Castilla-La Mancha asume la Vicepresidencia del Intergrupo del Vino en la UE

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, asiste, en Bruselas, a la reunión del Intergrupo del Vino, en la que se designa la Vicepresidencia de este Intergrupo a Castilla-La Mancha.

Castilla-La Mancha asumió este miércoles la Vicepresidencia del Intergrupo del Vino del Comité Europeo de las Regiones (CdR), el órgano creado en 2025 para defender los intereses del sector vitivinícola ante las instituciones de la Unión Europea.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, calificó el nombramiento como "un honor y una responsabilidad" y avanzó las prioridades que la región llevará a Bruselas: el futuro de la Intervención Sectorial Vitivinícola en la próxima PAC, el fomento de la promoción exterior y la apertura de nuevos mercados ante la caída del consumo en Europa.

Castilla-La Mancha dio este miércoles 1 de julio de 2026 un paso decisivo en su proyección europea al asumir la Vicepresidencia del Intergrupo del Vino del Comité Europeo de las Regiones (CdR), el foro creado en 2025 para trasladar la voz de los territorios productores a las instituciones comunitarias. La región comparte la dirección del organismo con la presidencia de Burgenland (Austria) y con Piamonte (Italia), que ostenta la otra vicepresidencia. El nombramiento se formalizó en Bruselas, donde el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, representa a la región junto al presidente de la Junta, Emiliano García-Page, y al vicepresidente segundo, José Manuel Caballero.

"Para Castilla-La Mancha es un honor y una responsabilidad asumir la vicepresidencia desde la que vamos a defender y promover los intereses con políticas que garanticen su competitividad, sostenibilidad y futuro. Es nuestra obligación como administración, pero también es nuestro compromiso", declaró Martínez Lizán en sus primeras palabras tras la designación. El consejero subrayó que la región, con la mayor superficie de viñedo del mundo, tiene "esa responsabilidad moral, pero también administrativa" de encabezar la defensa del sector ante Europa.

La designación no es un reconocimiento simbólico. Desde esta nueva posición, Castilla-La Mancha contribuirá a la definición de la agenda política del vino en Europa, trasladando a las instituciones comunitarias las necesidades de los territorios productores, fortaleciendo la cooperación entre regiones vitivinícolas y promoviendo iniciativas que refuercen la competitividad del sector ante los desafíos económicos, comerciales y medioambientales de los próximos años.

La ISV, prioridad en la negociación de la futura PAC

El principal frente que Castilla-La Mancha defenderá en el Intergrupo es el mantenimiento de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) como instrumento obligatorio en la futura Política Agraria Común (PAC) y en el próximo Marco Financiero Plurianual. Martínez Lizán apostó por que esta herramienta dé respuesta integral al sector: apoyo a las inversiones en elaboración y transformación del vino, procesos de reestructuración que permitan adaptar las variedades a la demanda actual y garantía de la valorización de los subproductos para generar valor añadido a la producción primaria.

El consejero situó el descenso del consumo de vino en Europa como uno de los grandes retos que la ISV debe afrontar: "Habrá que atender a esta circunstancia, pero sobre todo preparar al sector para que pueda afrontarla con viabilidad." En ese sentido, reclamó que la ISV "tenga fuerza en la Política Agraria" para garantizar un apoyo real a las bodegas y cooperativas.

Promoción exterior y nuevos mercados, claves para sostener el sector

Junto a la PAC, la región impulsará en Bruselas la intensificación de la promoción exterior del vino, con especial atención a la simplificación burocrática. Martínez Lizán señaló que los costes de justificación de los programas de promoción son "lo que tal vez más está perjudicando ahora mismo a muchas cooperativas e industrias vitivinícolas para poder salir al exterior".

El consejero también abogó por aprovechar el tirón de mercados emergentes como nuevos consumidores de vino: "Podemos tener una alternativa real al gran problema que tenemos en estos momentos, que es la escasez de consumo en el territorio europeo." Esta estrategia de diversificación geográfica se presenta como uno de los vectores centrales de la agenda que la región defenderá desde la vicepresidencia.

Toledo acogerá en octubre la próxima reunión del Intergrupo

Tras asumir la vicepresidencia, Martínez Lizán invitó al resto de regiones integrantes del Intergrupo a desplazarse a Toledo (Toledo) en octubre, en el marco de la Comisión NAT del Comité Europeo de las Regiones, para conocer de primera mano el potencial vitivinícola de Castilla-La Mancha.

La región que se presentará ante sus socios europeos suma 25 figuras de calidad vínicas, 71 variedades aptas para la producción de vino y tiene como variedad mayoritaria la Airén. El sector del vino representa el 5% del PIB regional, en torno a 2.000 millones de euros, lo que el consejero calificó de "fundamental para el desarrollo socioeconómico de nuestro territorio".

El programa de la visita combinará reuniones técnicas con visitas a instalaciones emblemáticas. Entre las ya confirmadas figura la Cooperativa Virgen de las Viñas de Tomelloso (Ciudad Real), a la que Martínez Lizán describió como "una de las joyas que tenemos en Castilla-La Mancha". La cooperativa es la mayor del mundo por volumen, con una producción de 300 millones de kilos de uva, y cuenta además con un museo de arte resultado de la inversión social de sus viticulores. "Cuando la vean, se quedarán pequeñas las palabras que yo hoy estoy diciendo", aseguró el consejero.

Variedades, cambio climático y enoturismo, en el orden del día

La sesión inaugural del Intergrupo del Vino abordó también otros asuntos de interés para las regiones productoras europeas. Entre ellos, el análisis de distintas variedades de uva y su contribución a la diversificación y competitividad del sector, un debate especialmente relevante en un contexto marcado por la evolución de los mercados y la necesaria adaptación al cambio climático.

El foro trató asimismo el papel del enoturismo como palanca de desarrollo económico para las regiones vitivinícolas. Martínez Lizán defendió que la promoción turística ligada al vino debe entenderse como "una oportunidad más de implementación de economía al viticultor y a la industria enológica", y citó las iniciativas ya en marcha para poner en valor variedades propias como la Airén, la Bobal o la Monastrell, descritas como "variedades muy arraigadas en el territorio que ofrecen peculiaridades en sus vinos y que pueden ir perfectamente conjugadas con ese aspecto cultural, tradicional e incluso histórico". Para el consejero, el enoturismo no es solo una herramienta de imagen: su objetivo final es que "sirva de promoción de venta de nuestros vinos" en el mercado internacional.

Castilla-La Mancha llega así a la dirección del principal foro vitivinícola del Comité Europeo de las Regiones en un momento crítico para el sector, con el consumo europeo en retroceso y la nueva PAC todavía por negociar. La región, que concentra la mayor extensión de viñedo del mundo y una industria que mueve 2.000 millones de euros al año, tiene ahora un asiento en la mesa donde se definirán las reglas del juego para la próxima década.