vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, quien ha explicado que la comunidad autónoma ha decidido sumarse a esta iniciativa para defender su derecho al agua y reclamar a la UE más inversiones y recursos económicos destinados a la gestión hídrica.

Caballero ha señalado que uno de los objetivos de esta unión de regiones es que las instituciones comunitarias sitúen el agua como un asunto de primer orden, especialmente en un contexto marcado por periodos recurrentes de sequía y por fenómenos meteorológicos extremos como DANAs o borrascas que afectan al territorio y a la economía.

En este contexto, el vicepresidente regional ha reiterado la posición del Gobierno autonómico sobre la gestión de los recursos hídricos, defendiendo el derecho de Castilla-La Mancha a utilizar el agua generada en su propio territorio para impulsar su desarrollo económico y social. Asimismo, ha apostado por incorporar nuevas tecnologías, como la desalación, para mejorar la gestión del recurso y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

Caballero ha recordado que recientemente la Unión Europea ha presentado la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, un marco que pretende reforzar la gestión del agua en el continente en un contexto marcado por el cambio climático. En este sentido, ha subrayado que el agua es un recurso esencial tanto para la vida como para el desarrollo económico de territorios como Castilla-La Mancha, especialmente por su estrecha relación con el sector agroalimentario.

Castilla-La Mancha se integra en esta alianza junto a otras 18 regiones europeas, entre ellas Emilia-Romaña, que lidera la iniciativa, además de varios territorios españoles como Andalucía, Región de Murcia, Islas Baleares, País Vasco, Cataluña y Comunidad Valenciana, junto a regiones de Austria, Bélgica, Grecia, Alemania, Francia, República Checa y Polonia.