El IPC baja al 3,1 % en Castilla-La Mancha con la vivienda al alza

El IPC baja al 3,1 % en Castilla-La Mancha con la vivienda al alza

La inflación en Castilla-La Mancha bajó dos décimas en junio, hasta el 3,1% en tasa interanual, su nivel más bajo desde febrero de 2026, aunque la vivienda acumuló un encarecimiento anual del 5,6%, el mayor de todos los grupos de gasto. En términos mensuales, los precios subieron un 0,5% respecto a mayo.

Los sindicatos CCOO y UGT reclamaron este viernes subidas salariales por encima de la inflación y más agilidad en la negociación colectiva, al tiempo que alertaron de que el elevado coste de la vivienda erosiona la capacidad adquisitiva de los trabajadores de la región, especialmente entre los de rentas bajas y jóvenes.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) retrocedió dos décimas en Castilla-La Mancha durante el mes de junio, hasta situarse en el 3,1% en tasa interanual, según los datos definitivos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato supone el nivel de inflación más bajo registrado en la región desde febrero de 2026 y deja la tasa regional una décima por debajo de la media nacional, que se mantuvo en el 3,2% por tercer mes consecutivo. En términos acumulados, el IPC en Castilla-La Mancha creció un 2,3% en lo que va de año.

El grupo de la vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles lideró con diferencia las subidas en tasa interanual, con un encarecimiento del 5,6% respecto a junio de 2025, tres puntos más que la tasa registrada el mes anterior. Detrás se situaron el transporte, con un alza del 5,4% (aunque con una corrección a la baja de 2,1 puntos respecto a mayo), y los restaurantes y servicios de alojamiento, que se encarecieron un 4,7%. Los seguros y servicios financieros subieron un 3,5%, mientras que el cuidado personal creció un 2,8% y los servicios de educación, un 2,4%. Las bebidas alcohólicas y el tabaco se encarecieron un 2,3% y la sanidad, un 1,7%.

En el tramo más moderado de la tabla, las actividades recreativas, deporte y cultura y el vestido y calzado subieron un 1,5% cada uno. Los alimentos y bebidas no alcohólicas se incrementaron un 1% y los muebles y artículos del hogar, un 0,9%. La información y telecomunicaciones fue el único grupo que cerró el mes sin variación.

Variación mensual: la vivienda, el gran impulsor

En la comparativa con mayo, los precios en Castilla-La Mancha subieron un 0,5%. El grupo de la vivienda fue también el que más tiró al alza en términos mensuales, con un incremento del 4,5%, seguido de las actividades recreativas, deporte y cultura, que avanzaron un 1,7%, y de los seguros y servicios financieros, que se encarecieron un 1,2%. Por debajo del umbral del 1% quedaron los incrementos de muebles y artículos de hogar (0,4%) y los sectores de cuidado personal, restauración y alojamiento, sanidad y alimentos y bebidas no alcohólicas, todos con subidas del 0,3%.

En sentido contrario, la información y telecomunicaciones y las bebidas alcohólicas y el tabaco bajaron un 0,1%; el vestido y calzado, un 0,8%, y el transporte encabezó los descensos mensuales con una caída del 1,5%. Los servicios de educación no registraron variación respecto al mes anterior.

Contexto nacional: cuatro meses por encima del 3%

A nivel nacional, el INE confirmó que la inflación se mantuvo en el 3,2% en junio, encadenando así cuatro meses consecutivos por encima del 3%, los tres últimos con la tasa anclada en ese nivel. El organismo estadístico explicó que el principal factor al alza fue la vivienda, impulsada por el incremento de los precios de la electricidad y el gas como consecuencia de la retirada gradual de las medidas fiscales de alivio energético que el Gobierno inició el 1 de junio. En concreto, esa fecha arrancó la desactivación progresiva de la rebaja en el Impuesto Especial sobre la Electricidad y del IVA aplicable a la electricidad, el gas natural, las briquetas, los pellets y la leña, medidas adoptadas en el contexto del encarecimiento energético derivado de la guerra en Irán.

