Empresarios de Castilla-La Mancha exigen rebajas fiscales ante la crisis energética
El alza del combustible por el conflicto entre EE.UU. e Irán dispara la incertidumbre en Castilla-La Mancha. Las organizaciones empresariales reclaman medidas urgentes, rebajas fiscales y ayudas directas para frenar el impacto económico.
Sectores como transporte, industria o construcción alertan de subidas de costes de hasta el 50% y piden al Gobierno una respuesta más rápida y contundente.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha provocado un impacto global que ya se deja sentir con fuerza en Castilla-La Mancha, donde el incremento de los precios de los combustibles y de la energía ha encendido las alarmas del tejido empresarial, que reclama medidas urgentes para contener los efectos sobre la economía regional.
Las principales organizaciones empresariales de la comunidad han trasladado su preocupación por la escalada de costes energéticos, coincidiendo en un diagnóstico común: la situación genera “miedo e incertidumbre” y amenaza con frenar la actividad económica, la inversión y el empleo en los próximos meses.
En Toledo, el secretario general de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Manuel Madruga, ha advertido de que la actual inflación no responde a un aumento de la demanda, sino directamente a las consecuencias del conflicto internacional. “Estamos teniendo un incremento de precios por la guerra”, ha subrayado.
Madruga ha reclamado medidas fiscales inmediatas, proponiendo rebajar el IVA al menos un 10% para aliviar a los consumidores y reducir los impuestos especiales al 50% para ayudar a los profesionales. Asimismo, ha defendido la implantación de bonificaciones por litro de combustible para todas las empresas con el objetivo de evitar una nueva escalada de precios. “Vamos tarde”, ha criticado, recordando que otros países europeos ya han actuado, como ocurrió durante la guerra de Ucrania.
Miedo e incertidumbre en Ciudad Real
En Ciudad Real, el presidente de la Federación Empresarial (Fecir), Carlos Marín, ha coincidido en la falta de rapidez en la respuesta estatal, señalando que mientras en Europa ya se han aprobado ayudas, en España “todavía estamos esperando”.
Marín ha descrito un escenario de “miedo e incertidumbre” entre las empresas, especialmente en sectores con alto consumo energético. Transporte por carretera, taxis, autobuses o la industria cerámica figuran entre los más afectados por el encarecimiento del combustible y del gas.
El dirigente empresarial ha alertado de un problema añadido: los costes aumentan de forma inmediata, pero las empresas no siempre pueden trasladarlos con la misma rapidez a los precios finales, lo que pone en riesgo la viabilidad de muchos pequeños negocios.
Impacto en la logística y efecto en cadena
En Guadalajara, la presidenta de CEOE-Cepyme, Marisol García, ha puesto el foco en el sector logístico, clave en la provincia, que ya sufre el impacto directo del encarecimiento del combustible.
García ha advertido de que este incremento se traslada a toda la economía, ya que “todo se transporta”, generando un efecto en cadena sobre los precios. Además, ha alertado de consecuencias como la paralización de inversiones y contrataciones, señalando que el paro ya aumentó en febrero y podría seguir esa tendencia.
Ante esta situación, ha reclamado medidas a nivel nacional que permitan reducir la carga sobre las empresas y contener los efectos de la crisis.
Albacete pide un nuevo “escudo social”
Desde Albacete, el presidente de la Federación de Empresarios (Feda), Artemio Pérez, ha advertido de que el impacto del conflicto en Oriente Medio podría ser incluso mayor que el de la guerra de Ucrania, al afectar directamente a los suministros energéticos.
Pérez ha señalado que sectores como el metal y el calzado ya están sufriendo la paralización de proyectos, mientras que en la construcción los costes de materiales como aluminio, ladrillo o metal han aumentado entre un 30% y un 50%.
Aunque ha defendido las bonificaciones al combustible como medida urgente, ha reconocido que solo sirven para “mitigar el daño”, insistiendo en la necesidad de actuar sobre el origen del problema: la producción energética. Además, ha propuesto la creación de un nuevo “escudo social” y empresarial para afrontar los peores escenarios.
Cuenca plantea revisar el sistema del combustible
En Cuenca, el presidente de la Confederación de Empresarios, David Peña, ha respaldado la bajada del IVA del combustible, planteando un equilibrio que permita mantener la recaudación sin perjudicar a empresas y consumidores.
No obstante, ha advertido de las dificultades del sistema de bonificaciones, ya que obliga a las empresas a adelantar el dinero y afrontar trámites burocráticos para recuperarlo.
Por su parte, el presidente de la Asociación Provincial de Transporte (Acutrans), Juan González, ha propuesto revisar la fórmula de cálculo del precio del transporte, incrementando el peso del combustible en los costes:
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Del 30% al 40% en vehículos pesados
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Del 20% al 30% en vehículos de hasta 16 toneladas
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Del 10% al 20% en vehículos ligeros
Asimismo, ha reclamado el cumplimiento obligatorio del artículo 38 de la Ley del contrato de transporte terrestre, para que el precio del transporte se ajuste automáticamente al coste del combustible.
Cecam reclama rebajas fiscales en las medidas del Gobierno
El secretario general de Cecam, Mario Fernández, ha pedido que las medidas que apruebe el Gobierno incluyan reducciones fiscales, criticando que las actuaciones previstas sean “muy quirúrgicas” y centradas en sectores concretos.
Fernández ha defendido que el apoyo debe evitar que el Estado aumente su recaudación a costa del sobrecoste que sufren ciudadanos y empresas. Además, ha advertido de que el conflicto podría prolongarse en el tiempo, por lo que las medidas no deben limitarse al corto plazo.
“Esperamos que ese sobrecoste no termine engordando las arcas del Estado”, ha insistido, reclamando una respuesta estructural que proteja a pymes, autónomos y empresas ante una crisis que amenaza con consolidarse.