Las autopistas de peaje de Castilla-La Mancha disparan sus beneficios en 2025

La AP-41 reduce sus pérdidas casi un 90% en solo un año

Las cuatro autopistas de peaje de Castilla-La Mancha registraron en 2025 sus mejores resultados desde que el Estado las rescató tras la quiebra generada por la crisis financiera de 2008, con la AP-36 Ocaña-La Roda ganando 6,9 millones de euros y la AP-41 Madrid-Toledo reduciendo sus pérdidas casi un 90%, hasta los 230.000 euros.

A nivel nacional, el conjunto de autopistas gestionadas por la empresa pública Seitt cerró el ejercicio con un beneficio neto de 27,3 millones de euros, un 32,9% más que el año anterior, impulsado por el buen comportamiento del tráfico en toda la red a pesar de la gratuidad de la AP-7 Alicante.

Las autopistas de peaje quebradas durante la crisis financiera de la pasada década y rescatadas por el Estado en 2017 cerraron el ejercicio 2025 con un beneficio neto conjunto de 27,3 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 32,9% respecto a los 20,5 millones registrados en 2024. Los datos figuran en las cuentas anuales de Seitt, la empresa pública encargada de gestionar esta red viaria, consultadas por Europa Press, y muestran que todas las autopistas con presencia en Castilla-La Mancha mejoraron sus cifras el año pasado.

La AP-36 Ocaña-La Roda, que atraviesa la provincia de Toledo y conecta la autovía A-4 con la A-3, fue la autopista manchega que mayor beneficio aportó al grupo. La concesión obtuvo un resultado neto de 6,9 millones de euros en 2025, un 5,8% más que el ejercicio anterior, consolidándose como la segunda autopista más rentable del conjunto de la red estatal rescatada. Sus ingresos por peajes ascendieron a 16,7 millones de euros, con un crecimiento del 5,9% respecto a 2024, impulsados por el incremento sostenido del tráfico de vehículos pesados en el corredor entre la capital castellanomanchega y el Levante.

La recuperación más llamativa en territorio manchego, sin embargo, la protagonizó la AP-41 Madrid-Toledo. Esta autopista, que unió durante años la capital regional con Madrid y que arrastraba unas pérdidas acumuladas millonarias desde su rescate, redujo sus números rojos en casi un 90%: de los 2 millones de euros de pérdidas registrados en 2024 pasó a cerrar 2025 con un saldo negativo de apenas 230.014 euros. Sus ingresos por peajes crecieron un 31,5%, hasta los 4,5 millones de euros, la tasa de crecimiento más alta de toda la red estatal, lo que apunta a una recuperación progresiva de la demanda en este tramo.

La M-12 (Eje Aeropuerto de Madrid), aunque no discurre por territorio manchego, es la tercera autopista de la red con presencia en el área de influencia de la región. Esta vía también recortó sus pérdidas, un 16%, hasta situarlas en 438.375 euros, con unos ingresos por peajes de 3,5 millones de euros y un crecimiento del 8,1%.

La cuarta autopista con impacto directo en Castilla-La Mancha es la R-4, que conecta Madrid con Ocaña (Toledo) y que en 2025 experimentó un fortísimo repunte de la actividad. Sus ingresos por peajes crecieron un 18,7%, hasta los 15,7 millones de euros, y su beneficio neto se disparó un 45,6%, hasta los 3,7 millones de euros, la segunda mayor subida porcentual en beneficios de toda la red.

La red nacional, en su mejor año

A nivel del conjunto de la red, la cifra de negocios procedente del cobro de peajes ascendió a 96,5 millones de euros en 2025, un 2,2% más que los 94,5 millones de 2024. El crecimiento se produjo a pesar de la pérdida de ingresos de la AP-7 Alicante, que pasó a ser gratuita y dejó de aportar los 2,6 millones de euros que había facturado en 2024, registrando además pérdidas de 3 millones de euros en el ejercicio.

El activo más rentable del Estado siguió siendo el conjunto formado por las radiales madrileñas R-3 y R-5, explotadas por una única concesionaria. Aunque sus ingresos por peajes cayeron un 4,5%, hasta los 26,8 millones de euros, su beneficio neto creció un 38,5%, hasta los 12,5 millones de euros, lo que las consolida como la principal fuente de ganancias del grupo. Les siguió en rentabilidad la AP-36, con 6,9 millones, y la R-2, cuyo resultado neto se disparó un 73,1%, hasta los 5,1 millones de euros, con unos ingresos de 16,8 millones (+1,2%).

En la parte baja del ranking de beneficios se situó la AP-7 Cartagena-Vera, que pese a ingresar 12,4 millones de euros en peajes —un 8% más— redujo su beneficio neto un 10%, hasta los 2,8 millones de euros, a causa del incremento de sus costes operativos.

Seitt, en máximos desde el rescate

A nivel consolidado, incluyendo toda la actividad administrativa y patrimonial de la sociedad estatal, Seitt cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 33,1 millones de euros, un 11,9% más que el año anterior, y una cifra total de negocios de 101,3 millones de euros, un 4% más. Son los mejores resultados de la empresa pública desde que el Gobierno central asumió la gestión de estas infraestructuras tras la quiebra de los concesionarios privados que las habían construido y operado.

El rescate de estas autopistas, que costó al erario público varios miles de millones de euros entre avales, deudas asumidas e indemnizaciones, fue una de las consecuencias más costosas de la burbuja de infraestructuras que se desarrolló en España durante los años del boom económico. La recuperación progresiva del tráfico —y de los ingresos— está permitiendo al Estado amortizar parte de ese coste, aunque la rentabilidad de algunas concesiones como la AP-41 o la M-12 sigue dependiendo de si el volumen de vehículos logra superar el umbral de equilibrio operativo.