Castilla-La Mancha impulsa la agricultura de precisión con 46 millones en ayudas

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, este miércoles en Sigüenza (Guadalajara)

La Junta destaca la modernización del campo con 1.700 equipos subvencionados.

La región lidera la ejecución de fondos europeos para innovación agraria.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reafirmado su apuesta por la modernización del sector agrario con una inversión de 46 millones de euros en ayudas a la agricultura de precisión, que han permitido la adquisición de más de 1.700 equipos tecnológicos en los últimos cuatro años. Así lo ha señalado este miércoles el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, durante una visita a Sigüenza y Pelegrina (Guadalajara).

El titular regional ha subrayado que estas ayudas, vinculadas a las tecnologías 4.0, permiten a los agricultores optimizar el uso de recursos como el agua y los fertilizantes, mejorar la toma de decisiones mediante datos precisos y avanzar hacia explotaciones más competitivas, sostenibles y adaptadas a retos como el cambio climático o la situación geopolítica.

En concreto, el Ejecutivo autonómico ha impulsado cuatro convocatorias consecutivas de esta línea de ayudas, logrando incrementar los fondos desde los 7 millones iniciales hasta los 46 actuales, gracias a la absorción de recursos no ejecutados por otras comunidades autónomas.

Entre el equipamiento subvencionado destacan 31 cosechadoras, 30 vendimiadoras, 256 pulverizadores o atomizadores, 148 abonadoras, 230 sistemas de guiado GPS y 550 tractores, lo que refleja el alcance de esta política de modernización del campo regional.

Ejemplo práctico en Pelegrina

El consejero ha visitado la explotación de Jesús Morencos, agricultor y ganadero de Pelegrina, pedanía de Sigüenza (Guadalajara), dedicada a cultivos extensivos y pastos para su cabaña ovina.

Gracias a estas ayudas, Morencos ha podido adquirir una cosechadora con autoguiado GPS, una inversión clave para mejorar la eficiencia de su trabajo diario. La subvención ha cubierto el 40% del coste total, facilitando su incorporación a la agricultura de precisión.

Desde la Junta destacan que este caso ejemplifica tanto la capacidad de Castilla-La Mancha para ejecutar con éxito los fondos europeos como el compromiso de los propios agricultores con la innovación y la mejora de sus explotaciones.

Liderazgo en fondos europeos

Martínez Lizán ha remarcado que la región se sitúa entre las comunidades con mayor nivel de ejecución del Componente 3 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, destinado a la modernización del sector agroalimentario.

Este posicionamiento ha permitido ampliar significativamente la financiación inicial y consolidar a Castilla-La Mancha como un referente en la implementación de políticas de innovación agraria.

Refuerzo de los servicios rurales en Sigüenza

Antes de la visita a la explotación, el consejero recorrió la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Sigüenza (Guadalajara), acompañado por la alcaldesa María Jesús Merino, la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa María García, y el delegado provincial de Agricultura, Santos López.

La oficina, ubicada actualmente en un edificio municipal, ha mejorado su funcionamiento al evitar costes de alquiler, integrarse con otros servicios públicos y reforzar la atención, accesibilidad y cercanía al medio rural.

Este servicio da cobertura a la Sierra Norte de Guadalajara, agrupando a 85 municipios con una población dispersa, lo que incrementa la relevancia de la asistencia técnica prestada a agricultores y ganaderos. Cuenta con ocho trabajadores y depende de ella la Unidad Técnica Agrícola (UTA) de Atienza.

En el conjunto de la región existen 46 Oficinas Comarcales Agrarias, apoyadas por 24 Unidades Técnicas Agrícolas y Ganaderas, que permiten acercar la atención especializada a las zonas rurales más alejadas y con mayores dificultades de acceso.

El consejero ha concluido que estas actuaciones suponen un respaldo directo al medio rural, contribuyendo a la cohesión territorial y a la fijación de población en las zonas más despobladas de Castilla-La Mancha.