En sentido contrario, los precios del transporte actuaron como factor moderador gracias a la caída de los combustibles. La inflación subyacente —que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos— bajó una décima, hasta el 2,9%. En términos mensuales, el IPC subió un 0,6% en junio respecto a mayo, cinco décimas más que el mes anterior, lo que supone el quinto mes consecutivo de alzas en la variación mensual. El IPC armonizado (IPCA) mantuvo su tasa interanual en el 3,6%, con una variación mensual del 0,6%.

El precio de los alimentos bajó al 1,9%

Uno de los datos que el Gobierno subrayó como positivo fue la moderación de la inflación interanual de alimentos y bebidas no alcohólicas, que se situó en el 1,9%, tres décimas por debajo de mayo y en su tasa más baja desde principios de 2025. El Ministerio de Economía, que dirige Carlos Cuerpo, destacó que se trata de "un respiro directo en el carrito de la compra de los hogares" y que el plan de respuesta aprobado el 20 de marzo ha logrado rebajar "cerca de un punto porcentual la inflación general" desde su entrada en vigor.

El Departamento de Economía también puso en valor que la caída de los carburantes, que durante los meses más duros del conflicto bélico fueron "la principal presión al alza sobre los precios", modera ahora su contribución y empuja a la baja la tasa de junio. El Ejecutivo defendió que es la "apuesta de España por la energía verde y la soberanía energética lo que permite ir desescalando las medidas de emergencia desde una posición de fortaleza".

Los sindicatos piden más negociación colectiva

Los datos del IPC desencadenaron reacciones inmediatas de los principales sindicatos de Castilla-La Mancha. Comisiones Obreras (CCOO) subrayó que la vivienda encabeza la subida de la inflación y reclamó que los salarios "tienen que seguir creciendo para que los trabajadores y trabajadoras recuperen el poder adquisitivo". El secretario de Acción Sindical de CCOO en la región, Ángel León, advirtió de que, si bien la subida salarial media pactada en los convenios colectivos registrados hasta junio en CLM alcanzó el 3,15% —ligeramente por encima de la media nacional—, en el primer semestre del año solo se han firmado 8 de los 32 convenios que hay que renovar en 2026, lo que emplaza a las patronales a agilizar la negociación.

León incidió además en que el elevado coste de la vivienda "reduce el impacto de las subidas salariales, especialmente entre aquellas personas y familias que tienen rentas bajas y medias y entre la población joven", y recordó que Castilla-La Mancha se sitúa "a la cola del país en materia salarial".

Por su parte, UGT Castilla-La Mancha calificó de "vital" la negociación colectiva "para la protección del poder adquisitivo de las personas trabajadoras". La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales del sindicato, Isabel Carrascosa, señaló que "resulta necesario seguir vigilando la evolución de los precios para evitar que los actuales focos de incertidumbre den lugar a nuevas tensiones inflacionistas". UGT destacó que los convenios colectivos en la región registraron hasta junio un incremento salarial medio del 3,15%, y defendió que ese crecimiento "está permitiendo que el crecimiento económico se traslade a los salarios de forma compatible con la estabilidad económica".

El sindicato reclamó que el próximo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) incorpore una referencia mínima de incremento salarial del 4% anual para el periodo 2026-2028, a la que se sumarían incrementos adicionales de entre el 1% y el 3% en función de la diferencia entre el salario medio del convenio y el salario medio del país, con el objetivo de acelerar la convergencia salarial en los sectores con mayor desfase retributivo. UGT pidió también ampliar la cobertura de las cláusulas de garantía salarial como herramienta para que los costes de la crisis no recaigan sobre quienes dependen exclusivamente de su salario. A nivel regional, la inflación de junio posicionó a Castilla-La Mancha entre las comunidades con menor tensión de precios: la mayor tasa interanual del país correspondió a Madrid, con un 3,8%, mientras que la menor la registró Extremadura, con un 2,4%.