Asaja Castilla-La Mancha pide ampliar plazos de viñedo y zonas ZEPA

Asaja Castilla-La Mancha pide ampliar plazos de viñedo y zonas ZEPA

ASAJA Castilla-La Mancha ha solicitado con carácter urgente a la Administración regional la ampliación de dos plazos administrativos clave para el sector agrario: el plazo para comunicar el arranque de viñedo y el plazo para la plantación del cupo de leñosos en Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), actualmente fijado hasta el 30 de abril.

La organización agraria atribuye las dificultades al mal tiempo persistente, que ha dejado las parcelas en condiciones impracticables, y a la escasez de empresas de servicios especializadas, factores que, advierte, son completamente ajenos a la voluntad de los agricultores y que podrían acarrear perjuicios administrativos injustificados si la Administración no actúa con flexibilidad.

ASAJA Castilla-La Mancha trasladó este martes a la Administración regional la situación de emergencia que atraviesan numerosos agricultores de la comunidad ante la imposibilidad de cumplir en plazo con dos obligaciones administrativas de primer orden: la comunicación del arranque de viñedo y la plantación del cupo de leñosos en zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA). La organización agraria ha elevado sendas peticiones de ampliación a la Dirección General de Agricultura y Ganadería y a la Consejería de Desarrollo Sostenible, respectivamente, alegando que las adversas condiciones meteorológicas registradas durante la presente campaña y la falta de medios especializados hacen materialmente inviable el cumplimiento de los calendarios vigentes.

La primera petición reclama al menos un mes adicional para que los viticultores puedan notificar administrativamente los trabajos de arranque de viñedo. Según explica ASAJA en su comunicado, las intensas y persistentes lluvias de las últimas semanas han dejado el terreno en un estado que impide el acceso a las parcelas y la utilización de maquinaria agrícola, haciendo imposible realizar estas labores en tiempo y forma. La organización subraya que la situación es completamente ajena a la voluntad de los productores y advierte de que, sin una respuesta flexible por parte de la Dirección General de Agricultura y Ganadería, los agricultores afectados podrían sufrir perjuicios administrativos injustificados derivados de un incumplimiento involuntario.

La plantación en zonas ZEPA, al límite del plazo

La segunda solicitud se dirige a la Consejería de Desarrollo Sostenible y afecta a la plantación del cupo de leñosos en las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), cuyo plazo expira el próximo 30 de abril. En este caso, la presión sobre los agricultores se debe a una doble causa: por un lado, las mismas condiciones meteorológicas que han retrasado las labores preparatorias en todo el campo castellanomanchego; por otro, la escasez de empresas de servicios especializadas capaces de acometer estas plantaciones en las condiciones técnicas que exige la normativa aplicable en estas zonas de protección ambiental.

ASAJA recuerda que esta medida de flexibilización no es nueva: ya fue aplicada el pasado año ante circunstancias similares, lo que a juicio de la organización avala su viabilidad y su compatibilidad con los objetivos de protección ambiental que rigen en los espacios ZEPA. La ampliación del plazo, defiende la organización, es imprescindible para garantizar que las plantaciones se realicen en condiciones adecuadas, evitando tanto perjuicios económicos para los productores como el incumplimiento de la normativa medioambiental vigente.

Una llamada a la sensibilidad de la Administración

Desde ASAJA CLM insistieron en la necesidad de que la Administración regional adopte medidas excepcionales ante lo que consideran unas circunstancias igualmente excepcionales. La organización apeló a la sensibilidad de los responsables institucionales y reclamó que se eviten perjuicios innecesarios al sector agrario, facilitando el desarrollo normal de la actividad en el campo en un contexto meteorológico que escapa al control de los agricultores.

La doble petición pone de relieve la presión que acumula el campo castellanomanchego tras una campaña marcada por las precipitaciones persistentes, que han alterado los calendarios de trabajo en distintos subsectores agrarios de la región. La respuesta de la Administración regional determinará si los plazos se adaptan a la realidad del terreno o si los productores afectados deben asumir las consecuencias de un incumplimiento forzado por causas meteorológicas.