Castilla-La Mancha destina 57 millones a accesibilidad y rehabilitación de viviendas

Castilla-La Mancha destina 57 millones a accesibilidad y rehabilitación de viviendas

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha invertido más de 57,2 millones de euros en rehabilitación edificatoria y accesibilidad desde 2019, lo que ha permitido mejorar 15.821 viviendas en toda la región. La cifra fue anunciada este lunes en Ocaña (Toledo), donde la directora general de Vivienda visitó una actuación financiada con fondos públicos.

La inversión ha beneficiado a más de 47.000 personas, según destacó la directora general de Vivienda, Salu García Alfaro, quien subrayó que el programa no se limita a instalar rampas o ascensores, sino que apunta a garantizar la autonomía e igualdad de oportunidades para mayores, personas con discapacidad y vecinos en general.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destinado más de 57,2 millones de euros a mejorar la accesibilidad y rehabilitar viviendas desde 2019, según anunció este lunes la directora general de Vivienda, Salu García Alfaro, durante una visita a una actuación ejecutada en Ocaña (Toledo). La intervención, financiada con 104.000 euros de ayudas públicas, ha transformado el acceso al inmueble de la calle Doctor Manzanares, número 18, y sirve de ejemplo del alcance que está teniendo la política regional de vivienda.

García Alfaro realizó la visita acompañada por el alcalde de Ocaña, Eduardo Jiménez, y el delegado de Fomento en la provincia de Toledo, Jorge Moreno. Los tres recorrieron las mejoras realizadas en el edificio, donde se ha procedido a la apertura de huecos en los forjados para la implantación de un ascensor, la ejecución de la estructura portante necesaria y las adaptaciones interiores precisas para garantizar la accesibilidad de todo el inmueble.

La directora general subrayó que la actuación en Ocaña no es un caso aislado: "Desde el año 2019 se han invertido más de 57 millones de euros en materia de rehabilitación edificatoria, con algún componente de accesibilidad para estos edificios o comunidades de propietarios, llegando a más de 15.800 viviendas y beneficiando a más de 47.000 personas o familias", afirmó García Alfaro.

Un concepto amplio de accesibilidad

Más allá de las obras físicas, la responsable de Vivienda quiso precisar el significado real del término accesibilidad tal y como lo entiende el Gobierno regional. "Cuando hablamos de accesibilidad no hablamos solamente de instalar una rampa o de instalar un ascensor, sino que hablamos precisamente de que una persona mayor pueda moverse con autonomía y pueda permanecer en el edificio o en su hogar, durante el tiempo que considere; que una persona con discapacidad lo haga con autonomía también; y que cualquier vecino pueda salir o entrar del edificio sin ningún tipo de impedimento y con total seguridad y sin ningún obstáculo. Por lo tanto, hablamos en este caso de igualdad de oportunidades para todo el mundo", declaró García Alfaro.

Bajo esa filosofía, las actuaciones subvencionadas abarcan un amplio catálogo de mejoras: instalación de ascensores, rampas, plataformas y salvaescaleras; automatismos para la apertura de puertas; sistemas tecnológicos de apoyo a personas con discapacidad; dispositivos de comunicación y señalización accesible; mejoras en baños y cocinas; y soluciones de domótica orientadas a favorecer la autonomía personal.

Parte de una estrategia más amplia

La directora general señaló que las ayudas a la accesibilidad y la rehabilitación se integran dentro de una estrategia regional de vivienda más amplia, impulsada por el presidente de la Junta, Emiliano García-Page. Esa hoja de ruta incluye, además de las actuaciones en accesibilidad, programas de rehabilitación energética, ayudas al alquiler, el Bono Alquiler Joven y líneas de apoyo a la adquisición de vivienda en municipios de menos de 10.000 habitantes.

García Alfaro calificó la actuación de Ocaña como "un ejemplo del impacto que están teniendo las políticas públicas de accesibilidad impulsadas por el Gobierno de García-Page", y la enmarcó en un esfuerzo sostenido durante los últimos siete años para mejorar el parque residencial de la región, con especial atención a los colectivos más vulnerables y a los entornos rurales donde el envejecimiento de la población y del propio parque de edificios presenta los retos más urgentes.