Ángel Nicolás pide disculpas por llamar memos a jóvenes con baja

El presidente de Cecam, Ángel Nicolás, en una imagen de archivo - EFE/Ismael Herrero

El presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM), Ángel Nicolás, pidió disculpas este miércoles a través de un comunicado institucional por haber llamado "memos" a los jóvenes que solicitan bajas laborales por salud mental, palabras pronunciadas el martes en una jornada sobre absentismo organizada por la patronal nacional en Madrid.

La disculpa llegó después de una jornada de reacciones en cadena que se extendió desde los sindicatos y el Gobierno regional hasta la ministra de Sanidad, Mónica García, y el líder nacional de UGT, Pepe Álvarez. La CEOE volvió a desmarcarse y el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, devolvió el calificativo a Nicolás con ironía desde los pasillos de la Cámara.

El presidente de la patronal castellanomanchega, Ángel Nicolás, pidió disculpas este miércoles mediante un comunicado oficial de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM) por sus declaraciones del martes, en las que calificó de "memos" a los jóvenes que solicitan bajas laborales por motivos de salud mental. Las palabras, pronunciadas ante los asistentes a la jornada Todos contamos. Absentismo x IT: un problema de país, celebrada en la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en Madrid, habían desencadenado a lo largo de la mañana una avalancha de críticas de sindicatos, instituciones y partidos políticos con proyección nacional.

El comunicado de CECAM reconoció que las declaraciones de su presidente no se habían trasladado en la forma adecuada, aunque insistió en que el objetivo de la intervención era "poner el foco en la creciente preocupación que genera el aumento descontrolado del absentismo y sus consecuencias para la actividad empresarial". La organización empresarial subrayó que "en ningún caso CECAM, así como su presidente, ponen en duda la existencia de los problemas de salud mental que afectan a la sociedad", y pidió "disculpas a todas aquellas personas que se hayan podido sentir ofendidas por sus palabras".

Un aluvión de críticas antes de la rectificación

Las disculpas llegaron después de una jornada intensa de reacciones que comenzó con las instituciones más próximas a Nicolás. La consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, calificó las palabras del presidente de CECAM de "totalmente desafortunadas" y afirmó sin ambages que "se equivocó". "Banalizar la salud mental es un error. Ni es verdad que los jóvenes sean unos memos, ni es justo que se banalice la salud mental de nadie", subrayó. Padilla reconoció, no obstante, que quienes tienen exposición pública corren más riesgo de cometer este tipo de errores y apuntó que Nicolás, a quien conoce, probablemente rectificaría "en el momento que tenga oportunidad".

El secretario de Formación del PSOE de Castilla-La Mancha, Sergio García-Navas, fue más compasivo en las formas pero igualmente contundente en el fondo. "Todo el mundo conocemos a Nicolás y es una buena persona y un buen representante de la patronal, pero no es óbice de que a veces mete la pata", señaló, para concluir que "lo suyo es que rectifique sus palabras".

UGT, en pie de guerra

La respuesta más extensa y combativa llegó desde los sindicatos. La sección juvenil de UGT en la región, RUGE Castilla-La Mancha, calificó las declaraciones de "una falta de respeto hacia los jóvenes y, en general, hacia las personas trabajadoras", y las enmarcó en "un discurso totalmente malintencionado que lo que único que pretende es pisotear los derechos de las personas trabajadoras y anteponer los intereses económicos de las empresas a la salud de las plantillas".

El sindicato trasladó el debate hacia las condiciones laborales de la generación más joven. "Los jóvenes nos tenemos que enfrentar cada día a los bajos salarios, a condiciones muy precarias y a contratos que nos hacen muy difícil llegar a fin de mes y acceder a una vivienda", argumentaron, al tiempo que rechazaron de plano entrar en lo que consideran una confusión deliberada entre absentismo y bajas médicas. "Las bajas y los permisos no son absentismo", zanjaron.

El secretario general de UGT a nivel nacional, Pepe Álvarez, fue más directo aún y utilizó el propio término de Nicolás para devolverle el golpe. "Lo que es una memez es pretender iniciar un debate serio sobre las bajas laborales en estos términos", escribió en sus redes sociales. En declaraciones posteriores a la prensa, Álvarez recordó a la CEOE que ya existe un marco acordado para abordar el problema, el Observatorio sobre el Absentismo pactado en el marco de la negociación colectiva. "Solo a partir de conocer cuáles son las causas de por qué se producen esas bajas médicas y poner soluciones estaremos hablando en serio. Lo demás es un debate entre memos", advirtió el dirigente sindical.

La Federación de Salud Mental reivindica a los jóvenes

La Federación de Salud Mental de Castilla-La Mancha rechazó que las declaraciones de Nicolás reflejaran la realidad del fenómeno y advirtió de que "banalizan y generalizan una realidad mucho más compleja". En su comunicado, la organización defendió que "la juventud actual tiene la capacidad de poder expresar malestar con situaciones que, generaciones anteriores, no podían o sabían manifestar", y apuntó a factores estructurales como las condiciones laborales, la precariedad, el acceso a la vivienda y las expectativas de futuro como causas subyacentes del aumento de las bajas por salud mental.

La federación denunció además la "mirada" con la que se interpreta socialmente este tipo de bajas, en las que "en demasiadas ocasiones, se presupone una mala voluntad por parte de la persona solicitante", y reiteró la necesidad de aumentar el número de profesionales sanitarios especializados en salud mental, también en los centros de atención primaria.

García interviene desde el Gobierno central

La ministra de Sanidad, Mónica García, entró en la polémica a lo largo de la mañana con una crítica que fue más allá de Nicolás para apuntar directamente a la CEOE en su conjunto. La ministra recordó que las bajas son "un acto médico" en el que un profesional sanitario determina que el trabajador no puede desempeñar su actividad, y calificó las críticas empresariales de "un ataque a la independencia y la autonomía que tienen los médicos para dictar y firmar las bajas". García relacionó el aumento de los problemas de salud mental entre jóvenes con la crisis de vivienda y fue más lejos al responsabilizar también a las propias empresas de parte de estos problemas. "Dejemos de banalizar los problemas tanto de salud como de salud mental de los profesionales y dejemos trabajar a los profesionales y a los sanitarios como deben", concluyó.

Garamendi vuelve a desmarcarse y Rufián responde con ironía

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, reiteró este miércoles en declaraciones a Antena 3 su distancia respecto a las palabras de Nicolás. "Yo nunca diría eso", afirmó, y precisó que se trata de "una expresión de una persona dentro de la múltiple gente que hay en CEOE". Garamendi volvió a enmarcar el debate en el coste del absentismo —1,4 millones de personas faltan a trabajar cada día por incapacidad temporal, con un coste anual estimado de 33.000 millones de euros, de los que las empresas asumen 17.000 millones— y reclamó que la Seguridad Social asuma el pago de las bajas desde el cuarto día, además de pedir más médicos y una sanidad pública más robusta.

La respuesta más llamativa de la jornada llegó desde los pasillos del Congreso de los Diputados, donde el portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián, resumió en una sola frase su valoración de lo ocurrido: "Un memo creyéndose que los jóvenes son memos".

La sucesión de réplicas a lo largo del miércoles, y la disculpa institucional con la que CECAM intentó cerrar la crisis al final del día, convirtieron unas declaraciones pronunciadas en el marco de un debate técnico sobre absentismo en una de las polémicas laborales con mayor repercusión nacional de las últimas semanas, reabriendo un debate de fondo sobre las causas reales del incremento de las bajas por salud mental y el papel de empresarios, sanidad pública y administraciones ante un fenómeno en auge desde la pandemia.