El auge del pistacho: Castilla-La Mancha ya es la cuarta productora del mundo
Castilla-La Mancha se ha convertido en la primera región productora de pistacho de España y la cuarta del mundo, con cerca de 70.000 hectáreas en cultivo —frente a las 4.300 de 2013— que concentran más del 80% de la superficie nacional. En almendra, la región ocupa el segundo puesto nacional con 160.000 hectáreas.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, realizó este balance en la inauguración del Encuentro Internacional Phytoma celebrado este martes en Tomelloso (Ciudad Real), donde más de 300 profesionales del sector debatieron sobre fitosanidad, plagas emergentes y los retos del cambio climático para estos cultivos.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, inauguró este martes el Encuentro Internacional Phytoma sobre el presente y futuro de la fitosanidad en pistacho y almendro, celebrado en la sede del Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (IRIAF) de Tomelloso (Ciudad Real), donde puso en valor el liderazgo que Castilla-La Mancha ha alcanzado en los últimos años en el sector de los frutos secos, calificando el pistacho y el almendro como cultivos "estratégicos" que "combinan rentabilidad, sostenibilidad y adaptación a las condiciones climáticas de la región".
El crecimiento del pistacho en la región es uno de los fenómenos agrarios más llamativos de la España reciente. La superficie cultivada pasó de 4.300 hectáreas en 2013 a cerca de 70.000 en la actualidad, lo que supone más del 80% de la superficie total de España y sitúa a la comunidad autónoma como cuarta productora mundial. La campaña de 2025 cerró con cifras que Lizán calificó de históricas: 11.000 toneladas de pistacho en seco, un 30% por encima de las estimaciones previas. Y la tendencia apunta a seguir al alza, dado que una parte importante de las hectáreas plantadas aún no ha alcanzado su plena capacidad productiva.
A este volumen productivo se suma un valor añadido diferencial: entre el 41 y el 45% de la producción regional corresponde ya a pistacho ecológico, un porcentaje que, según el consejero, consolida a Castilla-La Mancha "como una de las referencias nacionales en este segmento".
El Plan Estratégico del Pistacho 2024-2028
Para ordenar el crecimiento previsto y consolidar la posición competitiva del sector, el Gobierno regional ha puesto en marcha el Plan Estratégico del Pistacho 2024-2028, un instrumento que articula cinco líneas de actuación: la integración comercial y el dimensionamiento del sector; la mejora de la capacidad de transformación; la obtención de una Indicación Geográfica Protegida (IGP); el impulso a la investigación y la innovación; y la creación de una Interprofesional que aglutine a los agentes de la cadena de valor.
La apuesta por la almendra completa el cuadro de liderazgo regional en frutos secos. Castilla-La Mancha cuenta en la actualidad con unas 160.000 hectáreas de almendro, el 20% de la superficie nacional, lo que la convierte en la segunda región productora de España. Lizán señaló que el cultivo "ha crecido mucho en los últimos años" y que "aún tiene margen de crecimiento, tanto por la gran calidad de nuestra producción como por la demanda que existe".
Junto al pistacho y la almendra, el consejero destacó la nuez como tercer eje del protagonismo regional en el sector. Castilla-La Mancha alberga la Denominación de Origen Protegida Nueces de Nerpio, una de las dos únicas figuras de calidad para este producto reconocidas en España. "Es un producto muy especial, porque se obtiene de nogales centenarios, de variedades autóctonas, se recolecta a mano, se seca al aire y se parte de manera artesanal, lo que le da un sabor intenso y único", subrayó Lizán, quien concluyó que la región es ya "un referente internacional en frutos secos y lo va a ser más aún en unos años".
Las plagas, el gran reto fitosanitario
El encuentro de Tomelloso no solo sirvió como escaparate de los logros productivos, sino también para poner sobre la mesa las amenazas sanitarias que inquietan al sector. En el pistacho, la principal preocupación es la fitóftora, un patógeno fúngico que afecta al sistema radicular de la planta. En el almendro, los problemas más acuciantes son la avispilla y el gusano cabezudo, cuya incidencia se agrava especialmente en las explotaciones ecológicas, donde las herramientas de control disponibles son más limitadas.
A estas amenazas ya conocidas, Lizán añadió una emergente que describe como potencialmente "traumática": el foamy canker, una enfermedad bacteriana que empieza a detectarse en algunos frutos secos y que afecta de forma especial al almendro. Ante este panorama, el consejero abogó por avanzar en investigación aplicada "para elaborar materias activas que combatan estas plagas y enfermedades, que estén en consonancia con las normas de producción y mejoren la rentabilidad de las explotaciones, en este caso por la vía del ahorro de los costes de producción".
El vínculo de Castilla-La Mancha con el pistacho tiene raíces investigadoras que se remontan a finales del siglo XX, cuando el Centro de Investigación El Chaparrillo comenzó a estudiar las posibilidades del cultivo en la región y a transferir el conocimiento generado a los agricultores. Para Lizán, ese origen científico da un valor especial a un encuentro como el de Phytoma: "Fue la investigación la que vinculó a Castilla-La Mancha con el pistacho a finales del siglo pasado, de la mano de El Chaparrillo". El consejero confió en que este foro trascienda la mera transferencia de conocimiento y se convierta en un espacio donde "perseguimos la excelencia en estas dos producciones y queremos reforzar su competitividad, su sostenibilidad y su capacidad de adaptación a los retos climáticos y de mercado". El Encuentro Internacional Phytoma se prolongará durante dos jornadas en Tomelloso.