Castilla-La Mancha activa 18 medidas contra la plaga de conejos

La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, informa sobre el Plan de acción frente a la sobrepoblación de conejo de monte.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado un plan con 18 medidas y 4 millones de inversión para frenar la sobrepoblación del conejo de monte, ante el creciente impacto en cultivos y ecosistemas. La estrategia incluye nuevas ayudas, control intensivo y una mesa regional de coordinación.

Las organizaciones agrarias reaccionan con matices: Asaja considera que las medidas llegan “tarde e insuficientes” y reclama más ambición y herramientas como piensos esterilizantes, mientras que UPA valora el plan como un “avance” fruto de la presión del sector y destaca la importancia de la coordinación institucional.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado un plan integral con 18 medidas estratégicas para frenar la sobrepoblación del conejo de monte en la región, ante el aumento de los daños en explotaciones agrarias y su impacto en ecosistemas protegidos. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha presentado este jueves en Toledo la estrategia, que combina actuaciones cinegéticas, tecnológicas, administrativas y ayudas directas al sector.

La iniciativa, en la que trabajan desde hace meses las consejerías de Desarrollo Sostenible y de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, busca reforzar el control poblacional y apoyar a los agricultores en las zonas más afectadas, mediante una actuación coordinada entre administraciones, cazadores y organizaciones agrarias.

Entre las principales novedades figura la creación de la Mesa permanente del conejo de monte, un órgano de coordinación que se constituirá en las próximas semanas con hasta 32 representantes de la Junta, la Administración del Estado, diputaciones, organizaciones agrarias (Asaja y UPA), Federación de Caza, colectivos conservacionistas y organismos de investigación.

Coordinación institucional y nuevas ayudas al campo

La consejera ha subrayado que esta mesa permitirá un seguimiento “conjunto y constante” del problema, al tiempo que se impulsarán también mesas provinciales para adaptar las medidas al territorio.

En paralelo, el Ejecutivo autonómico prepara una nueva convocatoria de ayudas para proteger cultivos, con subvenciones de hasta el 70% para protectores individuales y cerramientos metálicos, una línea que se está diseñando junto a las organizaciones agrarias.

Además, se eliminarán penalizaciones de la PAC por daños causados por conejos o por la retirada de majanos, y se reforzará el sistema de compensaciones a través de Agroseguro, al que la Junta destina 5,6 millones de euros en 2026 para cubrir daños de fauna.

Equipos especializados y control nocturno

El plan pone el foco en actuar directamente sobre el terreno con nuevos Equipos de Control de Fauna (ECOFA), integrados por huroneros profesionales que trabajarán a jornada completa en zonas sensibles como lagunas, vías pecuarias o taludes de carreteras.

Estos equipos han sido presentados este mismo jueves en la laguna de Manjavacas (Cuenca), junto a un refuerzo del cuerpo de agentes medioambientales que incorpora caza nocturna con visores y carabinas específicas (calibres .22 y .17), con previsión de extender el modelo al resto de provincias tras completar la formación.

Según Gómez, “la situación actual exige reforzar la presencia sobre el terreno con equipos especializados capaces de actuar de manera ágil y eficaz”.

Cajas trampa, cazadores y seguridad vial

Otra de las medidas destacadas es la autorización excepcional del uso de cajas trampa en parcelas agrícolas, atendiendo a las demandas del sector. Las delegaciones provinciales podrán conceder permisos puntuales dentro del marco legal, también en lindes y ribazos.

Asimismo, se creará una bolsa de cazadores, en coordinación con la Federación de Caza, para participar en jornadas de control poblacional, especialmente en humedales manchegos, priorizando la incorporación de jóvenes y mujeres.

En materia de infraestructuras, el plan contempla actuaciones en puntos críticos de la Autovía de los Viñedos, con la instalación de vallados específicos enterrados y con visera superior para mejorar la seguridad vial y evitar la entrada de fauna.

El conjunto de medidas cuenta con una inversión estimada de cuatro millones de euros y se plantea como un “plan vivo”, susceptible de incorporar nuevas acciones en los próximos meses.

Medidas ya en marcha: emergencia cinegética y capturas masivas

La consejera ha recordado que la región “no parte de cero”. En 2026 se ha ampliado la declaración de comarca de emergencia cinegética a 364 municipios, lo que supone el 42,8% del territorio regional, tras incorporar 56 nuevos municipios.

Esta resolución ha permitido agilizar trámites y ampliar los periodos hábiles de caza, además de impulsar capturas en humedales de Toledo, Ciudad Real y Cuenca mediante hurón y redes.

