El REBI Cuenca respira: triunfo de oro ante el Puente Genil (29-27)
El conjunto conquense vence a un rival directo en un duelo cargado de tensión y suma dos puntos decisivos en la lucha por la permanencia en la Liga ASOBAL.
El Sargal empujó en los instantes finales para sostener a los suyos en un partido de máxima igualdad que no se resolvió hasta los últimos compases.
El REBI Balonmano Cuenca logró este viernes una victoria capital ante el Ángel Ximénez Puente Genil por 29-27 en el Pabellón Municipal El Sargal, en un choque correspondiente a la Liga Plenitude ASOBAL que enfrentaba a dos rivales directos por la permanencia. El triunfo permite al conjunto conquense tomar aire en la clasificación y reforzar su candidatura a continuar una temporada más en la máxima categoría del balonmano nacional.
El encuentro, disputado ante una grada entregada, respondió a lo que se esperaba de una auténtica final anticipada. Ambos equipos llegaban necesitados y eso se tradujo en un partido denso, de defensas intensas, ataques largos y constantes alternativas en el marcador. La igualdad fue la nota dominante desde el primer minuto hasta el desenlace.
Igualdad máxima antes del descanso
El arranque estuvo marcado por la tensión propia de los partidos trascendentes. Cada posesión se jugaba con extremo cuidado y el marcador avanzaba con lentitud. El Puente Genil golpeó primero aprovechando su juego con el pivote, pero el REBI respondió con circulación rápida y acciones incisivas desde el lateral.
Con el paso de los minutos, el conjunto conquense logró asentarse defensivamente. La portería local comenzó a ganar protagonismo con intervenciones decisivas que sostuvieron a los suyos cuando el ataque encontraba dificultades. Esa seguridad permitió a los de Cuenca disfrutar de sus primeras ventajas cortas, aunque siempre dentro de una diferencia mínima que el conjunto cordobés neutralizaba con rapidez.
El tramo final del primer tiempo volvió a evidenciar la igualdad extrema. Cuando parecía que los locales podían marcharse al descanso con un pequeño colchón, los visitantes ajustaron su defensa y forzaron errores que equilibraron el electrónico. El 12-12 con el que se llegó al intermedio reflejaba con fidelidad lo visto sobre la pista: máxima tensión y todo por decidir.
Un pulso de nervios en la segunda mitad
Tras el paso por vestuarios, el encuentro ganó en ritmo. El REBI Cuenca apostó por acelerar sus transiciones y encontró mayor fluidez ofensiva, especialmente desde la primera línea. Sin embargo, el Puente Genil no se descompuso y respondió con eficacia desde los siete metros y con lanzamientos exteriores que impedían cualquier escapada definitiva.
El choque entró en una fase de intercambio de golpes constante. Cada vez que el conjunto conquense lograba una ventaja de dos tantos, el cuadro visitante encontraba recursos para mantenerse vivo. La defensa local, muy sólida en el eje central, y las intervenciones bajo palos resultaron determinantes para conservar siempre una mínima renta.
A falta de diez minutos, con el marcador ajustado y el ambiente encendido en El Sargal, el partido se convirtió en un ejercicio de resistencia mental. El Puente Genil arriesgó con ataques largos y buscó situaciones de superioridad, mientras el REBI trataba de gestionar el tempo y seleccionar bien cada lanzamiento. En ese escenario límite emergió la sangre fría de los jugadores locales para convertir acciones clave y proteger el resultado.
En los instantes finales, con el 28-27 y todo abierto, el REBI ejecutó con precisión su última posesión, amplió la diferencia y supo defender el ataque postrero del rival para sellar el definitivo 29-27. El pabellón estalló en un grito colectivo que sonó a alivio y a esperanza.
Dos puntos que valen más que una victoria
El triunfo tiene un peso específico notable en la clasificación. No solo supone sumar dos puntos ante un adversario directo, sino también reforzar la moral de un equipo que afronta la recta decisiva del campeonato con el objetivo claro de asegurar la permanencia. En una Liga ASOBAL tremendamente igualada en su zona baja, cada partido adquiere dimensión de final y el REBI Cuenca respondió cuando más lo necesitaba.
Para la ciudad de Cuenca y para el balonmano de Castilla-La Mancha, la victoria representa además un respaldo al proyecto deportivo del club en la élite nacional. Mantener la categoría no es solo una cuestión competitiva, sino también estratégica para el deporte regional.
Ficha técnica
29 - Rebi Cuenca: Tonicher, Aldini, Vilhena (4), Nacho Pizarro (4), Federico Pizarro (4), Espinosa (2), Tavares (2) –siete inicial-, Arguillas, De Castro, Martín (1), Antúnez, Toth (5), Matos, Perbelini (7) y Colmena.
27 - Cajasol Ángel Ximénez: Álvaro de Hita, Antonio Cabello (1), Daniel Ramos (5), Paco Bernabéu (1), Lucas Aizen (3), Dani Serrano (2), David Estepa (5) –siete inicial-, Almeida, Carvalho, Pablo Simonet (3), José Cuenca (1), Domingo Luis (4), Tiago Sousa, Leandro Semedo (2), Mario Dorado y Claudio Ramos.
Parciales: 1-2, 2-3, 5-5, 9-8, 12-10, 12-12 (descanso), 15-13, 16-15, 20-19, 23-21, 25-23 y 29-27.
Árbitros: Alejandro Hoz y Axel Riloba. Excluyeron a Tavares y Vilhena, por el Rebi Cuenca, y a Dani Ramos y Estepa, por el Cajasol Ángel Ximénez.