Castilla-La Mancha reduce su déficit a 142 millones, el 0,23% del PIB

Castilla-La Mancha reduce su déficit a 142 millones, el 0,23% del PIB

Castilla-La Mancha cerró el primer trimestre del año con un déficit de 142 millones de euros, equivalente al 0,23% de su PIB, según los datos de ejecución presupuestaria publicados por el Ministerio de Hacienda. La cifra supone una mejora sustancial respecto al mismo período de 2024, cuando el desfase ascendía a 236 millones, el 0,40% del PIB regional.

El descenso del déficit en la región se enmarca en una tendencia general de las comunidades autónomas españolas, que en conjunto redujeron su desequilibrio presupuestario un 36,1% hasta los 3.506 millones de euros, impulsadas por el aumento de las transferencias estatales y por el crecimiento de la recaudación tributaria.

Castilla-La Mancha mejoró notablemente su posición presupuestaria en el arranque de 2025, al cerrar el primer trimestre con un déficit de 142 millones de euros —el 0,23% de su Producto Interior Bruto—, frente a los 236 millones registrados en el mismo periodo del año anterior, cuando el desfase representaba el 0,40% del PIB regional. Los datos, publicados ese viernes por el Ministerio de Hacienda, reflejan un ajuste de casi 94 millones de euros en el saldo de las cuentas autonómicas, lo que supone una reducción porcentual cercana al 40%.

El resultado de la región debe leerse, no obstante, en el contexto del comportamiento fiscal del conjunto de las administraciones públicas españolas, que acumularon en el primer trimestre un déficit agregado de 4.310 millones de euros —el 0,24% del PIB—, un 31,2% inferior al del mismo período de 2024. Hacienda atribuye en gran medida esta mejoría al menor gasto asociado a la dana que devastó amplias zonas del país a finales del año pasado.

La comparación ajustada por ese factor extraordinario ofrece, sin embargo, una lectura más matizada. Si se descuenta el impacto de la dana tanto en 2025 (113 millones) como en el primer trimestre de 2024 (2.519 millones), el déficit público se situaría en 4.197 millones, un 12,2% más que en el período anterior, lo que revela que el saneamiento del conjunto de las cuentas públicas obedece en parte a la menor excepcionalidad del gasto asociado a la catástrofe natural.

El Estado concentra el grueso del desequilibrio

La mayor parte del déficit del sector público se concentró, como es habitual, en la Administración Central, que acumuló un desfase de 4.133 millones de euros —el 0,23% del PIB—, un 12,2% más que en el mismo trimestre de 2024. El incremento responde, según Hacienda, a las mayores transferencias realizadas a las comunidades autónomas, tanto por el sistema de financiación autonómica como por el abono de 1.413 millones correspondientes al impuesto a la banca de 2024.

En sentido contrario, las comunidades autónomas en su conjunto lograron reducir su déficit conjunto un 36,1%, hasta los 3.506 millones de euros (0,2% del PIB). La reducción se sustentó tanto en el mayor volumen de transferencias recibidas desde el Estado como en el crecimiento del 11,9% en la recaudación tributaria propia.

El comportamiento entre regiones fue, no obstante, dispar. Todas cerraron el trimestre en déficit, con las excepciones de Asturias, que lo hizo en equilibrio presupuestario, y de Navarra y País Vasco, únicas comunidades que registraron superávit, del 0,83% y el 0,15% de su PIB respectivamente. Castilla-La Mancha, pese a seguir en terreno negativo, se situó en el tramo más contenido del déficit autonómico con ese 0,23%.

La Seguridad Social, en superávit

Un contrapeso significativo al déficit del Estado y las comunidades llegó de la Seguridad Social, que acumuló en el primer trimestre un superávit de 3.329 millones de euros (0,19% del PIB), un 14,6% superior al del mismo período del año anterior. El buen comportamiento del organismo se sustentó en el aumento de los ingresos por cotizaciones sociales, que crecieron un 8,3% respecto al primer trimestre de 2024, reflejo directo de la fortaleza del mercado laboral y de las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional.

El Estado cuadruplica su déficit hasta abril

Los datos avanzados por el Ministerio de Hacienda también incluyeron la ejecución presupuestaria del Estado hasta el mes de abril, un período en el que el desfase se situó en 2.749 millones de euros, más de cuatro veces el registrado en los mismos cuatro meses de 2024, cuando el déficit apenas alcanzó los 629 millones. La cifra equivale al 0,15% del PIB.

El fuerte incremento del gasto en el primer cuatrimestre —un 10% más en términos interanuales— explica en gran medida este deterioro. La principal partida, las transferencias a otras administraciones, repuntó un 9,8%, impulsada tanto por los 1.500 millones destinados a compensar a las explotaciones agrarias por las pérdidas derivadas de las borrascas de principios de año, como por el incremento de los recursos transferidos a las comunidades autónomas, que ascendieron a 34.952 millones, un 11,2% más.

A este aumento se suman crecimientos significativos en otras partidas relevantes: las aportaciones a la Unión Europea se dispararon un 41%; los intereses de la deuda crecieron un 6,5%; la remuneración de asalariados públicos subió un 5,5%, y los consumos intermedios avanzaron un 4,9%.

Los ingresos crecen, pero no compensan el gasto

En el lado de los ingresos, el Estado recaudó 101.798 millones de euros en el primer cuatrimestre, un 7,8% más que en el mismo período de 2024. El crecimiento se apoyó principalmente en el aumento de la recaudación tributaria, que se incrementó un 8,3% en términos interanuales.

Por grandes figuras impositivas, el IRPF fue el tributo con mayor dinamismo, con un crecimiento del 11,6%. Le siguió el impuesto sobre sociedades, que avanzó un 10,3%, y el IVA, que creció un 5,8%, dato que ya recoge el impacto de la rebaja del tipo aplicado a los productos energéticos vigente desde el 22 de marzo, aunque el Ministerio no ha cuantificado su efecto concreto sobre la recaudación. Adicionalmente, el primer pago fraccionado del impuesto a la banca aportó 543 millones a las arcas del Estado.

A pesar del avance de los ingresos, la diferencia con el ritmo de crecimiento del gasto —diez puntos porcentuales más— explica la quadruplicación del déficit del Estado respecto al mismo período del año anterior, un dato que anticipa un ejercicio presupuestario con tensiones en las cuentas públicas si el gasto no se modera en los próximos meses.