Casi la mitad de jóvenes de Castilla-La Mancha vive con sus padres por el precio

Casi la mitad de jóvenes de Castilla-La Mancha vive con sus padres por el precio

El 5,3% de los mayores de 16 años en Castilla-La Mancha buscó vivienda activamente en 2025 sin lograr cambiar de residencia, lo que sitúa a la región como la segunda comunidad autónoma con menor demanda insatisfecha de España, solo por detrás de Extremadura, según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El precio excesivo fue la razón principal alegada en todos los grupos de edad para no haber podido acceder a una vivienda, tanto en Castilla-La Mancha como en el conjunto del país. En el extremo opuesto, Islas Baleares (10,6%), Comunidad de Madrid (10,2%) y Canarias (8,9%) lideraron el porcentaje de personas que buscaron vivienda sin encontrarla.

El 7,6% de los mayores de 16 años en España buscó vivienda activamente durante 2025 sin llegar a mudarse, según la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE. En Castilla-La Mancha, ese porcentaje se redujo al 5,3%, lo que convierte a la comunidad en la segunda con menor demanda insatisfecha del país, solo superada por Extremadura (3,9%). El dato refleja una presión del mercado inmobiliario sensiblemente inferior a la registrada en los grandes polos urbanos y turísticos, aunque la barrera del precio sigue siendo determinante también en la región.

Entre quienes buscaron vivienda sin éxito en el conjunto de España, el 67,2% señaló el precio excesivo como motivo principal para no haber cambiado de residencia. Le siguieron a gran distancia dos razones con el mismo peso: un 6,6% indicó no reunir las condiciones exigidas para el alquiler o la compra, y otro 6,6% señaló que la vivienda disponible no reunía los requisitos que buscaba.

La demanda insatisfecha fue mayor entre la población más joven. El porcentaje de personas que buscaron vivienda sin encontrarla alcanzó el 14,9% entre quienes tienen entre 30 y 44 años, y el 9,6% en el grupo de 16 a 29 años. En los tramos de mayor edad, la proporción cayó hasta el 6,0% entre los de 45 a 64 años y al 1,5% en los mayores de 65. En todos los grupos de edad, el precio excesivo fue la causa declarada con más frecuencia.

Los jóvenes también destacaron en otro indicador: fueron el grupo que con más frecuencia señaló no reunir las condiciones exigidas para alquilar o comprar. El 9,3% de las personas de 16 a 29 años citó este motivo, frente al 1,8% de los mayores de 65.

La emancipación, bloqueada por la economía

La encuesta del INE ofrece también un retrato detallado de la situación residencial de los jóvenes. En 2025, el 67,1% de las personas de entre 18 y 34 años vivía con alguno de sus progenitores. El porcentaje fue especialmente elevado en la franja de 18 a 25 años, donde alcanzó el 93,4%, y bajó al 44,3% en el grupo de 26 a 34 años.

En este último segmento, la convivencia con los padres fue más frecuente entre los hombres (50,8%) que entre las mujeres (37,5%). Y las razones económicas pesaron con claridad: casi la mitad de los jóvenes de 26 a 34 años que seguía viviendo en casa de sus padres lo hacía porque no podía permitirse acceder a una vivienda. En concreto, el 34,6% declaró que no podía asumir el coste de un alquiler y el 12,7% indicó que no estaba en condiciones de comprar.

Otros datos completan el cuadro: un 13% de este grupo etario afirmó estar ahorrando para alquilar o comprar, mientras que el 23,6% declaró que simplemente no se había planteado independizarse. Solo un 1,9% reconoció que, pudiendo asumir el coste, prefería seguir viviendo con sus padres.

Renta y formación marcan la diferencia

El nivel de ingresos resultó determinante para explicar las diferencias en la emancipación. Entre los jóvenes de 26 a 34 años con rentas superiores a 24.000 euros netos anuales, el porcentaje que vivía con sus padres se situó en el 29,4%. En cambio, entre quienes ingresaban menos de 6.000 euros al año, esa proporción ascendía al 55,5%.

Las razones declaradas también variaron según el nivel económico. En el grupo de menores ingresos, el 48,7% señaló como motivo principal la imposibilidad de alquilar o comprar, frente al 30% entre los de mayores rentas. En sentido contrario, el ahorro como estrategia para acceder a la vivienda fue citado por el 25,6% de los jóvenes con rentas más altas, pero solo por el 2,9% de los de renta más baja.

El nivel formativo mostró diferencias algo menos pronunciadas. El porcentaje de jóvenes de 26 a 34 años que vivía con sus padres fue ligeramente superior entre quienes no habían cursado estudios universitarios (45,2%) que entre los universitarios (43,6%). Sin embargo, las razones para permanecer en el hogar familiar sí difirieron con mayor nitidez: los jóvenes con estudios universitarios tendieron a señalar el ahorro como causa principal, mientras que entre quienes no los tenían prevalecieron las dificultades económicas para acceder a una vivienda.

Los nacidos fuera de la UE, los más afectados

El origen geográfico también marca diferencias en el acceso a la vivienda. Las personas nacidas fuera de la Unión Europea registraron el mayor porcentaje de búsqueda sin éxito, con un 13,7%. Entre las nacidas en otro país de la UE, el dato bajó al 9,5%, y entre las nacidas en España, al 6,3%.

A nivel autonómico, Islas Baleares encabezó la demanda insatisfecha con un 10,6%, seguida de la Comunidad de Madrid (10,2%) y Canarias (8,9%). Castilla-La Mancha, con su 5,3%, se coloca en el extremo opuesto de ese ranking junto a Extremadura y Aragón (5,4%), en un reflejo de la menor tensión del mercado inmobiliario en las regiones del interior peninsular. En todas las comunidades, sin excepción, el precio excesivo fue el motivo principal declarado por quienes no lograron encontrar vivienda.