Cecam alerta: el 90% de las bajas jóvenes son por salud mental

El presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM), Ángel Nicolás, en una imagen de archivo - EFE/Ismael Herrero

La Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam) tiene fijada para este mes una reunión con el Gobierno regional para abordar el "problema" del absentismo laboral, cuya evolución en los últimos años ha generado una profunda preocupación en el tejido empresarial castellanomanchego.

Su presidente, Ángel Nicolás, reconoció este martes que los empresarios desconocen las causas reales del incremento: "No sabemos realmente lo que está ocurriendo". Nicolás apuntó que el 90% de las bajas correspondientes a personas de entre 25 y 65 años obedecen a problemas de salud mental, una categoría que calificó de "agujero negro" por la dificultad de verificar y gestionar esos diagnósticos.

El presidente de Cecam, Ángel Nicolás, alertó este martes del incremento "brutal" del absentismo laboral registrado en Castilla-La Mancha durante los últimos seis años y anunció que la patronal regional mantendrá este mes una reunión con el Gobierno de Castilla-La Mancha para analizar las causas y buscar soluciones conjuntas. Nicolás realizó estas declaraciones a preguntas de los medios momentos antes de reunirse en Toledo con la presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Ángela de Miguel.

El dirigente empresarial centró su diagnóstico en la Incapacidad Temporal por Contingencia Común (ITCC), que definió como el "gran agujero negro" del sistema. A diferencia de los accidentes de trabajo —para los que existen herramientas de prevención y protocolos establecidos—, las bajas por contingencia común carecen, a juicio de Nicolás, de mecanismos eficaces de control y seguimiento. "Si estamos en el ahorro de costes, vamos a ver qué está pasando con la ITCC, porque el accidente de trabajo se puede acometer ya que hay herramientas para hacerlo, pero lo que es la ITCC es el gran agujero negro y no sabemos muy bien lo que está ocurriendo allí", argumentó.

La patronal ha dado ya pasos internos para afrontar el problema: ha constituido una comisión específica sobre absentismo y ha respaldado la creación del Instituto Regional de Seguridad y Salud Laboral, un organismo destinado a investigar tanto la siniestralidad laboral como la evolución de las bajas por contingencia común, cuyo coste económico calificó de "tremendo" para el conjunto del país.

La salud mental en el punto de mira

Los datos que maneja Cecam sitúan la salud mental como el factor determinante del fenómeno. Según Nicolás, más del 300% del aumento de la ITCC en el último lustro corresponde a trabajadores de entre 25 y 65 años, y el 90% de esas bajas se atribuye a problemas de salud mental. El presidente de la patronal admitió, sin embargo, la dificultad para validar estos diagnósticos: "Una persona con 25, 30 o 34 años puede decir que tiene una crisis de ansiedad o no, pero el problema que tenemos es que Atención Primaria, que no es especialista en salud mental, no lo deriva a salud mental y si lo deriva, que está absolutamente colapsada, pueden tardar seis, siete, ocho o diez meses en atender a esa persona".

Nicolás señaló "claramente" que el estado de la sanidad pública influye de manera directa en la escalada del absentismo. En ese contexto, reivindicó el papel de las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social como "aliado eficaz" para aliviar la presión asistencial, y cuestionó la oposición de los sindicatos a ampliar sus competencias. La reflexión llegó a colación de unas declaraciones realizadas ese mismo martes por CCOO, que reclamó integrar a las mutuas como entidades gestoras de la Seguridad Social. Nicolás respondió con ironía: lamentó que se les pida "que lo hagamos gratis" y que "dediquemos todo nuestro personal a resolver las listas de espera de la Seguridad Social a coste cero".

Respaldo a la regularización de inmigrantes, con matices

La jornada también deparó pronunciamientos de Cecam sobre la política migratoria. Nicolás se mostró favorable al proceso de regularización de trabajadores inmigrantes impulsado por el Gobierno central, aunque condicionó su apoyo a la puesta en marcha de itinerarios formativos previos al acceso al mercado laboral. "Ahora mismo hay ofertas de trabajo que no se cubren y no se cubren porque no hay formación o no hay gente que quiera acceder ahí", señaló, aludiendo a sectores con déficit estructural de mano de obra, como la construcción o el transporte.

El presidente de Cecam defendió un enfoque ordenado de la acogida: "A las personas que vienen de manera ilegal a este país no se las puede dejar en la calle porque no tienen otra cosa que hacer que delinquir para comer. Lo que hay que hacer es acogerlas con un itinerario formativo que les procure un futuro y poder tener una vida medianamente normal".

La presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, compartió ese planteamiento y abogó por diseñar "un modelo donde se trabaje con estas personas que se van a regularizar, en la parte de formación y en la parte de orientación hacia el empleo".

Microempresas, en el punto de mira de Cepyme

De Miguel aprovechó su comparecencia para trasladar la difícil situación de las microempresas en España. Según los datos que manejó la presidenta de la patronal nacional de pequeña y mediana empresa, desde la pandemia han desaparecido 25.000 microempresas en el país, una sangría que atribuyó a la acumulación de cargas regulatorias y al aumento de los costes laborales. "Las políticas públicas que no están pensadas para la empresa más pequeña y con unas exigencias de todo tipo hacen inviables las microempresas en el país", denunció. A esas dificultades añadió, en la misma línea que Nicolás, el impacto creciente del absentismo laboral, que emerge así como uno de los principales factores de presión sobre el tejido empresarial a ambas escalas, regional y nacional.