El IMV protege a 35.000 hogares en Castilla-La Mancha y a más de 51.000 menores

El autobús del Ingreso Mínimo Vital (IMV) que estuvo recorriendo España para informar a posibles beneficiarios de la prestación - EFE/Jesús Monroy
El Ingreso Mínimo Vital alcanzó en diciembre a 35.464 hogares de Castilla-La Mancha, donde residen más de 117.800 personas, la mitad menores de edad. La región recibió 15,6 millones de euros en prestaciones y registró además 27.661 hogares con el complemento para la infancia.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha publicado los datos actualizados del Ingreso Mínimo Vital (IMV) correspondientes al mes de diciembre, que confirman la consolidación de esta prestación como una herramienta clave frente a la pobreza en Castilla-La Mancha, especialmente la infantil.

El IMV llegó en diciembre a 35.464 hogares de Castilla-La Mancha, donde viven 117.829 personas. De ese total, 51.065 son menores y 66.764 adultos, según la última estadística difundida por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. La presencia de menores supone un indicador relevante del papel de la prestación en la protección de familias vulnerables.

La región registró además 27.661 hogares con el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), una cobertura adicional dirigida a familias con hijos a cargo. En Castilla-La Mancha lo reciben 53.252 menores, de los cuales 36.897 tienen entre 6 y 17 años. La cuantía media del complemento asciende a 133,29 euros mensuales.

En cuanto a la prestación principal, la cuantía media mensual por hogar en la comunidad fue de 408,08 euros, mientras que cada beneficiario percibió de promedio 122,82 euros. En total, la nómina del IMV en diciembre ascendió a 15,6 millones de euros.

La estadística refleja también el perfil de las personas titulares del IMV en la región: 23.844 mujeres y 11.620 hombres. Por nacionalidad, 28.795 titulares son españoles y 6.662 extranjeros.

Situación en España: más de 2,4 millones de beneficiarios

A escala nacional, el IMV alcanzó en diciembre a 799.553 hogares, donde viven 2.441.647 personas, de las cuales 993.843 son menores (un 40,7%). En más de dos tercios de las familias beneficiarias conviven niños o adolescentes, un total de 547.234 hogares, de los cuales 134.672 son monoparentales.

El CAPI, que complementa al IMV con una ayuda adicional por cada hijo, llegó en diciembre a 563.272 hogares de todo el país. La ayuda media se situó en 68,5 euros por menor y 126,4 euros por hogar, con cuantías diferenciadas según la edad: 115 euros mensuales para menores de 0 a 3 años, 80,5 euros entre 3 y 6 años y 57,5 euros entre 6 y 18 años. Este complemento puede solicitarse incluso sin percibir el IMV debido a sus umbrales de renta más amplios, lo que amplía su alcance como mecanismo de protección.

La ministra de Inclusión, Elma Saiz, destacó que la prestación ha experimentado un crecimiento significativo: al cierre de 2025 había 125.824 prestaciones activas más que un año antes, un aumento del 18,7%, en paralelo al incremento del número total de beneficiarios, que creció un 19,2%.

El perfil nacional continúa marcado por una mayoría femenina: el 68% de las personas titulares y el 53,5% de los beneficiarios son mujeres. La edad media de quienes reciben el IMV es de 28,4 años, que baja a 20,1 años si se excluye a los titulares.

Revalorización del 11,4% en 2026

Las cuantías del IMV experimentarán en 2026 una revalorización del 11,4%, superior al IPC previsto. Según el Ministerio, esta subida responde al compromiso de garantizar prestaciones “dignas y suficientes”, en línea con lo recogido en el Real Decreto-ley 2/2023 y la recomendación 15ª del Pacto de Toledo.

Saiz subrayó que el objetivo es reforzar la lucha contra la pobreza severa, especialmente la infantil: “El Ingreso Mínimo Vital juega un papel muy importante, por lo que debe tener una cuantía digna que permita transitar a una situación mejor”.

Requisitos y funcionamiento del IMV

Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha llegado ya a cerca de 3,4 millones de personas. Para solicitarlo, es necesario residir legal y de forma continuada en España durante al menos un año, acreditar la unidad de convivencia y encontrarse en situación de vulnerabilidad económica. La prestación es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos a la inserción laboral.

El nuevo sistema de doble revisión de ingresos permite además que las familias conozcan con antelación cómo variará su prestación según sus ingresos del año anterior, ofreciendo mayor estabilidad en la planificación económica del hogar.