El 32,5% de los jóvenes de Castilla-La Mancha quiere montar su propia empresa

El 32,5% de los jóvenes de Castilla-La Mancha quiere montar su propia empresa

El emprendimiento se consolida como primera opción profesional entre los castellanomanchegos de 15 a 21 años, muy por delante del trabajo por cuenta ajena.

El 49,3% cree que el empleo empeorará en cinco años, aunque el 67% confía en encontrar trabajo en menos de un año tras estudiar.

El 32,5% de los jóvenes castellanomanchegos de entre 15 y 21 años quiere emprender y crear su propia empresa, frente a solo un 12,8% que aspira a trabajar por cuenta ajena, según recoge el ‘XI Informe Young Business Talents: La visión de los jóvenes’, elaborado por ABANCA y Praxis MMT. El estudio, centrado en analizar las actitudes y tendencias de los preuniversitarios españoles, refleja un profundo cambio en el modelo laboral entre la Generación Z, que sitúa el emprendimiento como su primera opción profesional.

El informe revela que, junto a ese 32,5% que desea montar su propio negocio, un 23% optaría por ser funcionario, mientras que un 31,7% reconoce que todavía no tiene claro su futuro profesional. Los datos de Castilla-La Mancha están en línea con la media nacional, donde el 34,5% de los jóvenes españoles elige crear su propia empresa, frente a un 12,5% que se inclina por ser asalariado.

El director del estudio, Nuño Nogués, subraya que “la cultura y mentalidad de los jóvenes está cambiando mucho”. Según explica, generaciones anteriores tenían como principal objetivo lograr ingresos suficientes trabajando por cuenta ajena, mientras que ahora la situación es distinta.

Un cambio de mentalidad: ser su propio jefe

Nogués apunta que los jóvenes parten en muchos casos de una situación económica mejor que la de sus padres y perciben el trabajo asalariado como más inestable que en el pasado. A ello se suma la aparición de nuevas figuras profesionales y una mayor cultura del emprendimiento. “Todo ello influye en este cambio de mentalidad: de trabajar en una empresa a ser sus propios jefes emprendiendo. Hacen lo que les gusta y trabajan para ellos”, destaca.

Entre las principales razones por las que los jóvenes castellanomanchegos prefieren emprender, destaca en primer lugar dedicarse a lo que realmente les gusta (34,8%), seguido de ser su propio jefe (32,4%) y de disponer de su tiempo sin depender de un horario de oficina (21,9%).

No obstante, el optimismo emprendedor convive con la conciencia de dificultad: el 75% considera que tener éxito emprendiendo es difícil o muy difícil. Sus sectores preferidos para iniciar un negocio son los relacionados con el deporte, el comercio y el ámbito tecnológico.

El empleo por cuenta ajena pierde atractivo

En el caso de trabajar en una empresa, las condiciones que más valoran los jóvenes de Castilla-La Mancha son la estabilidad en el empleo (42%), un salario más alto (38,7%) y un ambiente de trabajo agradable (38,2%). Sin embargo, según recoge el informe, para muchos ser empleado actualmente “no les aporta ventajas”.

El director del estudio señala que el trabajo por cuenta ajena “es menos estable de lo que era en el pasado” y, a diferencia del autoempleo, impide desarrollar un proyecto personal propio, ofrece menor flexibilidad y supone estar sometido a jerarquías y normas que no resultan atractivas. Además, frente a la opción de ser funcionario, no garantiza estabilidad.

Pesimismo ante el futuro laboral

La Generación Z castellanomanchega se muestra especialmente pesimista respecto al futuro del empleo y es la segunda comunidad más negativa de España. El 49,3% cree que el empleo empeorará en los próximos cinco años, el 27,2% opina que seguirá igual y solo el 23,4% considera que mejorará. A nivel nacional, el 44,2% de los jóvenes españoles cree que el empleo irá a peor.

Nogués explica que esta visión responde a factores como la inestabilidad internacional, el impacto previsto de la Inteligencia Artificial en el mercado laboral y, sobre todo, a la situación actual en España, con cifras de desempleo juvenil superiores a la media europea y políticas consideradas insuficientes para mejorar su futuro.

Pese a este pesimismo general, el 67% de los jóvenes castellanomanchegos confía en encontrar trabajo en menos de un año tras finalizar sus estudios. El director del informe matiza que una cosa es acceder a un empleo a corto plazo y otra que este sea de calidad. En este sentido, apunta que si un tercio quiere emprender, probablemente consideren que es la mejor forma de garantizarse un empleo satisfactorio.

Entre los factores que consideran más importantes para encontrar trabajo destacan el interés y las ganas de trabajar (61%), la experiencia (53%), los conocimientos (47,5%) y un buen nivel de idiomas (40%).

Movilidad internacional: seis de cada diez emigrarían

El estudio también aborda la disposición a emigrar. El 60% de los jóvenes castellanomanchegos cambiaría de país por trabajo, frente al 64% de la media nacional. No obstante, este porcentaje ha descendido progresivamente: siete puntos menos que el año anterior y muy lejos del 82% registrado en 2020.

Aunque sigue siendo un dato elevado para una economía desarrollada, Nogués observa que las nuevas generaciones conceden cada vez más importancia al equilibrio entre bienestar personal y carrera profesional. Amigos, pareja, familia y estilo de vida son factores que influyen en la decisión de quedarse.

Las principales razones para emigrar son vivir una nueva experiencia (41%), obtener un mejor salario (30%), la falta de oportunidades en España (18%) y aprender idiomas (8%). Los destinos preferidos son Estados Unidos (26%), Alemania (19%), Reino Unido (12%) e Italia (8%).

Se sienten más preparados que sus padres

El 53% de los jóvenes castellanomanchegos considera que su generación está mejor preparada que la de sus padres, un dato similar a la media nacional (54%), aunque con una tendencia descendente en los últimos años.

En cuanto a la relación en las aulas, el 90% opina que los profesores están bien tratados, mientras que un 5,7% cree que sufren faltas de respeto ocasionalmente y un 4,2% considera que no se les respeta en absoluto ni se les confiere autoridad.

La universidad continúa siendo la opción preferida para continuar su formación tras finalizar la ESO, Bachillerato o Formación Profesional. Además, siete de cada diez jóvenes creen que lo que estudian actualmente les servirá para su carrera profesional, aunque un 24% reconoce que en algún momento se ha planteado abandonar los estudios para ponerse a trabajar.