Castilla-La Mancha presenta cien aportaciones a la planificación hidrológica 2028
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado este jueves un centenar de aportaciones a los Esquemas Provisionales de Temas Importantes (EpTIs) del cuarto ciclo de planificación hidrológica, que abarca el periodo 2028-2033, cubriendo las siete demarcaciones hidrográficas que atraviesan la región: Tajo, Segura, Júcar, Guadiana, Guadalquivir, Duero y Ebro.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha calificado el trabajo de "verdaderamente colaborativo" y ha destacado que los documentos registrados este jueves dentro del plazo fijado por las confederaciones hidrográficas suponen "unos documentos muy valiosos, tanto desde el punto de vista del análisis como de las propuestas que incorpora", fruto de las cerca de 200 aportaciones realizadas por 71 participantes en mesas de trabajo provinciales.
El Gobierno de Castilla-La Mancha registró este jueves, 28 de mayo de 2026, un centenar de alegaciones a los Esquemas Provisionales de Temas Importantes de las siete demarcaciones hidrográficas que discurren por su territorio, en el marco del cuarto ciclo de planificación hidrológica (2028-2033). La Dirección del Agua de la Consejería de Desarrollo Sostenible presentó los documentos dentro del plazo de información pública habilitado por las confederaciones, siguiendo los principios del Acuerdo de Posición Común en Materia de Agua de Castilla-La Mancha.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, subrayó que las propuestas son el resultado de un proceso participativo que ha involucrado a 71 personas y entidades distribuidas en mesas de trabajo constituidas en cada una de las cinco provincias. Esas mesas generaron cerca de 200 propuestas, cuyo documento de conclusiones fue presentado la semana pasada ante el Consejo del Agua de Castilla-La Mancha. "Es el reflejo del trabajo, del diálogo, del aprendizaje compartido y de la capacidad de cada persona y entidad para aportar sus conocimientos y experiencia con un objetivo común, como es mejorar la gestión y el futuro hídrico de nuestra región", afirmó Gómez.
Las aportaciones se distribuyen de forma desigual entre cuencas, concentrándose en las demarcaciones con mayor presión sobre los recursos regionales: el Guadiana acapara 30 propuestas, el Tajo recibe 22 y el Júcar y el Segura, 18 cada uno. Las demarcaciones del Guadalquivir, el Duero y el Ebro completan el bloque con un menor número de alegaciones, aunque igualmente articuladas sobre los principios del Pacto Regional del Agua.
El enfoque común de todos los documentos pivota sobre tres ejes: el reconocimiento de las especificidades territoriales, la protección de los intereses de las cuencas cedentes y la búsqueda de alternativas al modelo de gestión basado exclusivamente en la reducción de la demanda.
Plan Especial del Alto Guadiana y recarga de acuíferos
En la Demarcación Hidrográfica del Guadiana, el bloque con mayor peso en las alegaciones de la Junta, el ejecutivo regional reclama la prórroga de las medidas contempladas en el Plan Especial del Alto Guadiana, así como la extensión de las concesiones vinculadas a dicho plan. Las propuestas también apuntan a una gestión más flexible de los acuíferos y al impulso de recursos alternativos frente a un modelo centrado en la restricción.
En concreto, se plantea incrementar la disponibilidad hídrica a través de la recarga artificial de acuíferos, el aprovechamiento de aguas regeneradas y el desarrollo de nuevas infraestructuras. Las alegaciones, según explicó Gómez, "se centran en la necesidad de avanzar hacia un modelo de gestión del agua más equilibrado y adaptado a la realidad del territorio, con especial atención a las aguas subterráneas y al impacto socioeconómico de las medidas previstas".
Un apartado específico subraya la importancia del regadío como factor de desarrollo rural y herramienta de lucha contra la despoblación, reclamando mecanismos que permitan su adaptación progresiva sin que las comunidades rurales carguen en solitario con el coste de la transición hídrica.