En términos de gestión, se mantiene el convenio con ASICCAZA para fomentar la comercialización de carne de conejo silvestre, ampliando el proyecto piloto iniciado en Las Pedroñeras (Cuenca), y promoviendo campañas de consumo por sus propiedades.

Las capturas superan los dos millones de ejemplares anuales, a lo que se suman datos como los más de 16.000 conejos capturados en 2025 por Carreteras del Estado o los más de 12.000 en la Autovía de los Viñedos, además de actuaciones de Adif en sus infraestructuras.

También se contempla el traslado de ejemplares capturados vivos a zonas donde escasea la especie o a centros de recuperación para alimentar fauna protegida.

Llamamiento a agricultores y cazadores

Mercedes Gómez ha trasladado un mensaje de colaboración a agricultores, cazadores y administraciones provinciales, destacando iniciativas como las ya impulsadas por la Diputación de Cuenca con asesoramiento técnico regional.

“Estamos esperanzados en que estas cifras se superen y se pueda disminuir de forma sustancial la abundancia del conejo de monte en nuestro territorio”, ha concluido la consejera de Desarrollo Sostenible.

Reacciones de las organizaciones agrarias

Las organizaciones agrarias han valorado el plan con matices, coincidiendo en la necesidad de actuar pero mostrando diferencias en la valoración de su alcance. Por un lado, Asaja Castilla-La Mancha ha advertido de que las medidas “llegan muy tarde y resultan insuficientes” tras más de dos décadas reclamándolas sin respuesta, mientras que UPA Castilla-La Mancha considera que suponen un “avance” fruto de la presión del sector.

Desde Asaja, su presidente, José María Fresneda, ha insistido en que el éxito del plan dependerá de su aplicación “inmediata, coordinada y simultánea”, alertando de que “si no se ponen en marcha todas a la vez y con urgencia, no vamos a notar ningún efecto real”. En este sentido, ha criticado que durante años se rechazaran estas actuaciones, obligando a los agricultores a asumir en solitario las pérdidas, y ha reclamado responsabilidades por los daños acumulados en el campo.

La organización agraria ha ido más allá al señalar que el problema “no admite soluciones parciales ni dilatadas en el tiempo” y ha pedido movilizar todos los recursos técnicos y humanos disponibles para reducir drásticamente la población de conejos. Además, ha lanzado una advertencia directa: “si las medidas dependen sólo del dinero o la subvención, fracasarán”.

Entre sus propuestas, Asaja ha defendido la necesidad de incorporar nuevas herramientas como piensos esterilizantes para lograr un control masivo y eficaz de la especie, al considerar que las medidas actuales no serán suficientes. También ha reclamado la incorporación inmediata de nuevos municipios a la declaración de emergencia cinegética y un incremento del presupuesto destinado a esta problemática.

En materia económica, ha cuestionado el alcance de las ayudas anunciadas, subrayando que incluso con subvenciones del 70% para cerramientos y protectores, los agricultores siguen asumiendo parte del coste “de un problema que no han generado”. Asimismo, ha exigido la implicación activa de los cotos privados de caza, advirtiendo de posibles medidas legales si no colaboran, y ha avanzado que el procedimiento iniciado ante la Fiscalía seguirá abierto.

Por su parte, UPA Castilla-La Mancha ha valorado positivamente la batería de medidas, que considera un resultado directo de las movilizaciones, reuniones y negociaciones impulsadas por agricultores y organizaciones agrarias en los últimos meses, incluyendo protestas como la celebrada en Toledo el pasado 29 de enero.

La organización ha destacado como elemento clave la creación de la Mesa del conejo de monte, que considera “fundamental” para garantizar la implicación de todas las administraciones y sectores, tanto a nivel estatal como regional. En este foro estarán representados departamentos autonómicos, organismos estatales, diputaciones, organizaciones agrarias, federaciones de caza y entidades de investigación.

UPA también ha puesto en valor medidas concretas incluidas en el plan, como el refuerzo del control poblacional con equipos especializados, la instalación de vallados, las ayudas a la protección de cultivos —con subvenciones de hasta el 70%— o la autorización de cajas trampa, así como la eliminación de penalizaciones en la PAC y la petición a Agroseguro de no penalizar la reincidencia por daños de fauna.

En definitiva, mientras Asaja reclama mayor ambición, urgencia y nuevas herramientas, UPA subraya que el plan supone un primer paso relevante logrado gracias a la presión del sector, aunque ambos coinciden en la necesidad de una respuesta contundente y coordinada ante una problemática que mantiene en jaque a numerosas explotaciones agrarias de Castilla-La Mancha.