Castilla-La Mancha refuerza la prevención y control de la lengua azul
La Junta actualiza las recomendaciones para explotaciones ganaderas ante el riesgo de expansión del virus en toda la península.
La vacunación, el control del vector y la detección precoz se consolidan como pilares clave frente a una enfermedad sin tratamiento curativo.
El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y la Dirección General de Ordenación Agropecuaria, ha actualizado las recomendaciones dirigidas a las explotaciones ganaderas para reforzar la prevención y el control de la lengua azul, una enfermedad vírica que afecta principalmente a rumiantes —especialmente ovinos y bovinos— y que se transmite mediante insectos del género culicoides.
Estas directrices han sido elaboradas en coordinación con organizaciones profesionales agrarias, las Asociaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) y el Consejo de Colegios Profesionales de Veterinarios de Castilla-La Mancha. La Consejería las ha distribuido a las delegaciones provinciales, que a su vez las han remitido a las Oficinas Comarcales Agrarias (OCAS) y a los veterinarios de explotación, además de hacerlas llegar directamente a organizaciones agrarias, ADSG y colegios veterinarios.
La lengua azul, enfermedad de declaración obligatoria, exige que cualquier sospecha sea comunicada de forma inmediata a los Servicios Veterinarios Oficiales. Para facilitar este procedimiento, la Administración regional recuerda que los ganaderos disponen de un formulario específico en la sede electrónica para notificar posibles casos.
La Dirección General advierte además de un riesgo real de infección en toda la península, debido a la circulación de los serotipos 1, 3, 4 y 8 del virus. En el caso concreto de Castilla-La Mancha, el cambio climático está favoreciendo su carácter endémico, lo que obliga a mantener medidas de prevención continuadas en las explotaciones.
Vacunación: principal herramienta frente al virus
La Consejería insiste en que la vacunación es la herramienta más eficaz para proteger a los animales, ya que no existe tratamiento curativo. Se considera, por tanto, la única vía para proteger la cabaña ganadera y reducir el impacto sanitario y económico de la enfermedad.
Durante 2025, los serotipos predominantes en España y en Castilla-La Mancha han sido el 3 y el 8, con detecciones puntuales de los serotipos 1 y 4. Dado que no existe inmunidad cruzada, se recomienda vacunar a los animales frente a todos los serotipos circulantes cada año, siendo la vacunación generalizada la única forma de alcanzar inmunidad de rebaño.
Las vacunas deben administrarse conforme a las indicaciones del fabricante. En el caso del serotipo 3, se aconseja una dosis de refuerzo entre cinco y seis meses después. La Dirección General subraya que estas vacunas no provocan la enfermedad, aunque pueden causar fiebre leve como respuesta del sistema inmunitario.
Asimismo, se recomienda vacunar únicamente rebaños sanos, sin signos de infección y en un momento reproductivo adecuado, además de que los animales estén previamente desparasitados. Un buen estado sanitario reduce significativamente la gravedad de los síntomas en caso de infección.
En cuanto al calendario, la vacunación debe realizarse antes del inicio de la actividad del vector, situando el periodo óptimo entre abril y mayo para garantizar una protección eficaz.
Para explotaciones orientadas a la exportación, la Consejería aconseja revisar los requisitos sanitarios específicos del país de destino, ya que algunos exigen vacunación frente a determinados serotipos.
Control del vector: clave para frenar la transmisión
El documento también incide en el control de los insectos transmisores, cuyo pico de actividad se concentra a finales del verano y durante el otoño.
Para reducir su presencia, se recomienda aplicar repelentes o desinsectantes en animales, instalaciones y vehículos de transporte, instalar telas mosquiteras en puntos sensibles y evitar la acumulación de agua estancada y estiércol, factores que favorecen la proliferación del vector.
La Consejería recuerda que, sin la presencia del vector, la enfermedad no puede transmitirse, por lo que estas medidas resultan esenciales dentro de la estrategia de control.
Compromiso con la sanidad animal
Con esta actualización, el Gobierno regional refuerza su compromiso con la sanidad animal, la prevención de enfermedades emergentes y la protección del sector ganadero de Castilla-La Mancha. Asimismo, subraya que la colaboración entre ganaderos, técnicos y veterinarios es fundamental para minimizar el impacto de la lengua azul y garantizar la continuidad de la actividad productiva en la región.