Tajo: revisión del trasvase y prioridad de la cuenca
Respecto al Tajo, el Gobierno regional centró sus alegaciones en tres grandes bloques: la revisión del modelo de gestión del trasvase Tajo-Segura, la mejora de la calidad del agua y el refuerzo de los caudales ecológicos. Castilla-La Mancha defiende que los intereses de la propia cuenca deben primar sobre las "presiones externas" y reclama mayor rigor técnico en la planificación.
En materia de contaminación, la consejera denunció que la interpretación actual de los problemas de calidad del agua otorga una atención "desproporcionada" a los pequeños municipios en detrimento de los grandes focos urbanos: "Reclamamos que se otorgue mayor peso a los grandes focos de contaminación, especialmente los vertidos de grandes áreas urbanas como Madrid", aseguró Gómez.
Sobre el trasvase Tajo-Segura, las alegaciones instan a que su análisis sea transversal en todos los temas importantes del ciclo —evaluando su impacto real sobre caudales, calidad del agua, acuíferos y ecosistemas— y proponen una revisión de sus reglas de explotación para garantizar el cumplimiento del régimen de caudales ecológicos establecidos. Castilla-La Mancha rechaza que este asunto continúe recibiendo "un tratamiento aislado" en la planificación.
Júcar y Segura: equilibrio interno y fin de los trasvases automáticos
Las alegaciones al Júcar apuntan a reforzar el control de los recursos hídricos de la cuenca y a garantizar un reparto más equitativo entre sus territorios. En particular, la Junta reclama una mayor transparencia en los balances hídricos y una definición rigurosa de los excedentes disponibles antes de adquirir compromisos de transferencias. En el caso del trasvase Júcar-Vinalopó, las alegaciones advierten de que no puede asumirse su viabilidad sin una base técnica que lo respalde, subrayando en todo momento la necesidad de proteger los intereses de los territorios cedentes.
La demarcación del Segura concentra las alegaciones en el sureste de la provincia de Albacete, donde la sobreexplotación de las aguas subterráneas genera un elevado impacto socioeconómico. Castilla-La Mancha critica que el Esquema de Temas Importantes identifique este problema como prioritario "sin plantear soluciones concretas" e insiste en que las zonas de interior —sin acceso a desalación ni grandes inversiones— no pueden soportar en solitario las restricciones. Las propuestas contemplan compensaciones y prioridad de acceso a los nuevos recursos generados, además de rechazar la consideración automática de volúmenes disponibles para trasvases sin determinación anual real de excedentes.
Guadalquivir, Duero y Ebro: adaptación rural y restauración forestal
Para el Guadalquivir, las alegaciones de la Junta exigen adaptar la planificación hidrológica a la realidad del medio rural. El eje central es la propuesta de establecer requisitos de depuración diferenciados para pequeños municipios, evitando que se apliquen de forma homogénea exigencias económicamente inasumibles para poblaciones con escasos recursos. A ello se suma la demanda de poner en marcha actuaciones estratégicas de regulación que continúan pendientes.
En el Ebro, las propuestas se articulan en torno a la gestión de recursos, la calidad del agua y las necesidades territoriales específicas de los municipios castellanomanchegos integrados en esa demarcación. La aportación a la Demarcación del Duero, la más concreta de las siete, propone una medida específica: impulsar actuaciones de restauración hidrológico-forestal como herramienta clave para la gestión del ciclo hidrológico en un territorio donde la presión sobre los recursos hídricos exige soluciones estructurales a largo plazo.
El conjunto de las alegaciones presentadas este jueves sienta las bases de posición de Castilla-La Mancha ante el proceso de planificación hidrológica que determinará la gestión del agua en la región durante el periodo 2028-2033, un ciclo que llegará condicionado por los efectos del cambio climático, la presión de los trasvases y la necesidad de conciliar el desarrollo rural con la sostenibilidad ambiental.