Huelga en CaixaBank: Un millar de empleados de Castilla-La Mancha, llamados al paro

En la imagen de archivo trabajadores de CaixaBank de Castilla-La Mancha protestan en Toledo por la presión laboral

Los sindicatos convocan un paro de 24 horas coincidiendo con la Junta de Accionistas de la entidad.

Denuncian presión comercial, falta de diálogo y reclaman cambios estructurales en la organización del trabajo.

Un total de cerca de 1.000 trabajadores de CaixaBank en Castilla-La Mancha están llamados a secundar una huelga de 24 horas el próximo 27 de marzo, convocada por la representación sindical de la entidad coincidiendo con la celebración de su Junta General de Accionistas, según han informado las organizaciones convocantes.

La convocatoria ha sido impulsada por los sindicatos UGT, CCOO, SECB, ACCAM, SATE, CSIF, Sindicat de Treballadors CaixaBank, FEC, Intersindical, SIB, Unió Obrera Balear y CGT, que integran la representación legal de la plantilla. En la región, la entidad financiera cuenta con una plantilla cercana al millar de empleados, lo que da dimensión al alcance de la movilización.

La decisión de convocar esta huelga llega tras el “seguimiento masivo” del paro parcial celebrado el pasado 9 de marzo, que, según los sindicatos, superó incluso la participación registrada en la jornada de movilización del 3 de febrero. A pesar de estas protestas, las organizaciones denuncian que existe una “ausencia total de respuesta por parte de la dirección” ante las reivindicaciones trasladadas por la plantilla.

Falta de medidas y deterioro del clima laboral

Según la representación sindical, la entidad no ha planteado hasta ahora “medidas concretas ni compromisos verificables” que permitan abordar los problemas que afectan al día a día de los trabajadores, pese a las reiteradas llamadas al diálogo.

Entre las principales denuncias, los sindicatos señalan que la plantilla continúa sometida a una elevada presión comercial, con objetivos que consideran desproporcionados y un progresivo deterioro del clima laboral en las oficinas.

Ante esta situación, reclaman la apertura de una negociación real que permita introducir cambios estructurales en el modelo comercial y en la organización del trabajo, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y garantizar un entorno más sostenible.

Escalada del conflicto coincidiendo con la Junta

En este contexto, las organizaciones sindicales han decidido intensificar el calendario de movilizaciones y trasladar el conflicto al ámbito público aprovechando la celebración de la Junta General de Accionistas.

El objetivo, explican, es forzar a la dirección de CaixaBank a asumir la necesidad de abordar esta situación y dar respuesta a las demandas de la plantilla.

Asimismo, la representación sindical recuerda que los resultados récord de la entidad son fruto directo del esfuerzo de sus trabajadores, por lo que consideran imprescindible la puesta en marcha de “medidas concretas, medibles y negociadas” que permitan avanzar hacia entornos laborales sostenibles, con respeto profesional y un modelo comercial equilibrado.